Carente de esfuerzo, consumista, influenciable, inmaduro y abierto

El perfil del alumno de ESO refleja, en su mayor parte, rasgos negativos. Los tutores y orientadores destacan la falta de esfuerzo mucho más que su indisciplina. Como dato positivo, son abiertos.
Diego FranceschLunes, 30 de agosto de 2010
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Si a un profesor de la ESO se le propone que escoja cinco rasgos que definan a sus alumnos actuales señalaría, en primer lugar, la falta de esfuerzo, a continuación diría que son consumistas y que están influenciados por los medios de comunicación y, además, que son inmaduros para su edad y que están desorientados. La única característica positiva de entre las más destacadas es que son abiertos. Éste es el perfil que define al adolescente de la ESO según sus tutores y orientadores, en la encuesta de la Fundación Encuentro de 2010.

Es curioso que cuatro de estos rasgos aparecen también entre los seis primeros que citaban los propios adolescentes al definirse a sí mismos. Según los autores del informe, “es una coincidencia muy significativa que plantea retos de gran calado tanto a la escuela como a la familia”.

En el fondo, la falta de esfuerzo que destaca el profesorado en sus alumnos, muy por encima de la opinión de que son indisciplinados (un 23,2% dice que lo son) o incluso violentos (1,7%), indica la debilidad de la ESO como etapa educativa. La carencia más destacada es la que se refiere al bajo nivel académico, en el que influye “la insuficiente base con la que llegan los alumnos de Primaria, la poca exigencia del sistema, las promociones automáticas, etc”.

La idea que sobrevuela a esta etapa, por parte de los profesionales de la Educación, es que se han rebajado los niveles de exigencia.

El perfil psicosocial del adolescente encuestado, y advirtiendo que se trata siempre de generalizaciones, se define por su inmadurez, exigencia, amplio acceso a la información, un buen manejo de las nuevas tecnologías y fragilidad emocional. “La excesiva información les lleva a ser muy críticos con todos y con todo –dicen los autores– desconocen los límites ante la autoridad y son enormemente reticentes a la aceptación de las normas”.

Según el informe, reciben muchos estímulos que no pueden seleccionar y digerir bien, y pasan de un estímulo a otro, lo que les convierte en sujetos dispersos, con dificultades para la atención continuada, la reflexión y la concentración.

Otro aspecto, de entre los muchos que analiza la Fundación Encuentro, es el que se refiere al campo de los derechos y deberes. “Entienden y dominan los primeros, pero no ocurre lo mismo con los segundos, por lo que es frecuente que vivan en una contradicción entre lo que piensan y lo que hacen, entre lo que quieren para ellos y lo que quieren para los demás”. Su sentido de la justicia no les lleva a realizar acciones consecuentes por falta de capacidad de compromiso. Otro dato interesante para los educadores es que “cualquier propuesta educativa tiene más posibilidades de éxito en la medida en que se acerque a enfoques inductivos y persuasivos”.

Prioridades de la ESO
Los expertos consultados para el informe señalan que la ESO debería incidir más en aspectos de formación de la persona por encima y antes incluso que en los estrictamente académicos. También indican que hay que reforzar la adquisición de conocimientos, tanto conceptuales como actitudinales, insistiendo en el actual enfoque por competencias.

Como novedad, proponen formar al profesorado en mediación cognitiva y emocional, dotándolos de recursos metodológicos para motivar y captar la atención de los alumnos.

Y la principal exigencia, según los expertos, es la recuperación del trabajo, en el sentido de valorar el esfuerzo, la responsabilidad, la tarea bien realizada y acabada y la preparación para el futuro. Incluso se llega a proponer “terminar con la primacía de los derechos de los alumnos sobre los deberes”. Para los alumnos incapaces de terminar la etapa obligatoria, el informe propone buscar alternativas a través de una vía profesional antes de los 16 años. El estudio dice que “no se trata de convertir al profesor en autoridad en sentido jurídico” sino reforzar su papel.

Debilidades de la ESO como etapa educativa

  • Bajo nivel académico

La debilidad más resaltada es la que se refiere al bajo nivel académico en el que influye la insuficiente base con la que llegan de Primaria y la poca exigencia del sistema.

  • Currículum

Un currículum que no convence por su dispersión, excesivo número de asignaturas, el olvido de contenidos fundamentales, etc.

  • Desmotivación

Un porcentaje significativo de alumnos desmotivados, frustrados a veces, “a la fuerza” algunos de ellos.

  • Cultura del esfuerzo

La carencia de una verdadera cultura del esfuerzo, que no existe en la actual generación de adolescentes. La organización de la ESO parece que favorece esta debilidad.

  • Políticas educativas

Un sector de los entrevistados ve la causa de bastantes problemas en las políticas educativas, que dan lugar a leyes y normativas sobre esta etapa.

  • Dificultades de profesores

Dificultades relativas al profesorado, como la falta de preparación en algunos casos, el insuficiente reconocimiento social, la necesidad de refuerzo de su autoridad o la ausencia de trabajo colaborativo entre ellos.

  • Obligatoriedad a 16 años

La obligatoriedad hasta los 16 años contribuye a que exista en esta etapa una bolsa de alumnos forzados por la norma, pero desmotivados para el estudio y sin ver a dónde les lleva lo que están o deberían estar haciendo.

  • Organización

Problemas derivados de la organización en los centros y en las aulas y para los cuales el sistema parece no encontrar solución, como la masificación, la ratio excesiva, o la heterogeneidad de alumnos en una misma clase.

  • Disciplina

Problemas de disciplina en el aula o en el ámbito escolar en general. No se citan entre los más importantes.

  • Falta de recursos

Falta de recursos, materiales en unos casos y organizativos en otros, para hacer frente a los problemas escolares.

  • Las familias

El desentendimiento de muchas familias en el seguimiento escolar de los hijos, la falta de valores y los problemas sociales de algunos contextos son mencionados de forma también minoritaria.

  • Autoimagen

Es curiosa la coincidencia entre lo que opinan sus profesores y lo que los propios adolescentes piensan de sí mismos. El más destacado es abiertos, seguido de pasotas, inmaduros, influenciables y consumistas.

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