Enseñando el valor de conseguir acuerdos en Infantil y Primaria

Fomentamos el diálogo y los pactos como estrategia ante el conflicto.
Martes, 31 de marzo de 2009
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Durante la etapa Infantil es el adulto quien pone las reglas y es la etapa más adecuada para que los niños adquieran hábitos por su gran capacidad de imitación y la admiración que sienten hacia los adultos. Sin embargo, poco a poco el niño va asimilando esas normas e iniciando las interacciones con iguales de manera más simétrica.

Es entonces, en Primaria, cuando podemos fomentar estas relaciones con trabajos cooperativos para favorecer la confrontación de opiniones y enseñar a afrontar los conflictos a partir del diálogo y los acuerdos.

Medidas de intervención

Cuando surgen alteraciones hay que intervenir siguiendo unas pautas:

Programas de modificación de conducta. Son eficaces pero lentos por lo que los maestros debemos mantenernos consistentes en su implementación con las siguientes técnicas: un refuerzo positivo –procurar situaciones en las que el niño se sienta bien cuando se porte bien. Es necesario definir las conductas deseadas en el alumno, identificar los reforzadores y aplicarlos frecuentemente–; economía de fichas –usar fichas que implican premios a cambio de conductas adecuadas–; aprendizaje por imitación; aprendizaje por aproximaciones sucesivas –reforzar las aproximaciones hacia la conducta correcta–; técnica de extinción –ignorar la llamada de atención o acto disruptivo de baja intensidad– y tiempo fuera –ante un comportamiento inadecuado el alumno pasa unos minutos en un lugar–.

Técnicas de autocontrol. Observar las conductas a extinguir, establecer objetivos concretos y alcanzables, y facilitar, en lo posible un medio para lograrlos con técnicas como la del semáforo –verde frente a conductas adecuadas, ámbar con las que se desvían y rojo frente a las inadecuadas–, la de contar hasta 10 o la de la tortuga ante situaciones estresantes.

Técnicas de reestructuración cognitiva: para cuando las conductas disruptivas son consecuencia de baja autoestima.

Desarrollo de habilidades sociales: a través de la asamblea, juegos de rol o actividades en grupos cooperativos.

Prevención

• Para prevenir la aparición de conductas disruptivas debemos tener presentes una serie de premisas básicas, como crear en clase un clima ordenado pero a la vez cálido y acogedor que aporte al alumno seguridad.

• Establecer límites y normas claras y sencillas.

• Favorecer la autonomía y evitar la sobreprotección.

• Cuidar los modelos a los que está expuesto el alumno.

• Fomentar las relaciones positivas, las habilidades sociales y la resolución constructiva de conflictos a partir del diálogo y el trabajo en proyectos comunes.

Susana Tamayo
CEIP-ESO “Arco de la Sierra” de El Molar (Madrid)

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