Hacer de papás y doctores por un día
Así estaba la entrada de la Facultad de Medicina de la Univeridad Complutense de Madrid los días 24 y 25 de marzo, convertida en El hospital de los ositos.“Somos una asociación de estudiantes de Medicina que se llama Ifmsa– Federación Internacional de Estudiantes de Medicina– y esta actividad se organiza a nivel mundial. En España se hace en varias comunidades y esta es la representación de Madrid”, explicó Marina Montero, coordinadora de la iniciativa.
“Lo que hacemos es una importación de lo que vieron unos estudiantes en Maastricht y les gustó. En Madrid es el único sitio donde se viene a la Facultad, en el resto de España se va a los colegios. Este es el cuarto año que se hace aquí, en la Complutense”, comentaron desde la organización.
Es muy curioso ver a los pequeños vestidos de cirujanos correteando entre los estudiantes universitarios. “Vienen muy contentos, son muy participativos y muy listos”, dijo Montero, quien añadió que “el año pasado, por ejemplo, en las consultas, que es donde tienen que decir qué le pasa a su osito, nos encontramos con niños que decían que tenían lupus o gripe A. Cualquier enfermedad de moda la repiten. La verdad es que se portan muy bien y les encanta curar. Lo que hacemos aquí es que adquieran el papel de médico, les metemos en ese rol, les enseñamos a sanar y les invitamos a que participen en ese proceso”.
Además, Marina Montero explicó que la actividad tiene varios objetivos: “Principalmente, que pierdan el miedo a la bata blanca, que vayan al médico más relajados o que sean capaces de decir al doctor lo que les pasa y no recurran tanto a sus mamis y mayores. También queremos promover hábitos saludables. Tenemos un stand de salud bucodental para saber cómo y cuándo hay que lavarse los dientes o qué alimentos los estropean más, y otro donde van con una cestita de la compra y eligen la comida mejor para la salud”.
La acogida por parte de los profesores y padres es muy buena. Por ejemplo, el Colegio “Estudio” de Madrid ha participado por segundo año consecutivo. A sus profesoras de Infantil les pareció “una muy buena actividad, los niños salieron encantados y fueron muy comunicativos con los padres”, por ello han decidido repetir. Nos explicaron que “el juego de papeles es muy simbólico y potencia mucho la imaginación. Días antes de la visita se realizó en las clases “un previo sobre enfermedades, alimentación, profesiones y el juego simbólico de hacer de papás por un rato”.
