Tejer en el aula: una herramienta sencilla para mejorar la atención y la convivencia
Actividad realizada en el aula con alumnado de 1º de ESO con motivo del Día de la Mujer. "Dedicamos la decoración a una mujer tejedora ciega de Alicante. El alumnado creó cadenetas de crochet para intervenir la puerta del aula y una alumna, también ciega, escribió en braille el mensaje: “tejer también es ver”. La propuesta parte de una idea sencilla: utilizar el tejido como herramienta para trabajar la inclusión, la atención y la sensibilidad hacia otras realidades".
Mantener al alumnado concentrado, reducir la dispersión y generar un entorno de trabajo adecuado se ha convertido en una tarea cada vez más compleja. A esto se suma un factor que cada vez pesa más: la dificultad de desconectar de las pantallas y sostener la atención en una sola tarea durante un tiempo continuado. Ante esta realidad, resulta necesario explorar herramientas que no añadan más carga al profesorado y que puedan aplicarse de forma sencilla en el aula. El tejido, y en concreto el crochet, es una de ellas.
Se trata de una actividad manual basada en la repetición de movimientos y en la atención a una secuencia. No requiere tecnología ni preparación compleja. Basta con hilo y una aguja. Sin embargo, su efecto en el aula resulta visible desde las primeras sesiones. Cuando se introduce esta práctica, el ritmo de la clase cambia. El alumnado se centra en una tarea concreta, repite un gesto y se mantiene en la actividad durante más tiempo sin necesidad de intervención constante. De forma paralela, el nivel de ruido disminuye. No es necesario imponer silencio: la propia dinámica de la actividad lo genera.
Como profesor de Tecnología en Educación Secundaria, he incorporado el tejido en el aula con distintos grupos. A pesar de los posibles prejuicios iniciales, la respuesta del alumnado ha sido rápida y positiva. La implicación aparece de forma natural. En este contexto surge lo que denomino “el poder de la cadeneta”. El alumnado aprende un punto básico y, a partir de ahí, comienza a crear pequeñas piezas. Con el paso de los días, muchas de esas piezas se convierten en regalos para compañeros, familiares o profesores. Este gesto, sencillo en apariencia, introduce un componente relacional que mejora el clima de aula. La actividad deja de ser únicamente técnica y pasa a tener un valor social.
Además, el objetivo no se limita a mejorar la atención. El tejido ofrece una alternativa real a la desconexión digital. Algunos alumnos descubren por primera vez una actividad que pueden realizar sin pantallas, en silencio o en compañía, y que les permite ocupar su tiempo de otra manera. De forma progresiva, también aparecen dinámicas de ayuda entre iguales. Quienes avanzan más rápido explican a otros cómo sujetar la aguja o cómo corregir un error. Estas interacciones no están dirigidas, pero surgen de manera espontánea y contribuyen a mejorar el compañerismo y a crear un ambiente más colaborativo.
La experiencia ha ido más allá del aula. A partir de estas sesiones, se ha creado un pequeño club de crochet en los recreos. Algunos alumnos acuden de forma voluntaria para seguir tejiendo, compartir avances o simplemente estar en un espacio más tranquilo
La experiencia ha ido más allá del aula. A partir de estas sesiones, se ha creado un pequeño club de crochet en los recreos. Algunos alumnos acuden de forma voluntaria para seguir tejiendo, compartir avances o simplemente estar en un espacio más tranquilo. Esto refuerza la idea de que la actividad no se limita al contexto académico, sino que puede formar parte de su vida cotidiana.
En cuanto a la atención a la diversidad, el carácter repetitivo del tejido facilita la participación de alumnado con diferentes perfiles. En el aula, estudiantes con mayor inquietud o dificultades de concentración encuentran una forma de canalizar su energía y mantenerse activos en la tarea. En una experiencia concreta, se trabajó con una alumna con discapacidad visual utilizando el tacto como vía principal de aprendizaje, lo que permitió su participación e integración en el grupo.
