Grafomotricidad y lectura con la PDI

Queríamos rentabilizar una PDI en un centro con unas características muy peculiares: seis aulas distribuidas a lo largo de 12 km y una pantalla digital interactiva que apenas cabía en el maletero de un coche.
Miércoles, 28 de noviembre de 2007
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La experiencia llevada a cabo en el Colegio Rural Agrupado (CRA) “Nosa Señora do Faro”, en Ponteceso (A Coruña), buscaba cómo rentabilizar una PDI en su escuela. Los alumnos del centro que participaron en la experiencia eran niños y niñas del segundo ciclo de Educación Infantil y primer ciclo de Educación Primaria.

Ante ese panorama, un grupo de trabajo de profesores nos planteamos analizar y diseñar un proyecto para llevar a cabo una experiencia didáctica con los estudiantes más jóvenes, con el fin de plantearnos objetivos y contenidos didácticos propios de la edad de dichos alumnos, para que comiencen a relacionarse con las nuevas tecnologías.

La pantalla rotaría por todas las aulas, con lo cual cada uno de los tutores dispondríamos de ella la sexta parte del curso. Nos hemos marcado como meta el utilizar la PDI como apoyo al trabajo de la grafomotricidad y la lectoescritura en el segundo ciclo de Educación Infantil y analizar si los resultados diferían en algo de los alcanzados con los recursos tradicionales.

Requisitos:
Un ordenador, un cañón de videoproyección, una pantalla digital interactiva, un escáner y el proyecto didáctico.

Organización espacial:
Cobra especial importancia en este proyecto, pues se trata de un rincón temporal en el aula. Así, el cañón debe situarse cuanto más alto mejor para solucionar el problema de las sombras no deseadas, y la pantalla debe estar situada a una distancia mínima del cañón y adaptada a la altura del alumnado. Hay que tener siempre en cuenta que las características físicas de cada aula son totalmente diferentes.

Organización temporal:
El rincón rotaría en turnos de 3-5 semanas por las distintas escuelas que componen el CRA, y cada turno se divide en tres momentos clave: actividades iniciales, las de desarrollo y las finales. Por ello el proyecto didáctico también se estructuró en tres: preparación, puesta en práctica y memoria final.

Proyecto didáctico:
La experiencia consta de unos objetivos didácticos iniciales, como son enriquecer el proceso de enseñanza e incorporar las TIC a la rutina diaria del aula. Los contenidos serán conceptuales, procedimentales y actitudinales, todos perfectamente estudiados y trabajados para una satisfactoria realización del proyecto. Y las actividades estarán estructuradas por niveles: inicial, de desarrollo y final.

Conclusión:
El proyecto ha sido todo un éxito. A pesar de que las actividades no eran absolutamente diferentes de las que se venían llevando a cabo antes de la llegada de la PDI, la motivación de los alumnos y los profesores sí cambió rotundamente. Ahora ya contamos con una PDI en cada escuela, con lo cual estamos poniendo en marcha proyectos mucho más ambiciosos.


CRA “Nosa Señora do Faro”
(A Coruña)
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