Las comunidades se ponen “manos a la obra” en materia de Inspección

Las competencias educativas incluyen a los servicios de Inspección. Por eso muchas comunidades han elaborado Planes anuales específicos que se adecúan a su región.
Miércoles, 24 de enero de 2001
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Autor: Marta SERRANO

Poco a poco las distintas comunidades autónomas parecen despertar de su letargo y empiezan a tomar las riendas en temas de Inspección educativa. En este sentido son cada vez más las que se suman al carro de elaborar y publicar anualmente unos planes específicos, que sintetizan los cometidos concretos de los servicios autonómicos de Inspección para cada curso. Aún así, estos profesionales de la Educación se quejan a menudo de tener encomendadas, sobre todo, tareas demasiado burocráticas que les restan tiempo para su función como evaluadores, tanto del rendimiento de los alumnos, como la calidad de la enseñanza que se imparte en cada centro.

Estas quejas, junto a la reivindicación de que se amplien las plantillas de inspectores, el abono regular de las dietas y otras peticiones sobre la mejora de sus condiciones salariales se repiten a lo largo y ancho del territorio nacional.

Las coincidencias

En principio, aunque no todas las comunidades han publicado el Plan de Actuación de los servicios de Inspección para el curso 2000-01, siguen unas mismas directrices; las derivadas del artículo 61 de la Ley de ordenación general del sistema educativo. Éstas apuntan a sus funciones de velar por el cumplimiento de las leyes, y colaborar en la mejora de la práctica docente, el funcionamiento de los centros y los procesos de renovación educativa, además de participar en la evaluación y el asesoramiento de los distintos sectores de la comunidad educativa.

Sin embargo, estas tareas deben ser adaptadas a la situación concreta de cada comunidad ya que ni todas ellas recibieron las competencias educativas en el mismo momento, ni la implantación de las enseñanzas LOGSE ha sido homogénea.

Así, el Plan General de Actuación publicado por el Servicio de Inspección de Cantabria presta especial importancia a los aspectos de las enseñanzas LOGSE en proceso de implantación en la comunidad, así como a la elaboración sistemática de estudios que permitan apreciar la evolución temporal de determinados indicadores fundamentales para el sistema educativo cántabro. Además, este primer Plan desde que Cantabria asumió las competencias incluye como novedad actuaciones de gestión del propio servicio, para poner en funcionamiento un registro de documentación y archivo de la Inspección educativa en la Comunidad.

En Murcia, en cambio, la Inspección centrará su atención este curso en los centros de Secundaria sobre todo, después de que las organizaciones Adide y Usite anunciaran el pasado curso una huelga que finalmente quedó aplazada. En esta Comunidad el plan de actividades está preparado aunque su publicación no está prevista hasta el mes de marzo.

Según la diputada socialista Amparo Marzal “en esta región hay una organización bastante correcta de los servicios de Inspección en cuanto a grupos de trabajo por temas y por especialidades”. Sin embargo, la diputada también señala que “la plantilla está a disgusto al depender de la Secretaría General de la Consejería y no de la Dirección General de Centros, Ordenación e Inspección educativa”. Además en Murcia ha habido cuatro inspectores jefes en poco más de un año, lo que ha provocado la falta de un criterio claro de actuación. “Los inspectores se quejan de la falta de un proyecto de evaluación docente sistemático y reclaman la adecuación de complementos específicos y de destino similares a los de sus homólogos en otras comunidades como Asturias”.

En Madrid los inspectores se centran este curso en el seguimiento de los centros que han implantado de forma experimental la jornada continua y en la evaluación de temas de escolarización y programas de garantía social, mientras que en Canarias el inspector general, Juan Vidal Pérez-Hernández es el encargado de elaborar el Plan anual de actuación para cada curso. “En la actualidad las actividades de los inspectores centran su atención en la diversidad y los conflictos en las aulas de ESO”, indicó Pérez- Hernández. Además aseguró a MAGISTERIO que “las visitas del inspector al centro sirven para asesorar y evitar problemas”. La novedad este curso en las islas es la puesta en marcha por primera vez de un Plan de Perfeccionamiento de la Inspección, que incluye un proyecto innovador por el que un inspector puede trabajar durante un curso académico en un centro, impartiendo un determinado número de horas semanales y realizando un trabajo de investigación sin perder sus derechos como inspector.

Por su parte comunidades como Galicia o el País Vasco prestan especial importacia a la normalización de sus propias lenguas. Además estas comunidades junto con la de Andalucía o Castilla-León cuentan con planes provinciales de Inspección educativa, que dependen finalmente de las decisiones del Equipo de Inspección de la Coordinación General.

En el caso de Cataluña el subdirector general de inspección de la enseñanza, Tomás Sancristobal, apunta a que en esta comunidad los planes directores que guían la actuación de los inspectores y actualmente tienen una duración temporal de tres años, van a pasar a estar vigentes durante cinco años. De hecho la Dirección Gereral de Inspección catalana prepara ya el Plan que abarcará el periodo 2001-06 que se publicará próximamente.

 

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