Bernardo de Gálvez: el estratega español que cambió el rumbo de la independencia de Estados Unidos

En la historia de la independencia de los Estados Unidos, nombres como Washington o Lafayette resuenan con fuerza; sin embargo, existe una figura fundamental cuyo valor y astucia estratégica desde las posesiones españolas fueron determinantes para la derrota británica: Bernardo de Gálvez. Este militar malagueño, que llegó a ser Virrey de Nueva España, no solo fue un guerrero incansable, sino también un político ilustrado cuya huella perdura a ambos lados del Atlántico.
MagisterioJueves, 9 de julio de 2026
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Detalle del retrato de Bernardo de Gálvez por Manuel Salvador Carmona, en el Museo del Prado.

Hijo y sobrino de poderosos funcionarios de la Corona bajo el reinado de Carlos III, Gálvez (Macharaviaya, Málaga, 23.VII.1746–Tacubaya (México), 30.XI.1786) eligió muy joven la profesión de las armas. Tras participar en conflictos en Europa contra Portugal, su carrera se trasladó al Nuevo Mundo, donde combatió a los apaches en Nueva Vizcaya y perfeccionó su conocimiento del terreno y de las gentes americanas. Su formación se completó en Francia y en la expedición de Argel, donde, a pesar de ser herido de gravedad, demostró una tenacidad que le valdría el ascenso a teniente coronel. En 1777, Gálvez asumió la gobernación de la Luisiana. Desde Nueva Orleans, y mucho antes de que España declarara formalmente la guerra a Gran Bretaña, desplegó una red de cooperación decisiva y eficaz para la causa independentista norteamericana.

Gálvez envió cargamentos masivos de armas, municiones, medicinas y mantas río arriba por el Mississippi, suministros que fueron vitales para victorias rebeldes como la de Saratoga. Trabajando en secreto con agentes como Oliver Pollock, el gobernador español prestó sumas de dinero considerables y organizó convoyes bajo bandera española que burlaban la vigilancia inglesa para abastecer a los ejércitos de George Washington y del general Lee. Como el propio Washington proclamaría más tarde, la contribución española fue determinante para el conflicto.

Héroe de mil batallas: del Mississippi a Pensacola

Cuando la guerra se hizo oficial en 1779, Gálvez no esperó a los refuerzos; tomó la ofensiva de inmediato. A pesar de los desastres naturales, como un huracán que hundió su flota inicial en Nueva Orleans, logró recuperar artillería del fondo del río y conquistar por asalto los fuertes ingleses de Bute, Baton Rouge y Natchez. Con estas victorias, España recuperó el control de la cuenca baja del Mississippi. Sin embargo, su hazaña más recordada tuvo lugar en la conquista de Pensacola, la capital de la Florida Occidental y bastión del poder británico en el Golfo de México. Ante la vacilación de los mandos navales españoles, que temían encallar sus barcos o ser destruidos por la artillería inglesa al entrar en la bahía, Gálvez tomó una decisión heroica.

A bordo de su bergantín, el Galveztown, y con el resto de la flota observando desde la barrera, el general forzó la entrada de la bahía en solitario bajo un intenso fuego enemigo. Su ejemplo obligó al resto de la escuadra a seguirle, lo que finalmente condujo a la rendición de la plaza en mayo de 1781. Por este acto, el Rey Carlos III le permitió añadir a su escudo de armas el lema que lo definiría para la posteridad: “Yo Solo”.

Un gobernante ilustrado y humano

Tras sus éxitos militares, Gálvez regresó a España y luego fue nombrado Virrey de Nueva España en 1785. Su mandato en México, aunque breve, estuvo marcado por el espíritu de la Ilustración. Se enfrentó a hambrunas y epidemias de peste, destinando gran parte de su propio patrimonio para auxiliar a los necesitados y convirtiendo los patios del palacio virreinal en refugio para los pobres. Su popularidad y la de su esposa, Felicitas de Saint-Maxent, no tenían rival en las colonias.

Bernardo de Gálvez murió prematuramente a los 40 años en 1786, dejando tras de sí un legado de victorias militares que expulsaron a los británicos del Golfo de México y una reputación de gobernante liberal y caritativo. Su historia es la de un hombre que, con astucia y valor personal, no solo defendió los intereses de su corona, sino que ayudó a parir una nueva nación.

Fuente: Historia hispánica. Real Academia de la Historia.

Bibliografía escogida

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  • M. Rodríguez, La Revolución americana de 1776 y el mundo Hispánico, Madrid, Tecnos, 1976.
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  • G. M. Quintero Saravia, Bernardo de Gálvez. Un héroe español en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica, Madrid, Alianza Editorial, 2020.
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