Traficole, una experiencia para evitar accidentes en la escuela
¿Qué podemos hacer cuando en poco espacio de tiempo hemos sufrido dos atropellos de peatones en los pasos de cebra del entorno del colegio? ¿Cómo podemos evitar las aglomeraciones en las entradas y salidas de un colegio que cuenta con 1.500 alumnos? ¿Cómo podemos garantizar la integridad de los pequeños ante los aluviones de los mayores y garantizar el adecuado acceso de cada grupo por la puerta? Preguntas como éstas se hizo hace años el claustro de profesores de E. Infantil y E. Primaria del Colegio “Nuestra Señora de los Infantes” de Toledo. Y se puso manos a la obra.
La lluvia de ideas fue fructífera: tenemos que transformar el “prohibido” de las señales de tráfico por un positivo “señales de vida”; hay que redactar un código mínimo que los alumnos conozcan, y se comprometan a cumplir; ¿por qué no convertimos a los alumnos en “agentes de tráfico” que controlen el cumplimiento de las normas en nuestros pasillos, patios y zonas comunes? ¿Por qué no hacemos de los tránsitos del centro carreteras virtuales en las que se apliquen todas las normas de buen comportamiento, respeto y tolerancia ante las normas de circulación y/o movilidad? Comenzaron a redactar normas, a dibujar señales… ¿podemos poner el carné por puntos? Los agentes implicarían a todos los alumnos del tercer ciclo de E. Primaria, que controlarían a todos los alumnos de Infantil y Primaria. ¿Pueden poner multas? Pues… pareció más importante que los “partes de incidencia” fueran sancionados por el profesor tutor, para evitar enemistades y venganzas entre ellos en los turnos rotatorios de los “agentes”.
Así, casi jugando, vimos que los alumnos se sentían responsables de su Educación en este proyecto. Nuestro objetivo es hacer personas: desarrollar la Educación integral del alumno, ayudándole a convertirse en una persona autónoma, responsable y abierta a los demás, viviendo en coherencia con los valores cristianos, y comprometiéndose por una sociedad más justa y pacífica.Aunque el mérito del proyecto es de todos los alumnos y profesores, no puedo dejar de citar a los responsables directos del proyecto, los profesores Carmen Fernández Miranda, Juan Muñoz Mateos y Francisco Javier González Sánchez.
| El proyecto, a pasos de gigante |
| En este momento estamos dando los pasos para implantar el proyecto Traficole en Mauritania (donde se llamará Señales de vida), en las escuelas que desde hace años viene promocionando nuestra ONG Escuelas para el Mundo.
El proyecto allí se implantaría en el interior de los recintos escolares y en el perímetro externo de los colegios, a causa del caos circulatorio que se produce. Para adaptar nuestro proyecto han viajado a Mauritania (Noauadhibou) cuatro profesores de nuestro colegio el pasado mes de diciembre y buscamos patrocinadores que hagan viable este programa. El programa se impartirá, simultáneamente, en las escuelas de Noauadhibou (30 escuelas/18.000 alumnos), en nuestro centro y en aquellos interesados en compartir con nosotros su aplicación. El código de la circulación también lo es de comunicación y, siempre, de Educación. Así que alimentamos, desde la humildad, la esperanza de que este proyecto sea una referencia en nuestro país, en Mauritania y en África. |
