Con todo un Futuro por delante

El proyecto Futuro acoge a más de 300 jóvenes, pertenecientes a siete países diferentes, que se encuentran en situación de riesgo. Los alumnos participan en esta iniciativa a través de internet. Por medio de una red participativa intercambian sus experiencias personales y, al mismo tiempo, reciben formación y aplicaciones educativas para prevenir la drogadicción y las enfermedades de origen sexual, como el sida.
Miércoles, 27 de abril de 2005
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Autor: Carmen GLEZ. GÓMEZ

Niños, jóvenes y educadores se comunican entre sí e intercambian culturas y vivencias personales a través de la red virtual (www.educared.net/futuro) del proyecto Futuro, creado por la Fundación Telefónica. “Este proyecto se inició en la campaña de Navidad de 2004 con el fin de establecer una serie de aulas informáticas en países diferentes y actuar en red, que funciona de forma local y global, lo que permite a los jóvenes crear su reinserción social”, afirmó Javier Nadal, de Fundación Telefónica, durante la presentación de los primeros resultados del proyecto la semana pasada.

A través de esta iniciativa, se han dotado ya de aulas cibernéticas a 14 centros de siete países diferentes: Argentina, Brasil, Chile, España, Marruecos, México y Perú, donde se han desarrollado materiales pedagógicos y capacitado a los educadores que se ocupan de la formación de los niños con edades comprendidas entre los seis y 20 años.

El programa se desarrolla por medio de una red virtual en tres idiomas (español, francés y portugués) que ha unido a todos los centros participantes. Con Futuro se combinan la Educación presencial en los centros con el uso de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación; de este modo, los participantes pueden trabajar de forma conjunta a través de internet.

Los centros reciben asesoramiento y seguimiento a diario. Para muchos de los participantes ha sido su primer contacto con material informático y aprenden a utilizarlo al mismo tiempo que aprenden hábitos de salud, continúan su formación y avanzan en su reinserción social gracias a las experiencias que comparten con otros alumnos que se encuentran en su misma situación: “aprendí muchas cosas, lo que normalmente aprendes en un año, aquí lo hice en dos o tres sesiones, especialmente sobre la higiene. Además, me han enseñado cosas que antes no sabía porque mi condición de mujer limita mucho mi aprendizaje”, comenta una de las niñas de Marruecos que está en el programa.

“Hemos descubierto que para los padres esta iniciativa adquiere mucho interés y dedicación. Aumenta la convivencia familiar y, además, los niños han diferenciado sus vivencias antes de ingresar en las casas de acogida y después de estar. Valoran el proyecto por la formación que reciben”, explica Abraham, miembro de Futuro en un centro de acogida situado en Perú.

Apuntar hacia “los valores afectivos necesarios para el crecimiento, la importancia de lo que se ha aprendido -especialmente las chicas- y la unidad que se ha fomentado con los padres” son los principales objetivos que se marca Francisco Serrano, que forma parte del proyecto a favor de la higiene.
 

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