Hacemos deporte por la tarde
Mi experiencia como monitora de la modalidad de multideporte empieza este curso 2006-07, si bien ya había sido entrenadora de voleibol en categoría alevín, con niñas de 10 y 11 años.
¿Por qué me decido a realizar esta nueva labor? En primer lugar, porque desde el Patronato de Deportes de Cartaya (Huelva), pueblo de donde soy y donde vivo, me lo proponen y, en segundo lugar, porque acabo de diplomarme en Magisterio en la especialidad de Educación Física y pienso que impartir estas clases no es lo mismo que dar clases de Educación Física, pero si está muy relacionado y es aquí donde puedo y debo poner en práctica todos los conocimientos adquiridos en mi formación como docente. Pero la razón fundamental es porque me gusta la enseñanza y los niños.
Mis clases
En mis clases pretendo que los niños se diviertan por encima de todo, a través de juegos y actividades jugadas, no priorizando ningún contenido sobre otro, pero sí intentando desarrollar en los niños las habilidades necesarias acorde con las edades, en este caso edades entre seis y ocho años.
Le dedicamos a esta labor tres horas semanales (una hora cada día) y los niños, a través de juegos divertidos, aprenden valores como la socialización, el compañerismo, el espíritu de lucha, el respeto a personas y materiales… En definitiva, intento que se formen como personas a través de la práctica deportiva y, sobre todo, divirtiéndose y haciendo amigos. Además, se fomentan hábitos saludables y el interés por el deporte, puesto que a partir de aquí pueden hacerse una idea de qué deportes en edades posteriores les gustaría practicar.
A favor del desarrollo integral del niño
Los pequeños pagan una cuota anual asequible y, si tienen las edades que se piden, disfrutan de esta actividad durante todo un curso escolar, en horario de tarde.
Me gustaría resumir mis clases con esta frase: “La mejor expresión de la tarea motriz para el niño es el juego, por su carácter lúdico, atractivo y motivante y, sobre todo, por ser un significado medio para la consecución de la gran meta: el desarrollo integral del niño”.
Y es que en estas clases pongo en práctica todos los conocimientos que he adquirido en mi formación como docente y, al mismo tiempo, me puedo evaluar a mí misma para cuando en un futuro próximo ejerza como maestra de Educación Física.
