¡Abuelo, ven al cole!
En la etapa de Educación Infantil encontramos muchos motivos que resaltan la importancia de un proyecto en el que se puedan ver implicados los abuelos y uno de ellos es la necesidad afectiva de los chavales. El vínculo emocional que existe entre abuelos/as y nietos/as hace que, al entrar aquellos en la clase, el alumnado se sienta más confiado y seguro, y ello contribuya a transferir aprendizajes del medio escolar al familiar y viceversa.
De ahí que durante el pasado curso la maestra del Colegio “Tirant lo Blanc”, de Alzira (Valencia), Ana Tortajada decidiera llevar a cabo una singular experiencia con sus alumnos de Educación Infantil (5 años). El grupo-aula que participó en el proyecto ¡Abuelo, ven al cole! estaba bastante cohesionado (9 niñas y 13 niños, uno de ellos con Síndrome de Down).
Desarrollo del proyecto
La fundamentación pedagógica de este proyecto basado en el tema ‘abuelos y abuelas’ se centró en la línea del Constructivismo, lo que permitió partir de los intereses y conocimientos previos del alumnado para conseguir que el grupo se sintiera totalmente implicado en las actividades. En este caso, además, fueron los propios alumnos quienes sugirieron la metodología, las actividades que desearían realizar, establecieron los objetivos y se replantearon las metas que se debían alcanzar. Todo esto resulta muy enriquecedor y ayuda a “aprender a aprender”, a desarrollar la lógica y la creatividad.
En este caso, se trataron contenidos de los tres tipos conceptuales (concepto de infancia/vejez…); procedimentales (exposiciones, taller de cocina…); actitudinales (valores positivos, actitud de agradecimiento y cooperación…).
Con este proyecto se trabajaron casi todos los objetivos didácticos del currículo de Infantil que aparecen en el Decreto 19/1992.
–Potenciar y facilitar las relaciones escuela-familia mediante la implicación de los abuelos y las abuelas en actividades educativas.
–Conseguir una aproximación intergeneracional que beneficie a ambos grupos, ofreciendo a los abuelos/as la oportunidad de sentirse útiles y ayudando a los más pequeños a descubrir las tradiciones propias y las raíces de nuestra cultura.
–Recuperar con la ayuda de los/as abuelos/as nuestro patrimonio cultural, artístico, histórico, literario, culinario, etc. para evitar una pérdida definitiva del mismo.
En la asamblea la profesora habló con los alumnos para ver qué sabían de los abuelos y las abuelas, que a veces les acompañan al colegio. Y se recogieron ideas como: son viejecitos, a veces están enfermos, algunos están en el cielo, son de nuestra familia, algunos viven en nuestra casa, nos cuidan y nos quieren, saben mucho, cuentan cosas de “antes”, guardan cosas antiguas…
También surgieron diversas preguntas en este encuentro: ¿Por qué se hacen viejecitos? ¿Cómo vivían antes? ¿Qué hacían los abuelos/as cuando eran como nosotros?
Qué hacer y cómo
La profesora sugirió algunas posibilidades para informarse y ellos aportaron otras: invitar a los abuelos/as, hacerles preguntas y contarlo en clase, buscar en los libros…
En los cuatro meses que duró la experiencia, el primero de ellos se dedicó a celebrar la asamblea de aula, a enviar una carta para invitar a los abuelos/as, se realizó un mural de bienvenida y se mantuvo una reunión con las abuelas.
El segundo mes se celebró la asamblea denominada Se hacen viejecitos, se organizó la exposición de fotos antiguas, se llevó a cabo la asamblea (y el dibujo correspondiente) Cómo se vestían antes y se practicaron juegos motrices en el patio.
En el tercer mes se expusieron una serie de objetos antiguos, se diseñó el árbol genealógico de cada familia y se pusieron en marcha actividades concretas: ¿Cómo era un horno antes?
El último mes se reservó para el taller de cocina navideña, a una salida por la ciudad y la visita al belén del asilo de ancianos, aparte de construir un juguete (muñeca).
Un poco más ‘viejos’
Los alumnos aprendieron así las diferencias entre la forma de vestir de antes y de ahora; conocieron los objetos que utilizaban antiguamente y su utilidad; razonaron por qué los/as abuelos/as son los padres/madres de papá y de mamá; estudiaron la necesidad de cuidar el cuerpo, para no enfermar y vivir muchos años; vieron cómo se hacía el pan; algunas abuelas y madres les acompañaron a la residencia donde viven algunos ancianos; una abuela les enseñó a hacer una muñeca…
La evaluación fue continua y formativa. La herramienta fundamental para llevarla a cabo fue la asamblea de aula, donde el alumnado expresó sus necesidades, dudas, satisfacciones, preferencias…
Todos los participantes se sintieron satisfechos porque descubrieron lo mucho que se puede aprender los unos de los otros. Los abuelos/as, de hecho, se ofrecieron a participar en otras actividades: excursiones, talleres… Habrá que aprovecharlo.
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