Una clase de convivencia dada por universitarios
Autor: Henar ARRANZ
Con el principal objetivo de erradicar en las aulas la gran cantidad de estereotipos que existen en torno al fenómeno migratorio, tres estudiantes de la Universidad de Cantabria han elaborado un vídeo con sus experiencias vividas con familias que se encuentran divididas (una parte establecida en nuestro país y la otra en sus lugares de origen).
Este documental se está distribuyendo en todos los centros educativos cántabros, lo que significa que se proyectará ante más de 8.300 alumnos de 4º de la ESO y 1º de Bachillerato.
Dos caras de una realidad
Con la única compañía de una cámara doméstica en la mano, Eladio López, Marina Bárez y Alberto Burgos se dirigieron a pasar las Navidades a Senegal, Ecuador y Rumanía, respectivamente.
Previamente, los tres estudiantes habían establecido contacto con los familiares que viven en España: una madre y su hijo en el caso de Ecuador, un chico senegalés y una pareja rumana. Ellos les hablaron de su experiencia, de sus respectivos países y les pusieron en contacto con sus familias, para que los universitarios pudieran analizar la situación desde el lado más humano de este fenómeno.
Una vez informados y preparados, los tres jóvenes pasaron una fecha tan significativa y llena de tradición como es la Navidad acompañando a estas familias, analizando la situación del país, viviendo su cultura y su historia y tratando de involucrarse en la vida de sus habitantes.
Una mirada joven
A través del documental, los chicos intentan mostrar a los alumnos de la ESO y de Bachillerato de los centros cántabros cómo se vive en aquellos países, la calidez humana de la gente y cómo ha cambiado su percepción de los problemas que padecen los inmigrantes que hay en España.
Algunas de las inquietudes que se transmiten a los más jóvenes en Volando voy, volando vengo son las desigualdades norte-sur, los efectos de la globalización y la importancia de la cooperación al desarrollo. Pero, por encima de todo, se trata de favorecer la visión del inmigrante como ser humano, sin que su origen y circunstancias sean determinantes para emitir un juicio; así como ofrecer una perspectiva con la que los estudiantes de los centros educativos se puedan sentir identificados gracias a la mirada de tres jóvenes inquietos preocupados por la realidad.
Para trabajar en clase
El documental, que ha sido financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional, la Consejería de Educación y el Aula de Cooperación de la Universidad de Cantabria, irá acompañado de una guía didáctica con la que estudiantes y profesores podrán trabajar en clase y reflexionar sobre los aspectos más dramáticos del documental.
La idea y la realización del proyecto son obra de la asociación cultural Imagine.
