"El exceso, más que favorecer el juego infantil, lo dificulta"
Autor: Laura GÓMEZ LAMA
Jugar es una de las primeras formas de relacionarnos con el mundo para manipular, conocer y entender lo que nos rodea. Nos ofrece la posibilidad de desarrollar nuestras capacidades, gestionar nuestros miedos y abrirnos a los demás. Pero, sobre todo, “jugar es la actividad principal de la infancia –añade Imma Marín, directora de la consultoría Marinva especializada en Educación y comunicación a través del juego–. Puro apetito de vivir”.
• Pregunta. ¿Crees que hemos olvidado que la finalidad de jugar es divertirse?
• Respuesta. Los niños no, desde luego y afortunadamente. Bien es cierto que los adultos primamos en muchos casos la utilidad y existe la idea de que el juego no la tiene. Pero nos equivocamos; divertirse es útil e indispensable para un crecimiento sano y para desarrollarnos a nivel físico, cognitivo, social y emocional.
• P. Si hablamos de niños, ¿el juego es siempre educativo?
• R. Es un recurso privilegiado para la transmisión de contenidos, valores, hábitos, habilidades… Por lo tanto, podemos decir que sí. Por ejemplo, un sencillo parchís da una lección de paciencia cuando todos han sacado sus fichas y uno observa cómo las suyas siguen en casa. No ceder y aceptar el azar son aprendizajes que serán muy útiles en la vida. Pero todo intento de instruir a través del juego funcionará en la medida en que no olvide el aspecto lúdico.
• P. ¿Qué deberían plantearse los padres antes de hacer las compras de Navidad?
• R. Sentido común y diversión. No hay que dejarse llevar por la vorágine y el nerviosismo. La compre de juguetes ha de ser variada y en su justa medida, pues el exceso, en vez de favorecer el juego, lo dificulta.
• P. ¿A partir de qué edad dejan de pedir juguetes? ¿Deberíamos dejar de regalárselos?
• R. Efectivamente, no es que los niños dejen de jugar; es que dejan de pedir juguetes que corresponderían a su edad para fijarse en otros dirigidos a mayores. Eso acostumbra a pasar de los 8 a los 10 años. Pero, no sólo no debemos dejar de regalárselos, sino que además ellos mismos los pedirán.
• P. ¿Qué juegos se le puede regalar a una adolescente?
• R. Les atraen los juegos que suponen un reto físico o intelectual, desde los deportivos hasta los que ponen en marcha su capacidad creativa y la relación entre los jugadores. Tenemos juegos sensorio-motores –bicicletas, cometas o malabares–; de imitación o simulación; de construcción como puzzles; de ingenio, de azar; de preguntas, y videojuegos.
• P. ¿Qué necesitan los niños: más juguetes o más juegos?
• R. Ambas cosas, pero dado el valor de los juguetes, hay que procurar no convertirlos en objetos que ‘cuantos más mejor’.
