Mejor "hacer ciencia" que estudiarla

El CEIP "Jorge Guillén" (Madrid) investiga el fenómeno de la luz. A raíz de nuestra participación en el curso de "Iniciación a la ciencia en Infantil y Primaria" nos preguntamos por qué no acercar la ciencia a la comunidad educativa.
Martes, 13 de mayo de 2008
0

A raíz de nuestra participación en el curso Iniciación a la ciencia en Infantil y Primaria  del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en el CEIP “Jorge Guillén” de Madrid nos preguntamos por qué no acercar la ciencia a la comunidad educativa, y decidimos crear un proyecto que respondiera a la curiosidad natural de los niños.

Metodología científica
Elegimos estudiar la luz y nos basamos en la investigación científica:

  • Observación del fenómeno.
  • Recogida de ideas previas.
  • Elaboración de hipótesis y análisis de las mismas a través de experimentos.
  • Organización de los datos.
  • Verificación de las hipótesis iniciales. Si no se confirman, se reformulan otras nuevas.
  • Enunciación de la conclusión.

Una vez aclarado el método, llegó el momento de ponernos las batas y comenzar a hacer ciencia. Para crear un ambiente estimulante, distribuimos tres paneles fuera del aula titulados Fases del método científico, Científicos ilustres a lo largo de la historia y Lenguaje científico, que completarían los alumnos con su trabajo.

Dentro del aula, les mostramos la “maleta de la ciencia”, con los materiales que nos ayudarían en la investigación y que se ampliarían con aportaciones de todos. Después, formulamos preguntas sobre el origen, comportamiento y características de la luz, recogiendo los comentarios de los alumnos: la luna es un tipo de luz, la luz está en el brillo de las cosas, se mueve… Más adelante, establecimos la hipótesis de que la luz se mueve y realizamos varios experimentos como encender una linterna  a oscuras y espolvorear harina en la dirección del rayo para favorecer la visión del camino de la luz.

Por último, organizamos la información y los alumnos expresaron sus experiencias justificándolas y la conclusión fue que, efectivamente, la luz se movía y lo hacía en línea recta y en todas las direcciones.

Además, los docentes pudimos apreciar que:

  • La ciencia tiene un carácter capaz de superar las múltiples barreras –físicas y culturales– de nuestro colegio, un centro de integración de alumnos con discapacidad motórica.
  • La ciencia responde a los objetivos y contenidos de las diferentes áreas del currículum.
  • La dinámica científica genera mayor actividad en el aula.
  • La metodología requiere que los chicos aprendan a usar y cuidar el material, debatir de forma ordenada, recoger las conclusiones del grupo…
  • Se llega a formar un equipo de investigación en el que profesor y alumnos interactúan en el proceso de aprendizaje.

La experiencia resultó muy enriquecedora, ya que los chicos participaron activamente, con gran motivación, curiosidad y expectación, por lo que animamos a todo aquel que quiera oír decir a sus alumnos “profe, ¿hacemos ciencia?” a que se ponga manos a la obra.

CEIP “Jorge Guillén” de Madrid
0
Comentarios