La Inspección, favorable a las reformas para la mayor calidad

A los inspectores de Educación las medidas anunciadas por el MECD no les producen sorpresas. Favorables a los cambios, creen que las reformas son más que necesarias.
Miércoles, 20 de febrero de 2002
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Rasgarse las vestiduras no es cuestión de inspectores. MAGISTERIO ha querido contar con la opinión de representantes de las principales asociaciones de inspectores del país sobre las medidas propuestas en la Ley de Calidad así como de otros representantes de este Cuerpo de profesionales de Educación. Todos coinciden en que las medidas no son nuevas y, en general, de que serán positivas para la mejora de la calidad, aunque con matices.

Para el presidente de la Asociación de Inspectores de Enseñanza (Adide), Javier Teixeira, “la Reválida aumentará la calidad, pero el problema está en la ESO, por lo que lo más importante es que la Ley de Calidad contenga medidas para estimular a aquellos niños sin hábito de estudiar”. No obstante Teixeira considera que “se está exagerando el tema del fracaso escolar” y a la hora de unificar el sistema educativo entre las CCAA “sería mejor una reválida externa”, aunque matiza que si verdaderamente se trata de mejorar la calidad la PGB debería ser “interna”.

Sin embargo, tanto para Juan López, como para Rivas Navarro y Eduardo Soler no hay dudas de que la prueba al finalizar el Bachillerato debe ser externa para homologar los estudios en todo el territorio nacional y sobre todo entre todo tipo de centros independientemente de su titularidad. “Una prueba interna no tendría sentido porque sería como los exámenes que los alumnos realizan durante el curso. La Reválida no es una prueba selectiva sino de madurez”, concreta Soler.

Promoción automática

En cuanto a la supresión de la promoción automática los inspectores coinciden en señalar que no se puede simplificar el tema a la repetición de curso. Para Soler “está demostrado que la repetición no es productiva para el alumno que la padece, sino para el resto de los compañeros que no necesitan una atención especial”. Los expertos señalan asimismo que es necesario buscar medidas de orientación personal, de ayuda, etc.

Según Teixeira “la repetición sólo es positiva si se habilitan medidas que permitan recuperar a los alumnos. Es decir, todos nos acordamos de los antiguos tripitidores y eso de repetir por repetir sólo consigue hundir más a esos estudiantes”, apostilla Teixeira. En este sentido Juan López insiste en que “hay que poner hincapié en los alumnos que van mal, para no expulsarlos del sistema. Hay que detectar las lagunas y ponerles remedio”.

Itinerarios infinitos

Flexibilidad es la palabra clave a la hora de tratar los itinerarios. Para López “no deben ser segregadores”. Además, “la mejor solución a los itinerarios preestablecidos es a través de asignaturas opcionales que permiten itinerarios infinitos, individuales, personalizados, porque estamos en una sociedad moderna donde ahora mismo, por ejemplo, hay una demanda de chapistas que no se cubre. No sólo hacen falta licenciados”, añade Rivas Navarro.

Por su parte, Javier Teixeira cree que “es peligroso que los alumnos decidan un itinerario de por vida en enseñanza Secundaria, por lo que la flexibilidad es un requisito imprescindible en cualquier sistema de itinerarios que se quiera crear”. Asimismo Soler cree que “los 14 años es una edad muy temprana para que los alumnos decidan por unos derroteros diferentes”. Además, esto contradice el principio de la enseñanza obligatoria, ya que “los itinerarios provocarán una segregación de los alumnos”, admite.

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