Agresiones en un IES de Adra

Un grupo de profesores del IES “Abdera” de Adra (Almería) han querido dar a conocer, a través de MAGISTERIO, una situación que se ha producido en el instituto y que “últimamente parece que se está repitiendo demasiado”, según dicen.
Lunes, 4 de octubre de 2010
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La historia, según la cuenta un profesor del centro es como sigue: “el viernes 17 de septiembre, el segundo día de clase, una profesora de Lengua Castellana y Literatura se disponía a hacer la prueba inicial a unos alumnos de 1º de ESO. Una alumna insultó a sus compañeros y tras ser recriminada por la profesora de la asignatura, la alumna le empujó de forma violenta. La profesora en cuestión pidió ayuda al vicedirector del IES quien se llevó a la alumna a su despacho, pero ésta consiguió escapar, volver al aula y abofetear a la profesora en presencia del resto de los alumnos, a quienes también insultó. Los padres de la alumna fueron avisados desde el centro y se desplazaron allí. Sin embargo, su hija, tras encararse con ellos, logró escaparse del instituto por lo que tuvo que recurrirse a la Guardia Civil para poder localizarla y llevarla a su casa. La profesora de Lengua Castellana y Literatura vivió momentos de gran tensión, por lo que presentó la correspondiente denuncia en el cuartel de la Guardia Civil del municipio abderitano”.

Según el relato de este profesor, “la Delegación de Educación de Almería de la Junta de Andalucía trata de evitar, a toda costa y con toda clase de presiones, que salgan a la luz pública hechos como éstos que desmienten a los ‘informes oficiales’ en los que se dice que no hay problemas graves de convivencia en los institutos andaluces”. Por este motivo los profesores no quieren dar sus nombres “ante el temor de las posibles represalias por parte de la Inspección educativa tan politizada por estos lares (algunos somos interinos, otros estamos en prácticas, y otros son funcionarios, pero no quieren problemas)”. Según el relato, “la alumna ya tiene un historial anterior de violencia con otros alumnos y profesores. El jueves 23 de septiembre vino el delegado de Educación a nuestro instituto pero no se entrevistó con el Claustro de profesores (sólo con la directora y la profesora agredida); ha pasado casi de incógnito (la mayoría de los compañeros ni siquiera se enteraron de que había venido): queremos que hable con nosotros y nos dé soluciones a un problema ya demasiado habitual en las aulas. La alumna ha sido expulsada durante un mes, pero algún profesor es reticente a tener que volver a encontrarse con ella y algunos padres quieren que sea cambiada de grupo. Sin embargo, el quid de la cuestión radica en que sea cual sea el grupo en el que esté o el centro en el que estudie seguirá creando problemas: creemos que alumnos con historial violento deberían ser tratados de forma personalizada por especialistas y no estar en una clase con otros 29 alumnos y atendidos por un profesor (de Lengua, Matemáticas, Física, etc.) que no tiene la preparación adecuada para casos así. Realmente estamos cansados de que la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía no haga nada efectivo ante situaciones de este tipo. Esperamos que los medios de comunicación nos ayuden a denunciar casos así (porque hay medios que incluso colaboran con la Consejería de Educación para ocultar la realidad). Nos sentimos realmente indefensos”.

Benedicto XVI y la escuela
Benedicto XVI recibió el 23 de septiembre en Castel Gandolfo a un grupo de alumnos, padres y profesores de la Escuela Pontificia “Pablo VI” de esa localidad. “Queridos niños, vais a la escuela, naturalmente aprendéis. Hace 77 años yo empecé a ir al colegio”, dijo el Papa. “Vivía en un pueblo pequeño de 300 personas, (…) pero aprendimos lo esencial. En primer lugar a leer y a escribir. Creo que es muy importante poder leer y escribir, porque así podemos conocer lo que piensan otras personas, leer periódicos, libros; podemos saber lo que se escribía hace 2.000 años o incluso antes; podemos conocer los continentes espirituales del mundo y comunicar juntos; y sobre todo hay algo extraordinario: Dios ha escrito un libro, es decir, nos ha hablado a nosotros, los seres humanos, y ha encontrado a las personas que escribieron un libro con la Palabra de Dios para que, leyéndolo, sepamos también qué es lo que Dios nos dice”.
“En la escuela –concluyó– aprendéis todas las cosas necesarias para la vida y aprendéis también a conocer a Dios, a Jesús y cuál es la forma buena de vivir”.

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