Las normas de tráfico deben asentarse como actos reflejos
Autor: María José LÓPEZ
Hace unos días, el presidente del Instituto Mapfre de Seguridad Vial y ex director de la DGT, Miguel Muñoz Medina, presentó un estudio sociológico elaborado por Amando de Miguel, que pretende dar a conocer cómo es el peatón y qué percepción tiene de la circulación urbana. En la mayoría de los casos, según Muñoz Medina, son los padres los que impiden que los niños sean unos buenos peatones en el futuro.
El presidente del Instituto Mapfre relató que, hace algunos días, cuando conducía su coche por las calles de Madrid, se paró para advertir a un conductor que iba acompañado de su hijo de que, en caso de que tuviera que frenar bruscamente, mataría al niño. Este señor, en lugar de aceptar la recomendación de sentar a su hijo correctamente en el vehículo, le espetó bruscamente: “Yo no soy ningún asesino”.
Ante casos como éste, queda claro que, por muchas normas de Educación Vial que los niños puedan aprender en los colegios, si los padres no predican con el ejemplo, la tarea del docente será nula.
Aún así, el Instituto ha diseñado una serie de actividades, como el juego de Roles, para poner en práctica la Educación Vial en algunos cursos de Primaria a través de materiales que ahonden en el conocimiento del entorno, las señales, las normas, los vehículos, y que posibiliten un aprendizaje de los comportamientos que permita interiorizar los hábitos.
El juego de Roles
En este juego, por ejemplo, se puede poner en práctica, mediante ejercicios de simulación, todo lo aprendido en el aula, intentando prepararse para realizarlo correctamente en situaciones reales; conocer la utilidad práctica tanto de normas como de señales, y comprender su uso y necesidad; reflexionar sobre la importancia del respeto a personas y cosas; coordinar diferentes movimientos, trabajando además la orientación espacial.
Con el empleo de diversos materiales (pinturas de colores, papel, cartulinas, ceras, pegamento, cuerdas, reglas…), se diseña un circuito donde se puedan recoger las situaciones más normales del tráfico. Será importante que el espacio disponga al menos de delimitación de calles, aceras, calzadas, pasos de peatones, STOP, ceda el paso… y que cada uno desempeñe un papel diferente (peatón, conductor, guardia de tráfico, vehículo, señal vertical…).
La actuación requiere un trabajo coordinado entre todos los elementos. Previamente se habrán diseñado diferentes situaciones conflictivas y a posteriori se observará su resolución. Toda la actividad se grabará en vídeo, prestando especial atención a los conflictos generados y a la ejecución del trabajo. Finalmente, se analizará el vídeo en el aula para que los chavales puedan autoevaluar la actividad y debatir sobre ella.
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