Desde el punto de vista organizativo, su implementación es sencilla. Puede incorporarse en momentos concretos de la sesión, como inicio o cierre, o utilizarse en tutorías. No requiere grandes cambios ni materiales complejos, lo que facilita que cualquier docente pueda probar la experiencia. Más allá de sus efectos inmediatos, el tejido introduce en el aula un elemento poco habitual: el tiempo. Frente a una cultura marcada por la rapidez y la inmediatez, propone un proceso lento, repetitivo y sostenido. Y es precisamente en ese proceso donde aparecen algunos de sus principales beneficios.
No se trata de sustituir otras metodologías, sino de complementarlas. En muchos casos, pequeñas modificaciones en la práctica docente pueden tener un impacto significativo en la atención, la convivencia y la forma en que el alumnado se relaciona con el aprendizaje. A veces, las soluciones más eficaces no son las más complejas. Basta con introducir una actividad sencilla y permitir que el proceso haga su trabajo.
Juan Ferrete, profesor de Tecnología en Educación Secundaria y creador del proyecto educativo y comunitario “La Comunidad del Hilo”.

Me parece una excelente idea, Soy médica y profesora de tejido hace unos años, empecé a enseñarles al grupo infantil con el propósito de dejar no solo un oficio para estos niños, sino de conocer y comprender como las tareas manuales como el tejido estimulan cognitivamente mejorando la motricidad fina, la coordinación, regula el sistema nervioso central, mejora la tolerancia a la frustración (tannnn sensible en estos tiempos) favorece el autoestima y bienestar, reduce las horas pantallas. Tejer no solo para niños es una actividad de concentración plena y meditación activa. Felicitaciones Juan por tan hermosa tarea en las aulas. Espero que contagie Argentina 🫶🏽
Muchas gracias por aportar tu experiencia como médica y docente. Necesitamos visibilizar la importancia de enseñar estas tareas manuales a nuestros alumnos y alumnas hoy más que nunca
Soy Prof. De Enseñanza Primaria, Prof de Lengua, Literatura y Latín de Nivel Secundario y Superior y tengo una Lic. En Educacion y siempre he tratado en mi carrera docente de transmitir que la lecturavy la escritura tienen que desarrollarse en contextos utilitarios, que los estudiantes sepan qué leer y qué escribir en cada situación que les presentamos. Es importante recurrir a actividades de atención en el aula, hoy que todas las imágenes son efímeras y bombardean el cerebro con colores y sonidos. Tejer, contar, revisar lo tejido, pensar en cómo sigue, medir cuánto llevo, pensar en qué hacer con ese tejido, aprender a leer patrones y transcribirlos para quien no sabe… Uf infinidad de tareas propias de la atención y el conocimiento. Felicitaciones por esta iniciativa 👏🏻👏🏻👏🏻
Qué buena iniciativa. El tejer es una práctica maravillosa, especialmente para los niños, en un mundo que a veces puede ser tan individualista. Por mi experiencia, en todos los grupos en los que participo se crea un ambiente de paz, sin rivalidad; somos como una pequeña comunidad diferente.
Enhorabuena, Juan. Ojalá hubiera más profesores como tú.
Estoy totalmente de acuerdo que el tejer en las aulas puede aportar y mucho a los adolescentes, disminuye la ansiedad y el estrés, aparte de el compañerismo que puede llegar a crear entre ellos y lo más importante sin distinción de sexo. Soy mamá de dos adolescentes y creo que es totalmente necesario ya que lamentablemente son muchas horas las que le dedican a las pantallas. Enhorabuena Juan por esta increíble idea y espero que pronto se lleve a las aulas.
Estoy totalmente de acuerdo que el tejer es necesario llevarlo a las aulas, ya que reduce la ansiedad y el estrés que lamentablemente sufren la mayoría de adolescentes, debido al exceso de las pantallas, además de fomentar el compañerismo y lo más importante sin distinción de sexo. Soy mamá de dos adolescentes, me encanta tejer y por ese motivo creo que puede aportar y mucho en las aulas. Enhorabuena Juan por tu increíble idea.
