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Un viaje por el país de las vocales

El ingenio del profesorado de Infantil para iniciar a
los niños en el proceso lectoescritor no deja de sorprendernos. Atrás quedaron las conocidas cartillas en las que casi todos aprendimos a leer con más o menos esfuerzo. Hoy los cuentos, juegos, manualidades, canciones, adivinanzas... inundan las escuelas aportando un toque lúdico a ese obligatorio recorrido por el país de las letras.
Miércoles, 28 de febrero de 2001
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Aprender a leer y escribir no parece ser una tarea difícil si tenemos en cuenta que todos hemos pasado por ese trance en una etapa de nuestra vida. Quizás lo complicado sea enseñar a hacerlo y no todos los métodos son igual de valiosos. Hace dos años, un grupo de profesoras del Colegio Público “Cervantes”, de Monóvar (Alicante), decidimos poner en papel y tinta un método que motivase a los alumnos para el aprendizaje del proceso lectoescritor.

El CP “Cervantes” es un centro de doble línea que imparte los programas de PIL (Programa de Inmersión Lingüística) y el PIP (Programa de Incorporación Progresiva). El punto de partida es una situación de necesidad básica, motivada por la falta de consenso en la línea metodológica que se debería seguir en el proceso lectoescritor interciclos (Educación Infantil y Primaria). Esta experiencia aborda la problemática educativa desde una perspectiva diferente que, al fin y al cabo, no va a pretender más que enseñar a leer y escribir.

El cuento de las vocales

Los objetivos que se pretenden para el programa El país de las vocales (primer ciclo de Infantil) son prácticamente los mismos que para El país de las letras (segundo ciclo de Infantil y primero de Primaria) –aunque existen algunas diferencias en el método– por lo que vamos a centrarnos en el primero de ellos.

El contacto con el método se inicia relatando el cuento entero para que los niños conozcan su contenido (ver pie de la imagen). Es en ese momento cuando se trabaja la expresión oral y la discriminación auditiva. De esta manera se procederá con cada una de las láminas para cada vocal. Para ello, existe una canción que trabaja las cinco letras mediante el mismo esquema melódico, que facilita la memoria auditiva.

Simultáneamente, se procede al trabajo de la discriminación visual, puesto que en la canción se van nombrando palabras con dicha vocal representadas en la lámina. Así, se pide a los niños que indiquen con su dedito las palabras que tienen ‘o’: torre, río, árbol, sol, niño, ojo y reloj.

A continuación se trabajará la direccionalidad, partiendo de nuevo de la canción, lo que puede servir para realizar el recorrido de la vocal con el dedo o con la mano (brazos en el aire). Una vez que se ha practicado con música la silueta en el aire, pasamos a la grafomotricidad mediante el picado y recortado de la misma, tanto en mayúscula como en minúscula.

Un recurso muy favorable y efectivo para el trabajo de la expresión oral en el niño a estas edades son los juegos del tipo Veo, veo, palabras que empiezan por… o De la Habana ha venido un barco cargado de palabras que empiezan por…

En este método se trabajan también las secuencias rítmicas, tan imprescindibles para el buen desarrollo perceptivo y base de la psicomotricidad y lectoescritura (decir la palabra concreta, palmearla, pintar los cuadritos que se han puesto debajo de cada palabra en función del número de sílabas).

El trabajo de las secuencias temporales se llevará a cabo mediante puzzles de cada vocal determinada y caminos funcionales, y se trabajarán mediante la expresión oral y verbalización de las mismas para, posteriormente, ordenarlas y pegarlas correctamente.

Trabajo lectoescritor

Las vocales siempre estarán presentes en la clase para que los niños tengan un refuerzo visual en cada momento y pueda servir de apoyo a la hora de hacer dictados orales. Para ello se dispone del material plastificado y de la lámina mural hecha a tamaño mayor. Se puede empezar a trabajar con el picado de la vocal (tanto en mayúscula como en minúscula) y pegado en diferentes soportes; también se puede modelar la vocal con plastilina para proceder a la preescritura de esta letra. Dentro del área de psicomotricidad gruesa o desarrollo rítmico-perceptivo nos puede resultar útil dibujar la vocal en el suelo con cinta adhesiva para conseguir que el recorrido de ésta sea vivenciado e interiorizado de forma natural por el alumno.

Final feliz

En un tema tan complejo como la lectoescritura, donde se integran aspectos relacionados con métodos de diferente talante (método global, sintético, analítico…) y diversas concepciones sobre la adquisición del proceso lectoescritor, hay diversidad de posturas. Nosotras sólo podemos decir que los objetivos que en esta experiencia nos planteamos se consiguen plenamente; es más, cuando se acaba la lectura de los cuentos, el grado de satisfacción es pleno, y más si se tiene en cuenta el interés y la motivación de los niños.

Finalmente, tenemos que decir que, debido a la opcionalidad lingüística de nuestro centro, el método puede perfectamente traducirse al valenciano.

La temporalización, en un principio, podría quedar establecida en una semana para cada vocal. El lunes se podría trabajar la motivación previa, la presentación del cuento entero, la expresión y juegos orales, el dibujo libre y el rompecabezas de la lámina portada que resume el cuento. El martes se realizará la presentación de la primera vocal (o), el trabajo oral, los juegos vocales y la canción. El miércoles se dedicará el tiempo a la psicomotricidad fina (pegado, recortado…) y a la preescritura de la grafía en el soporte de folio blanco. El jueves se reservará para los juegos de palabras, la expresión oral, las secuencias rítmicas y temporales de cada vocal en concreto. Por último, el viernes, se procederá a la escritura de la grafía, a los caminos funcionales y a la identificación visual de la vocal en palabras determinadas.

Y así… hasta completar el abecedario

Las primeras letras que un niño aprende son las vocales, de ahí la importancia de tener claros los pasos que se deben seguir para cumplir este objetivo:

El país de las vocales

1. Discriminar auditivamente las vocales.
2. Aprender su nombre.
3. Discriminar visualmente cada una de ellas.
4. Diferenciar silábicamente golpes de voz.
5. Iniciar y reforzar la preescritura vocálica.
6. Adquirir la grafomotricidad de la vocal.
7. Trabajar la direccionalidad de estas letras.
8. Identificar las mayúsculas y minúsculas.
9. Picar y recortar las letras.
10. Enriquecer la expresión oral del niño.
11. Fomentar el desarrollo perceptivo de las secuencias temporales.
12. Ordenar secuencias temporales.
13. Iniciar en la lectura rítmica mediante el seguimiento de seriaciones.
14. Modelar mediante plastilina y otros materiales fácilmente moldeables, las letras y vocales.
15. Montar puzzles que inicien la representación visual y potencien la memoria visual del niño.
16. Trabajar la grafomotricidad gruesa mediante saltos, caminos y circuitos establecidos. 

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Comentarios
  1. Andrea Morelli
    18 de enero de 2022 20:25

    buenas tardes quisiera saber donde puedo encontrar el cuento que mencionan en el apunte «El pais de las vocales»