“Creo en una Educación sin adjetivos, de calidad, con especial atención a la inclusión”

El consejero navarro de UPN, José Iribas, en el cargo desde las pasadas elecciones autonómicas, se enfrenta en esta entrevista con cuestiones como la conflictividad generada al comienzo de curso en la Comunidad Foral como consecuencia de la política de recortes que se han tenido que llevar a cabo.

José Mª de MoyaLunes, 6 de febrero de 2012
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Navarra no es una comunidad conflictiva, pero la presión sindical de las organizaciones nacionalistas ha llevado la movilización a un sistema educativo que, por otro lado, goza de niveles de calidad y de rendimiento muy por encima de la media de España. Además, desde el punto de vista político e institucional, Navarra tiene estabilidad, lo que le permite aplicar políticas consensuadas entre UPN y PSN-PSOE en todos los ámbitos, también en el de la Educación.

Pregunta. En España tenemos una de las ratios más bajas en profesores y alumnos. Una carga laboral baja. Los sueldos son buenos pero los resultados no tanto. ¿Cuál es su opinión sobre esto?
En Navarra estamos en una situación distinta a la nacional, y en un nivel más europeo. Hemos funcionado sin vaivenes partidarios en materia de Educación. Las cuestiones se han pactado desde los años 80 entre los dos principales partidos, y eso da estabilidad, genera pocas tensiones partidarias y genera que todo el mundo esté centrado en lo importante. En Navarra tenemos un sistema basado en la libertad, hay colegios públicos y concertados basados en la convivencia y con relaciones normales entre unos y otros, donde intentamos apostar por la inclusión.

Sin embargo, y a pesar de estos buenos datos ha sido una de las comunidades donde más protestas ha habido.
Yo creo que se debe a dos razones. Por un lado, el ‘abertzalismo’ radical, que es un elemento distorsionador de todo. Que nadie olvide que en la Mesa Sectorial LAB es la fuerza con mayor representación y es la que ha tirado del carro del conflicto en Navarra junto con otras fuerzas nacionalistas. Y, por otro, CCOO nos explicó que en la anterior legislatura habían apostado por el entendimiento y habían salido mal parados en las urnas, y que si la colaboración no había dado sus frutos, quizás una política de más de reivindicación y confrontación piensan que podría dárselos. De todas formas, si algo en este departamento es significativo es que mantenemos reuniones asiduas con la Mesa Sectorial y con distintos agentes del mundo de la Educación.

Recuerdo que hace unos años una consejera de CiU se plantó a los sindicatos y les dijo que con ellos sólo iba a tratar de cuestiones laborales…
Nosotros escuchamos a todo el mundo, pero es cierto que, lógicamente, con los sindicatos la negociación se ciñe a lo que la ley prevé. De hecho, el conflicto que se ha generado y la huelga, no sólo se ha convocado sin la concurrencia de bastantes fuerzas sindicales, sino contra el criterio expreso de ellas, que se encuentran muy cómodas en el plano de la negociación, del entendimiento y que han estado con nosotros dialogando. Además, hay un factor adicional que vino a contaminar la cuestión y fue que, existiendo un conflicto en Madrid y en Galicia, hubo algún representante sindical que nos confesó que en una situación preelectoral, les convenía reforzar la imagen de que España estaba alarmada. Pero en Navarra, como sabéis, no tenemos una situación mala.

Le iba a preguntar por ese otro factor ideológico que algunos entendemos como una defensa excluyente de lo público, es decir, como si este eslogan de “la enseñanza pública de todos y para todos”, quisiese decir que el resto de la enseñanza no es de todos y para todos. Una defensa de un modelo único de enseñanza.
Nosotros creemos en la libertad y en la pluralidad y no sólo nosotros. Hemos alcanzado un pacto con el Partido Socialista de Navarra donde evidentemente no se pone en cuestión ese modelo de libertad. De hecho, es un derecho que nadie puede ponerlo en cuestión puesto que es un derecho cuando menos constitucional, el de la libertad de elección por parte de los padres. Nosotros creemos en una Educación sin adjetivos, de calidad, con especial atención a la inclusión, a la igualdad de oportunidades y a la excelencia. Los centros concertados, como se puede contrastar a través de las evaluaciones independientes que se llevan a cabo, nos ofrecen una magnífica calidad y unos magníficos resultados y deben ser apoyados, como también lo son los centros públicos por parte del departamento, con la diferencia de que con los centros públicos tenemos la titularidad y en muchas ocasiones son los únicos que existen en algunas poblaciones. Somos también conscientes de su calidad, los resultados lo dicen, y la realidad es que los elige un 67% del alumnado navarro.

¿Tiene más prorrogativas un colegio público por el hecho de serlo que un concertado?

Tiene algunas diferencias que quienes lo vean desde la perspectiva de la Concertada las analizarán como desventajas. La Concertada tiene 23 horas lectivas y media y la pública 18. El salario base es inferior en la Concertada en un 5%. Y luego hay otras cuestiones como que los profesores de la Concertada no superan una oposición ni son destinados donde les toque, pero ellos aducen que cada año tienen que superar una prueba de calidad: deben rendir. Y luego la Concertada está en general por debajo de la Pública en cuanto a escolarización de inmigrantes, pero por encima en alumnos discapacitados. Es complejo, porque las familias eligen colegios atendiendo al criterio de proximidad al domicilio. No podemos evitar que las familias inmigrantes se asienten en las mismas zonas o barrios.

