El CP de Saldias abre sus puertas con 3 niños

Flexibilidad. Esa es la política que mantiene la Comunidad Foral a la hora de mantener abiertas las puertas de los centros rurales. Los alumnos y sus padres son la prioridad.
Miércoles, 15 de septiembre de 2004
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Autor: Marta SERRANO

Aunque la Consejería de Educación del Gobierno de Navarra establece en cinco el mínimo de alumnos necesarios por cada curso está dispuesto a hacer excepciones cuando alumnos, padres y profesores se pongan de acuerdo a la hora de buscar una solución viable y satisfactoria para todas las partes. Esto es al menos lo que ha ocurrido en el pequeño pueblecito de Saldias, donde el colegio público abrirá este curso con sólo tres alumnos.

Pequeños protagonistas

Los protagonistas del caso son tres pequeños; Ibai, Julen y Asier Erasun que, junto a sus padres y el profesor, se movilizaron para pedir al Departamento de Educación que no les cerraran la escuela y les obligaran a desplazarse para poder estudiar. Son muy conscientes de que el número mínimo de alumnos debe ser cinco y por eso han demostrado que para los próximos cursos habrá previsiblemente nuevas incorporaciones, lo que es una de las condiciones de la Consejería para mantener abierto un centro.

Hasta este curso, esta pequeña población de menos de 200 habitantes siempre había contado con un número de menores que, aunque sin ser para echar cohetes, no planteaba cuestionarse el cierre del centro. Sin embargo, tres de los seis alumnos del colegio público de Saldias iniciarán este curso la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) en Santesteban.

Según el Diario de Navarra, el jefe del servicio de inspección de Educación, Antonio Marticorena, ha explicado que “el departamento es en la práctica muy flexible, siempre que en cursos siguientes haya previsión de nuevas incorporaciones”.

Asimismo, Marticorena insiste en que “el criterio es que el servicio educativo dure en un pueblo lo máximo posible y no se retire hasta que físicamente no haya niños. Se intentan agotar todos los recursos”, a lo que añade que “en ningún caso una escuela se cierra con un acto frío”, sino que se haría tras debatir el tema tanto con los padres como con el ayuntamiento de la localidad, ya que a veces éstos quieren seguir adelante, pero otras veces prefieren el traslado a otros centros.

Escuelas rurales

El Consejo de la Juventud de España ha elaborado un informe en el que resalta los beneficios principales de que existan las escuelas rurales. En primer lugar, permite arraigar al niño en su pueblo de origen, y valorar el contexto rural como un espacio sólido donde se desarrollan procesos económicos y de relación interpersonal.

Por otro lado, la escuela rural es un modelo educativo a seguir; el trabajo en grupos heterogéneos no sólo favorece un aprendizaje compartido sino que, además, se adapta a las necesidades e intereses reales de los niños en fuerte sincronía con aspectos básicos para el pleno desarrollo de la democracia, como son: diálogo, participación, sentido de la responsabilidad y tolerancia hacia la diversidad. Asimismo, ess necesario para garantizar la igualdad de oportunidades.
 

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