La solidaridad no se fue de vacaciones en el verano de 2006
Un joven peruano de 18 años, que se beneficia de los proyectos de la ONG Intervida, ha participado en la Ruta Quetzal 2006, un programa en el que los participantes son elegidos entre los mejores estudiantes de cada país, con el fin de crear una nueva escala de valores más allá de la riqueza y la pobreza.
Autor: Marta SAHELICES
Un adolescente de 18 años, apadrinado desde su formación Primaria, se ha beneficiado de un nuevo proyecto de desarrollo integral de la ONG Intervida. El muchacho ha podido disfrutar de la compañía de jóvenes de su edad durante su participación en el viaje de la Ruta Quetzal 2006.
Esta ruta es un programa formativo en el que los chavales que participan son elegidos entre los estudiantes con más valía de su país. Además, durante el viaje se persigue desarrollar en los jóvenes un espíritu de cooperación internacional, con el fin de crear una escala de valores más real y que vaya más allá de la riqueza y la pobreza.
En esta ocasión, la vigésimo primera edición de la Ruta Quetzal 2006 ha llevado por lema Expedición a las selvas de la serpiente aplumada. Un viaje por las tierras de Méjico, Guatemala, Belize y España, conociendo todos los detalles acerca de las ciudades perdidas de los mayas.
Pero este no ha sido el único proyecto solidario realizado por la organización, ya que durante los meses de verano ha desarrollado el denominado Viaje solidario de la ruta de los 10.000, en el que se perseguía conseguir 10.000 nuevos padrinos para poner en marcha un proyecto de desarrollo en El Salvador.
Esta ruta solidaria ha visitado durante la época estival varias costas españolas promoviendo su mensaje solidario y de participación. Así, ha pasado por, entre otras, las playas de Fortí de Vinaroz, de Gurugú de Castellón y de Isla Cristina e Isla Canela en Ayamonte.
La ruta de los 10.000 ha ofrecido a los pequeños y a sus familias diversas actividades de participación, como el llamado Poblado de la alegría, con recortables para colorear con los que se formó un gran mural; el juego de la memoria Memory Vitaminix y puzzles muy divertidos.
Por otra parte, los visitantes del evento pudieron conocer los proyectos de Intervida a través de diversos documentales, exposiciones fotográficas y el testimonio de los profesionales que trabajan en los países en los que está presente la organización, además de participar en un juego solidario para todas las edades.
Durante el itinerario de esta solidaria ruta, Intervida también dio a conocer la campaña que está llevando a cabo contra la explotación sexual comercial infantil Dales voz, que pretende alertar sobre el aumento del turismo sexual, un negocio millonario vinculado a redes de delincuencia y corrupción que explota a dos millones de niños de todo el mundo.
Pero las actividades que Intervida desarrolla en la actualidad no acaban aquí. Ya que con el fin de fomentar el conocimiento de otras culturas a través del intercambio de recetas y el uso de productos propios de dichas culturas, la ONG ha organizado a través de su página web su primer concurso de recetas solidarias.
La participación está abierta a cualquier persona y para inscribirse basta con entrar en la sección destinada al concurso que cuelga de la página principal de la organización http://www.intervida.org
