Alcance mundial de lo cotidiano

La motivación de los niños se encuentra en la realidad de todos los días. A partir del interés que despertó la Selección Española de Fútbol el pasado curso, en el CRA “Campos Góticos” de Medina de Rioseco (Valladolid), se ha utilizado la emoción de la que eran testigos los más pequeños para trabajar los números, los colores, las banderas y las nacionalidades.

Martes, 14 de diciembre de 2010
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El pasado curso, en el CRA “Campos Góticos” de Medina de Rioseco (Valladolid), se ha utilizado la emoción de la que eran testigos los más pequeños para trabajar los números, los colores, las banderas y las nacionalidades.

Son los últimos días de clase y los niños de 3 años vienen orgullosos con la camiseta de España, se la muestran a sus compañeros y así surge un nuevo tema de conversación. Ese día, por supuesto, no quieren ponerse el babi, sino lucir su camiseta roja.

El elevando índice de atención y motivación nos hace plantearnos un nuevo proyecto que tiene por objetivos: afianzar conceptos de números y colores, aprovechar situaciones reales para avanzar en la lectura significativa, conocer aspectos de geografía y banderas y enriquecernos con las distintas nacionalidades que tenemos en clase.

El proceso
Todos están muy atentos a lo que sus compañeros cuentan: sus papás también tienen camisetas de España, van a ir a ver el partido al bar y tienen gorras de color rojo y banderas en casa. De todo lo comentado, extraemos lo que saben del tema para planificar las actividades que podemos hacer. Programar es anticiparse y hay que dejar cabida a la improvisación y a la inclusión de contenidos que no son curriculares, sino basados en las necesidades e intereses de los alumnos, pero que implícitamente nos conducen a ellos.

Sabemos que la bandera española tiene los colores rojo y amarillo, ellos mismos deducen que es una serie: rojo, amarillo y rojo. Aprovechando esta circunstancia, sacamos un troquel para hacer una gorrita de verano, la adornamos poniendo gomets siguiendo esa serie y decidimos que nos la podemos poner para ir al fútbol esa misma tarde. Además de trabajar los colores, añadimos a la gorra nuestro nombre, cada uno lo dibuja como sabe y pone los caracteres que reconoce. También decidimos pintarnos en la cara con ceras los colores de la bandera. Esa misma mañana, al salir del cole, todos llevan puesta su gorra del Mundial.

Si uno de los principios que orientan la labor docente en la Educación Infantil es que el niño realice aprendizajes significativos, ¿qué mejor momento para estimular aprendizajes cercanos a su interés?
Así, hemos aprovechado esta circunstancia para:

 

 

      • Desarrollar un lenguaje inducido a partir del espontáneo que el niño utiliza para hablar del gran acontecimiento.

      • Realizar el reconocimiento de letras, en cuanto a grafías y sonidos, a partir de los nombres de los jugadores y los países del Mundial.

      • Identificar España en un mapamundi y los países de niños con otras nacionalidades.

      • Aprender los números de las camisetas de los jugadores, y a partir de ahí observar sus diferencias y similitudes.
  • Descubrir el mundo de las banderas dibujando algunas con sus colores y sus rayas.

     

 

 

Concluyendo todo un aprendizaje a través de La Roja

 

 

      • Este es un pequeño proyecto surgido a partir de las ideas de los niños, que estaban reflejando lo que sucedía en la sociedad, y que, sin lugar a dudas, refuerza y enriquece el amplísimo currículo de Educación Infantil.

 

 

 

      • En esta etapa de la enseñanza, los niños se preparan para la vida, pero es lo que nos rodea lo que está presente continuamente en las mentes de nuestros alumnos y los maestros debemos aprovecharlo, diseñando iniciativas en las que se empleen los actos cotidianos como recursos para la formación.

      • Los proyectos de trabajo nos permiten dar respuesta a esas inquietudes e intereses de los niños. Se hace a partir de un acontecimiento que espontáneamente hemos descubierto que despierta se interés, pero se hace de manera organizada y secuenciada.
  • Además del componente formativo, en todo momento ha estado muy presente la dimensión emocional, donde hemos aprovechado para incidir en cómo resolver diferencias, distinguir estados de ánimo y cómo respetar los gustos y simpatías de los demás.

     

 

 


Beatriz Rodríguez

CRA “Campos Góticos”, Medina del Rioseco (Valladolid).

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