El docente de Primaria explica bien, es exigente y justo, según sus alumnos

A la hora de establecer el nivel de la enseñanza casi siempre se tienen en cuenta los aspectos cuantitativos, traducidos en calificaciones, pero no hay que olvidar otras variables como las relaciones entre profesores y alumnos.
Miércoles, 7 de febrero de 2001
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Autor: María Eugenia VICENTE

Al igual que en los boletines de notas de los alumnos de Primaria los padres pueden apreciar la evolución de sus hijos en lo que respecta a las relaciones sociales y actitudes ante el estudio, el Instituto Nacional de Calidad y Evaluación ha puesto sobre la mesa un estudio en el que se recoge información sobre variables que analizan la relaciones y las actitudes del alumnado de sexto de Primaria. Los resultados de este trabajo se han obtenido a partir de las encuestas a 10.743 alumnos de este nivel de un total de 562 centros.

Sin duda, uno de los aspectos más importantes en el proceso educativo tiene que ver con las relaciones entre los principales actores de esta actividad. De esta manera los alumnos tienen dos opiniones fundamentales sobre los docentes que les dan clase.

Por un lado consideran que sus profesores son simpáticos, explican bien, son justos evaluándolos y se sienten apreciados por ellos. Por otro, los estudiantes consideran que la característica que mejor describe a sus docentes es la exigencia. Por sexos, la chicas hacen más referencia a los aspectos en relación a la satisfacción con el profesorado, mientras que sus compañeros no estan tan satisfechos con la labor docente y consideran a sus profesores más exigentes. Fijándonos en la titularidad del centro, los alumnos de los públicos consideran a sus profesores agradables, justos y creen que explican bien. Los alumnos que estudian en centros privados destacan, sobre todo, el nivel de exigencia del docente. Pero no son sólo las relaciones entre los chicos y sus profesores las que dan color a la labor educativa. Tan importantes como éstas son las que tienen los alumnos con sus compañeros. De esta manera, el informe del INCE da a conocer lo que opinan los estudiantes sobre sus compañeros en dos vertientes, las relaciones que tienen entre ellos y el comprotamiento del resto de los alumnos en clase.

A tenor de los resultados, la chicas son más exigentes que los chicos a la hora de valorar cómo se portan sus compañeros en clase. Así, en una escala del 1 al 5 situán el comportamiento del resto de los integrantes de la clase en un 3, mientras que los chicos lo valoran en un 3,5. A la hora de valorar cómo son los compañeros como estudiantes, las chicas consideran que se merecen un 3,5, mientras que ellos suben el nivel hasta el 4. A la hora de valorar el compañerismo y el respeto hacia el docente no se aprecian diferencias segun el sexo. Por último ellas, se sienten menos ofendidas por las críticas de sus compañeros, mientras que ellos afirman ser más “peleones”.

A la hora de establecer si las amistades forjadas en las aulas salen del recinto escolar, el 73 por ciento de los alumnos encuestados afirma quedar para jugar o estudiar con gente de su clase. De éstos, el 42 por ciento dice quedar con uno o dos compañeros; el 14 por ciento, con tres o cuatro y el 16 por ciento, con cinco o más.

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