11.000 alumnos de 2º curso participan en la prueba LEA

Laura del PozoMartes, 7 de junio de 2011
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Como ya anunció la presidenta regional a comienzos del presente curso escolar, las pruebas de conocimientos y destrezas implantadas en 6º de Primaria y 3º de la ESO, se han extendido también al segundo curso de Primaria. El objetivo de esta ampliación es que “todos los niños madrileños, al terminar sus estudios primarios, lean bien, escriban correctamente y sean diestros en el manejo de las reglas aritméticas”, como explicaba Esperanza Aguirre. “Para ello es necesario que los primeros pasos en la adquisición de estas destrezas se den correctamente, que no quede ningún niño rezagado”.

Del 31 de mayo al 3 de junio, el 16% de los alumnos de 2º curso, unos 11.000 escolares, se sometieron a los exámenes orales y escritos comprendidos dentro de la prueba LEA –Lectura, Escritura y Aritmética–. Una evaluación que, en su primer año en funcionamiento, se aplica a una muestra significativa del alumnado con el objetivo de comprobar su idoneidad, pero cuya meta es ampliarse hasta llegar al 100% de los estudiantes con edades comprendidas entre los siete y los ocho años.

Total normalidad
“Con total normalidad”, según constataban fuentes de la Consejería de Educación, han transcurrido las cuatro jornadas de exámenes en las que, de manera gradual, han ido participando los 204 centros contenidos en la muestra. Este fraccionamiento ha sido necesario dado que el examen, que evalúa la adquisición de conocimientos en Lengua y Matemáticas,  contiene partes que se hacen de forma individual, lo cual extiende el proceso. Así, aquellos centros con un gran número de estudiantes han completado la prueba en dos días, destinando el primero a los ejercicios escritos y el segundo a las pruebas verbales.

El pasado martes 31 se dio el pistoletazo de salida a esta nueva prueba externa, que viene a compartir protagonismo con las, ahora sí, tradicionales CDI de 6º  de Primaria y 3º de ESO. Así, a las 9’30 de la mañana, los responsables de aplicar la evaluación explicaban, de manera clara y sencilla, cómo se iba a desarrollar la jornada, al tiempo que calmaban a los más pequeños, todavía poco habituados a este tipo de ejercicios.

La primera parte de la LEA consistió en una serie de ejercicios en los que los menores tuvieron que inventarse tres frases y poner en plural la oración “ese niño alto salta la valla con facilidad”. A continuación hicieron un dictado y finalizaron con el ejercicio de Matemáticas, donde tuvieron que resolver operaciones básicas de cálculo –sumas, restas y multiplicaciones–, de numeración y dos problemas. La duración total del apartado escrito fue de 50 minutos.

Aparcados los nervios y algo más seguros, los alumnos tuvieron que afrontar el examen oral, éste, eso sí, realizado de manera individual. La sesión, que comenzó en torno a las 10’30 de la mañana, incluyó la lectura de un texto sobre el que, además, debieron contestar algunas preguntas para comprobar si habían entendido lo que leían –¿de qué color era el globo de Carlos? ¿Cuál fue la causa de que se le rompiera la cuerda?–. En cuanto al apartado matemático, sirvió para verificar si el alumnado de esta etapa es capaz de  contar correctamente y, además, resuelve problemas de calculo mental. En total, se empleó una media de cinco minutos por alumno.

Toda la información obtenida en estos ejercicios servirá para elaborar las políticas educativas de la Comunidad. “Nos permitirán destinar nuestros recursos allí donde se compruebe que son más necesarios”, aclaró la presidenta.

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