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El 25,3% del tiempo que ven los niños la TV es por la noche

Aunque los espectadores de 4 a 12 años son los que menos tiempo dedican a la TV, una investigación inédita revela que las cadenas emiten los programas para niños en los horarios de menor consumo infantil, por lo que ven más emisiones de prime time dirigidos a adultos. En muchos casos, además, los contenidos infantiles tampoco son los idóneos.
Miércoles, 29 de January de 2003
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A pesar de que los niños de 4 a 12 años son el grupo de edad, seguido de los jóvenes de 13 a 24 años, que menos tiempo pasa frente al televisor, la distribución del consumo infantil a lo largo del día es preocupante. Una investigación inédita realizada entre los años 1999 y 2002, recientemente publicada en la revista “Telos” de la Fundación Telefónica, revela que los niños consumen televisión, sobre todo, en la franja de “prime time”, es decir, de nueve a doce de la noche.

Durante esta franja horaria, los niños dedicaron una media de 41 minutos en la temporada 1999-00 y 37 minutos entre 2000-01, que suponen el 25,3% de todo el tiempo que dedican a ver la televisión. Obviamente, los contenidos emitidos a estas horas no son los más apropiados para su edad. Aunque tampoco se puede olvidar los contenidos inapropiados de algunas películas de sobremesa y de los programas emitidos durante el mediodía (segunda franja horaria en la que los menores pasan más tiempo frente a la televisión).

Para el presidente de la Asociación de Telespectadores y Radioyentes (ATR), Vicente Sánchez de León Pacheco, “es muy frecuente, además, que en los programas infantiles también se emita telebasura”. Sin embargo, desde un punto de vista optimista, “creemos que si los padres ven la televisión junto a sus hijos, en el caso de dibujos animados como “Los Simpson” (dibujos animados para adultos que Antena 3 emite entre las 14:00 horas y las 15:00 horas) o de otras series de televisión para público juvenil, se puede sacar mucho partido a lo que se ve”, afirma.

Para Sánchez de León, “si se hace ver a los hijos que la sana convivencia y la ayuda mutua entre los miembros de la familia están muy por encima de éxitos personales o rendimientos económicos, la conducta de personajes como Homer Simpson, un padre de familia demasiado aficionado a la cerveza (de la marca Estiercol), servirá para aprender a partir de la televisión”.

Niñera particular

Los estudios sobre el sector de la Agrupación de Telespectadores y Radioyentes (ATR) avalan las conclusiones de la investigación publicada por “Telos” en torno a que “los niños y jóvenes españoles ven demasiada televisión, y además ven programas y series para adultos hasta altas horas de la noche, con una clara dejación de los padres que, en muchos casos, hacen de la “caja tonta” su niñera particular, sin supervisar lo que ven los más pequeños de la casa o acompañarles para explicarles lo que no entienden”.

Por eso, el presidente de la ATR, Sánchez de León, reclama desde hace años “la creación de un Consejo Superior Audiovisual, con capacidad sancionadora para que se haga cumplir la Ley de transposición de la Directiva Europea de 1994”. En este sentido, para Sánchez de León “lo que pasa es que hay muchos intereses económicos por medio y a la Administración le conviene más mirar para otro lado”.

Pero más allá de las normas, la realidad es preocupante. No tanto por la cantidad de tiempo que los más jóvenes pasan delante del televisor, sino por la mala calidad de lo emitido, incluso en los espacios infantiles.

El caso ‘Shin Chan’

Según un estudio de la ATR, “actualmente la mayoría de las series de dibujos animados carecen casi por completo (salvo excepciones) de valores educativos, ecológicos o de respeto a la convivencia. Las únicas actitudes que enseñan es la violencia como la piedra de toque de éxito en todos los sentidos: el héroe machaca al contrario para sobrevivir o triunfar, el bien se impone sólo por la brutalidad, etc. Estos “valores” se combinan con otros como el disfrute del presente a cualquier costo, el erotismo solapado, la impertinencia o el lenguaje malsonante y soez (tacos incluidos)”.

Y quizá no haya un ejemplo más claro de esto que los dibujos que protagoniza Sinosuke Nohara y que emite la cadena pública Telemadrid a diario, justo entre las 13:00 horas y las 14:00 horas, mientras los niños comen. Pero los argumentos soeces de Shin Chan se complementan con la violencia de Pokemon (Tele 5), Xmen (Telemadrid) y Monster Ranger (Antena 3); la competitividad de Beyblade (Antena 3), y la ludopatía de Yugi Oh (Antena 3).

Cuestión política

Y si la Casa Real ya se ha pronunciado sobre el asunto, la clase política también ha empezado a tomar cartas en el asunto a través, el PP, de una propuesta a favor de un plan integral de programación infantil en el ámbito audiovisual; y el PSOE, mediante una Proposición no de Ley sobre fomento y preservación de los valores formativos y de la protección de la infancia y la juventud por todas las cadenas de televisión.

La Reina pide proteger a los menores

Su Majestad la reina Doña Sofía se sumó el pasado 22 de enero a la petición de que en la televisión se eviten los contenidos violentos para proteger a los menores. Doña Sofía, durante su intervención en la Conferencia Internacional sobre “Televisión, Violencia y Sociedad” de Lisboa, se mostró asimismo preocupada por la “extrema delgadez” que proponen los medios de comunicación como modelo estético y que, según la Reina, genera enfermedades como la anorexia y la bulimia. Recordó, no obstante, aspectos positivos de la televisión, como la creación de “conciencia social” ante los problemas de malos tratos tanto a niños como a mujeres.

Según doña Sofía, “lo más preocupante es que más de la mitad de los programas de televisión contienen alguna clase de violencia, física o verbal, y esa violencia filmada, según los estudios científicos, puede influir sobre el comportamiento violento de niños y adolescentes”. 

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