¿Y si se modificase el sistema de baremos?
Lo que nosotros hemos planteado es que las reformas que acometamos sean muy consensuadas. De hecho, este año la escolarización no se va a tocar, con un matiz menor de carácter técnico que es que deberán estar empadronados en el lugar donde se quieran matricular. Pero no se ha tocado nada porque a lo largo de estos meses hemos estado sumergidos en la reducción y modificación de la estructura del departamento por razones de eficiencia y en el llamado conflicto de las 18 horas.

¿Ha pensado en la posibilidad de ceder al centro el porcentaje curricular que se establece desde la Administración como han hecho otras comunidades?
Nosotros estamos muy abiertos, pero queremos valorar la cantidad y la idoneidad de lo que se nos propone y el encaje con la ley. A mí me parece fantástico que cada centro, también los públicos, pueda tener su propia impronta.

¿Es partidario de las leyes de autoridad del profesor?
Mi criterio es que no tiene ningún sentido que España se convierta en un reino de Taifas. Todos deben tener un mismo trato y suficiente protección. Que el profesor tenga autoridad con el alumno es una ventaja para el alumno y para las propias familias, y esa autoridad debe estar respaldada por éstas.

¿Qué opina de ampliar el Bachillerato a tres años?
Siempre que se le garantice al alumno la escolarización obligatoria que hoy tiene con la misma calidad. Y que no suponga un coste adicional para la economía de la Comunidad Foral.

¿Es partidario de fomentar la creación de centros concertados mediante acuerdos de cesión de suelo por parte de los ayuntamientos?
Yo como consejero estoy de acuerdo en analizar cualesquiera propuestas que sirvan para garantizar la calidad, generar eficiencia y fomentar la iniciativa social de familias, cooperativas o lo que sea. Habría que analizar en qué supuestos se nos plantea. A mí, personalmente, me parece que es una fórmula que debe estudiarse. Aún no tenemos propuestas en este sentido.

¿Qué le parece el Bachillerato de Excelencia que se ha puesto en marcha en la Comunidad de Madrid?
Madrid tiene una división y una concentración poblacional que aquí no se da. Aquí lo que estamos intentado es fomentar la motivación escolar. De hecho, hemos hecho alguna reforma en política de becas y en la búsqueda de las mejores calificaciones. Otra cuestión en la que estamos trabajando es la atención a los alumnos que tienen altas capacidades. Hemos animado a la formación de una asociación, que ya se ha constituido, para volcarnos en dotar a esos alumnos de los recursos escolares y extraescolares.

En Madrid se ha creado una especie de centro de alto rendimiento…
Nosotros no lo tenemos en la agenda. Creemos más en los apoyos específicos y puntuales en cada centro.

¿Cómo se puede profesionalizar la figura del director?
Desde luego hay que fomentarlo. Hay varias medidas, una sería la económica, que ahora no tiene su mejor momento, y otra el fomento en la carrera profesional. También hay una cuestión clave y es que hay muchos docentes con gran capacidad de gestión y liderazgo que si se saben potenciar lograremos que tiren de este cargo tan importante. Estamos insistiendo en que en los centros se impulsen las acreditaciones de calidad, porque suponen una inversión costosa en cuanto al esfuerzo pero luego muy rentable en cuanto al resultado. Es fundamental que el que vaya a dirigir tenga una capacidad de liderazgo y de gestión, de empatía, de saber hacer equipo. Es muy bueno que quién dirige sepa qué está hablando.

¿Cree que se debería concertar el Bachillerato en todo el territorio nacional?
Yo bastante tengo con lo mío como para dar consejos. Creo que fomentar las libertades siempre está bien pero cada uno sabe en su casa lo que tiene.

¿Qué le parecería un plan nacional de coordinación del bilingüismo?
Bueno, a nosotros nos parece que hay que favorecer la formación y el reclutamiento de profesores a fin de que quienes dominan un idioma extranjero lo puedan enseñar. Aún tenemos camino por recorrer. Es fundamental que un recurso que existe se utilice al máximo. El inglés no es sólo una herramienta laboral sino también social. Es uno de los objetivos primordiales del departamento. Estaríamos de acuerdo en coordinarlo con otras comunidades, sabiendo que en Navarra hay una zona de habla oficial del euskera.

¿El modelo del MIR aplicado al acceso a la docencia como le suena?
Hay que buscar fórmulas que atraigan a los mejores a la Educación. Creo que el modelo finlandés acredita que cuando uno tiene magníficos profesores, funciona. Al alumno hay que sacarle lo mejor que tiene y para eso necesita un profesional.

¿Cree que el programa Escuela 2.0 está en cuestión?
A nosotros, en general, lo que nos piden es más software y menos hardware. No vaya a ser que tengamos muchos elementos que no se utilicen y nos falten contenidos. Intentamos hacer posible un repositorio común para los profesores, que todo lo bueno lo pongan a disposición de otros. Lo importante son los contenidos.

¿Apostaría más en dotar un aula con una pizarra digital o con un ordenador para cada alumno?
Es difícil. Lo que ocurre es que venimos de una sociedad del bienestar donde se ha planteado todo en mano y ahora tenemos que concienciarnos de que hay que renunciar a algunas cosas eligiendo otras. Yo a la pizarra digital le veo una oportunidad más de socialización. Puede que cada uno en su pantalla individual esté más aislado. Cuando todos comparten todo aprenden de todos. El trabajo en equipo es indispensable.

¿Convocaría oposiciones este o acumularía plazas para ofertarlas en 2013?
Acumularía. No hay masa crítica para la inversión y el coste que suponen.

¿Qué opina sobre la gratuidad de libros de texto?
Este año hemos anunciado que queremos revisarla. Hay personas que no lo merecen, que no lo necesitan o que no lo quieren. Hay que sacarle la máxima rentabilidad al dinero público y educativo.

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