Excelente Juan, en estos tiempos con tanta información digital de todo tipo y que puede ser de tono violento, agresivo, guerras, maltrato, faltas de moral y éticas, es un excelente método para que los chicos se desconecten de ello y mediten tejiendo además de conocer una destreza que cada vez está mas viva entre todos sin distinción de sexo. Y que les maravilla verse y saberse capaces de crear lo que ellos deseen, bravo!!
Hola, soy docente de formación profesional, de ciclo formativo de técnico/a en educación infantil, muchas gracias por mostrar que se pueden utilizar estas técnicas tradicionales en el aula, mi experiencia ha sido elaborando juguetes de fieltro, cosiendo a mano y también muy positiva
Me encanta la iniciativa. Sigo a Juan en Instagram y lo conocí gracias a @madejastejerlo otros emprendedores tejeriles. El mundo del tejido, hilados es increíble tanto para socializar como personalmente. Tengo historia con el ganchillo y los hilos y voy a participar en su proyecto Proceso.
Que maravillosa iniciativa, ya que esto ayudará a los niños a salir de la tv y teléfonos, mejorando así también la moticidad fina y coordinación ojo mano, potenciando así su creatividad y concentración y así también de esta manera reforzar conceptos matemáticos a través del conteo de puntos y el seguimiento de patrones. Ojalá esto también se pueda implementar en Argentina – La Rioja. Acá estamos para sumarnos en esta maravillosa propuesta. Un cariño enorme profe Juan, todos unidos con el crotet y por nuestros hijos 🫂🧶
Soy profesora de Tecnología. Cuando descubrí a Juan en Instagram, me pareció una idea genial pues adoro el crochet. A mí misma me ayuda a relajarme después de pasar el día con los adolescentes. Así que tome nota de su iniciativa y lo he implementado en un 3PDC, integrado en una SdA de creación de empresa de artesanía ficticia. Acabamos de empezar, pero ya hay algunos alumnos y alumnas «enganchados al gancho» y con ganas de aprender la técnica y aunque a algunos les cuesta un poco más, de momento no abandonan y perseveran. Muchas gracias por la idea, Juan.
Me parece maravilloso. Soy técnica en Primera Infancia y a la vez también soy tejedora. Pienso que incluir el crochet en el medio educativo será un valioso aporte para el desarrollo motor, social y emocional de los niños.
Gracias estimado profesor Juan Ferrete por compartir estas ideas y experiencias tan valiosas.
Felicitaciones!!! A quien creó el proyecto y a quienes lo implementen.
Soy docente jubilada y crochetera activa. Siempre consideré que tejer es una actividad riquísima. El crochet “salvará al mundo”!!! 😉
Excelente idea, soy profe de Crochet
Saludos desde mi querida Venezuela
Una idea maravillosa que ya se utiliza desde pequeños en los países asiáticos. Yo trabajo en finanzas y desde no hace mucho imparto talleres de crochet para todas las edades y cada vez se incorporan más personas y la comunidad que hemos creado es maravillosa.
Total acuerdo. Lo q me parece difícil implementar en Argentina xq la currícula es extensa y todo cambio , aunque positivo, se torna negativo.
Quizás lo mejor sería introducirlo en kindergardent o en los primeros años .
Pero como sea, sería tan positivo como dar clases de yoga. Todo lo q baje la violencia es bienvenido! Y la paz en los chicos podría ser transmitida a los adultos. O sea el sentido inverso a lo q debería ser! Gracias saludos
Exelente iniciativa muy motivadora y de gran valor. El tejer abre panoramas nuevos, nos enseña a enfocarnos y hoy mas que siempre nesecitamos que las nuevas genraciones aprendan actividades asi.
Buenos días me parece una iniciativa espectacular q contribuye como bien dices a concentrarse a relajarse y a dejar a un lado las pantallas y también a quitar los prejuicios ya q cuando algunas personas te ven tejiendo en un bar (yo me llevo el ganchillo a todas partes) el típico comentario es «ohh pareces una vieja tejiendo» ya q antiguamente solo tejian las abuelas. Me alegro q el ganchillo llegue a todas las edades ya seas hombre o mujer