La estrella de esta Navidad es el teatro
Autor: Isidoro MARTÍNEZ SORIANO
Todos los años, en Navidad, el Colegio “Ramón y Cajal” de Madrid representa varias obras; en esta ocasión, Los molineros de Belén y El circo de la Navidad. El día del estreno, padres y familiares están atentos a la interpretación de sus hijos y quedan encantados con la experiencia.
Los beneficios del teatro
Los alumnos esperan su clase de teatro con verdadera expectación. Primero hay que elegir papeles y todos quieren el más largo, pero deben aprender que todos los papeles son igual de importantes; deben ser conscientes del valor que tiene su papel dentro del grupo para que la obra sea un éxito, asumiendo así, casi sin darse cuenta, una gran responsabilidad. El teatro les enseña también que pueden representar cualquier papel, sólo hay que tener interés, ilusión y mucha atención a todo lo que diga el director de la obra, aunque también se admiten sugerencias. A veces los niños tienen ideas acertadas, por lo que su opinión debe ser considerada.
Así se logra realizar una actividad que potencia la sensibilidad, el conocimiento del propio cuerpo, el control de las emociones, y en gran medida la desinhibición. Sin embargo, la imaginación, la creatividad y el desarrollo del lenguaje son las facultades que más se desarrollan con el teatro.
No es necesario que los niños tengan unas características determinadas, sobre todo si comienzan a edades tempranas: el tímido se abre y el extrovertido encuentra la oportunidad de dar rienda suelta a sus fantasías. Las cualidades se desarrollan con la propia actividad; tan sólo se necesita tener ganas –y los niños las tienen– y ofrecerles el ambiente y la motivación necesaria. Conseguida la atmósfera, es fácil crear el juego dramático, pues es importante que sea divertido.
El teatro ofrece estrategias para el desarrollo intelectual, social y motriz. Les ayuda de manera significativa a potenciar su memoria, a expresarse con otros registros, a ampliar su vocabulario y a leer correctamente, respirando en las pausas y con la entonación adecuada.
Por todo ello, en los últimos años hemos considerado de suma importancia que el teatro forme parte de nuestro proyecto educativo, por lo que, ya sea en el horario lectivo para unos o en clases extraescolares para otros, se trabaja esta disciplina con gran éxito y aceptación por parte de los alumnos.
