5 cosas que te enseñaron en el colegio y que hoy la ciencia sabe que son falsas
1. El mapa de los sabores en la lengua
Lo que nos enseñaron: Que la lengua está dividida en zonas estrictas: la punta siente lo dulce, los laterales lo salado y el ácido, y la parte de atrás lo amargo.
La realidad científica: Es completamente falso y se debió a una mala traducción de un estudio alemán de 1901. Todas las partes de la lengua que tienen receptores de sabor pueden detectar los cinco sabores básicos (incluyendo el umami) por igual. Las diferencias de sensibilidad entre zonas son microscópicas.
2. Los tres estados de la materia
Lo que nos enseñaron: Sólido, líquido y gaseoso. El ABC de la física escolar.
La realidad científica: Te ocultaron más de la mitad de la película. Hoy en día la ciencia reconoce muchos más estados. El cuarto es el plasma (que de hecho es el más abundante del universo visible, presente en las estrellas y los relámpagos). Pero es que además existen el condensado de Bose-Einstein (creado a temperaturas cercanas al cero absoluto) y el plasma de cuark-gluón, entre otros.
3. Las venas son azules porque la sangre no tiene oxígeno
Lo que nos enseñaron: En los diagramas escolares, el sistema circulatorio siempre se pinta igual: arterias rojas (con oxígeno) y venas azules (sin oxígeno, regresando al pulmón). Nos decían que la sangre cambia de color al perder oxígeno.
La realidad científica: La sangre humana siempre es roja. Cuando está cargada de oxígeno es un rojo brillante, y cuando lo pierde es un rojo oscuro o granate, pero jamás azul. El motivo por el que vemos las venas de color azulado a través de la piel es un efecto óptico puramente físico: la luz azul tiene menos capacidad de penetrar en los tejidos que la luz roja, rebota antes y llega a nuestros ojos, engañando al cerebro.
4. Cristóbal Colón quería demostrar que la Tierra era redonda
Lo que nos enseñaron: Que en 1492 todo el mundo pensaba que la Tierra era plana y que Colón era un visionario incomprendido que tuvo que convencer a los Reyes Católicos de que no se caería por un abismo.
La realidad científica: Cualquier persona culta de la Europa del siglo XV (y de muchos siglos antes, desde la Antigua Grecia con Eratóstenes) sabía perfectamente que la Tierra era una esfera. El verdadero debate en la corte no era sobre la forma de la Tierra, sino sobre su tamaño. Los científicos de la época decían (con razón) que la Tierra era mucho más grande de lo que Colón calculaba y que moriría de hambre antes de llegar a Asia. Colón tuvo suerte de tropezar con un continente inesperado.
5. Solo usamos el 10% de nuestro cerebro
Lo que nos enseñaron: Una de las frases motivacionales favoritas de los profesores: «Imagina lo que harías si usaras más del 10% de tu cerebro».
La realidad científica: Usamos el 100% de nuestro cerebro. Las tecnologías modernas de neuroimagen (como la resonancia magnética funcional) demuestran que incluso cuando estamos durmiendo, prácticamente todas las áreas del cerebro muestran actividad. Si usáramos solo el 10%, sufrir un pequeño golpe o un ictus en el otro 90% no tendría consecuencias, y la realidad es que dañar cualquier milímetro del cerebro suele tener efectos graves.
¿Cuál de estos te dolió más descubrir? Déjalo en los comentarios.
