El PSOE presentará una propuesta alternativa a la Ley de Calidad

Cinco bloques optativos desde los 14 años
que conduzcan a un título único, homologado y polivalente, y conseguir un sistema flexible y
con recursos que mejore la calidad y equidad en la enseñanza, son las claves de sus propuestas.
Miércoles, 18 de abril de 2001
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Ante la falta de información sobre la Ley de Calidad que ya exaspera a la comunidad educativa, los socialistas han declarado en exclusiva para MAGISTERIO las líneas básicas de un proyecto que ya tienen bastante definido.
La principal diferencia respecto al equipo de Pilar del Castillo estriba en que mientras el Gobierno decide entre la creación de dos o tres itinerarios, el grupo socialista apuesta por cinco bloques optativos. Estos itinerarios (término que aceptan porque ya aparece en el decreto 1007 de 1990 sobre mínimos), se establecerían, tal y como propone el catedrático de Filosofía Pedro Roche, según un tronco común constituido por cuatro materias: Lengua, Matemáticas, Lengua extranjera e Informática, y diferentes agrupaciones o bloques optativos que incluyan varias materias distintas de las comunes y posibles variaciones de éstas evitando en lo posible una excesiva multiplicidad de materias.
Para los socialistas es necesario que los itinerarios sean flexibles y capaces de integrar y de dar respuesta adecuada a aquellos alumnos que no van a continuar estudiando y para los que en principio la ESO tiene un carácter “terminal”.

Cinco itinerarios

En este sentido, la portavoz socialista de Educación en el Congreso, Amparo Valcarce, admite que “el 2º ciclo de la ESO es la edad adecuada para crear itinerarios siempre que estos no vinculen a una determinada salida académica. No deben ser jerarquizados. Además, crear tres itinerarios supone que cada uno de ellos tiene un sentido finalista ligado a una de las tres salidas; académica, FP o Garantía Social”, afirmó.

Igualdad de los centros

Valcarce añadió que “cinco no es un número caprichoso. Se trata de que puedan ser ofrecidos por todos los centros sostenidos con fondos públicos que es donde a día de hoy se escolarizan la inmensa mayoría de los alumnos más desfavorecidos”. Las opciones tienen que estar muy bien estudiadas, sin implicar diferencias o segregación, porque sino no favoreceremos ni la calidad ni la igualdad según el PSOE. Además hay que tener muy en cuenta la capacidad organizativa de los centros.
“Pretendemos que los bloques optativos que en este momento funcionan en 4º de la ESO se establezcan desde 3º de la ESO una vez ampliados y concretados. Esos itinerarios tendrían que tener un bloque común en función de los objetivos de la ESO y otro bloque más pequeño en función de las optativas elegidas por el alumno”, afirmó Valcarce.
Para concretar aún más su propuesta, Valcarce añadió que “estos itinerarios deben tener carácter flexible, unidireccional, transversal para que los alumnos puedan pasarse a otro bloque cuando así lo deseen y que sean ofertados por todos los centros para que no se de una segregación que llevaría a una ruptura de la comprensividad de la etapa”.
Por eso, el equipo liderado por Amparo Valcarce considera prioritario dotar de medios a los centros, aunque lo ideal para los socialistas sería que se diera una auténtica distribución de los estudiantes problemáticos. “Esto es clave porque no se puede cargar sobre la red Pública los alumnos más conflictivos”, afirmó.

Alumnos desmotivados

Pero Valcarce insistió en que “no se puede crear todo un itinerario para los objetores escolares, porque no son tantos y así los crearemos como excusa para alimentar ese itinerario formativo”.
En este punto Juan López añadió que “las reformas hay que hacerlas para beneficiar a los centros y alumnos que más lo necesitan, no para expulsar a los estudiantes más difíciles del sistema educativo. Por eso más que hablar de objetores, habría que hacerlo de alumnos desmotivados, porque en la medida que acertemos en la propuesta curricular y en el tratamiento personalizado de los centros habrá menos alumnos desmotivados y avanzaremos en la calidad. El concepto de objetor escolar culpabiliza al alumno, mientras que el sistema escolar está para redimir al alumno”, concluyó. La propuesta socialista en este tema irá orientada a detectar tempranamente a los alumnos que “por actitudes o por ser víctimas de fracaso escolar corren el riesgo de descolgarse del sistema”. Ni los objetores ni el fracaso escolar aparecen por arte de magia a los 14 o 15 años, hay que ver el sistema educativo en su conjunto y actuar desde Infantil y Primaria para no encontrarnos con este problema agravado en la Secundaria.
Respecto a la función directiva sin duda Gobierno y oposición coinciden en que hay que reforzarla aunque según López es también necesario reforzar las tutorías tanto en tiempo como en especialización porque “la imagen del profesor se debilita si tiene que realizar tareas para las que hoy no está preparado”.
En este sentido desde el grupo socialista se apuesta por contratar profesionales como apoyo de los docentes especializados cuando sea necesario. “Estos especialistas no tendrían porqué estar en todos los centros pero sí deben estar integrados dentro del sistema educativo, como recurso de apoyo. “Además hay que crear nuevos tiempos y espacios para la convivencia de alumnos y docentes”, concluyó López.

Riesgo de desigualdades

Pérez Iriarte, por su parte, quiso insistir en que “hay que avanzar hacia una Educación para todos y para toda la vida, sin exclusiones”, y criticó que el MECD no aborde este tipo de horizontes y plantee soluciones tradicionales, conservadoras, selectivas y segregadoras, que son más destructivas que constructivas. Además, Pérez Iriarte advirtió del riesgo de que se produzcan desigualdades en el acceso a una Educación de calidad y se acentúen las diferencias entre centros y entre individuos.

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