Con Ciencia en la Escuela da rienda suelta a los científicos más peques
Al igual que sucedió en ediciones anteriores, estas jornadas cuentan con un doble protagonismo: por un lado, expertos del mundo educativo y, por otro, alumnos de centros madrileños que mostraron a los asistentes sus conocimientos y descubrimientos científicos, en lo que fue una demostración de cómo la ciencia puede ser accesible para todos. Los alumnos compartieron con todos los asistentes las experiencias científicas realizadas en el aula, que tenían un marcado carácter interdisciplinar uniendo ciencia y dibujo, física, música, pintura… demostrando así esa máxima de que “las relaciones entre la ciencia y el arte son tan antiguas como la humanidad”.
En concordancia con esta visión integradora de las ciencias, Álvaro Marchesi –secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI)– hizo hincapié, desde su condición de persona con formación humanista, en la importancia de las ciencias. “El pensamiento científico es fundamental para todos los alumnos porque es el mejor antídoto frente a ideas dogmáticas y manipulaciones ideológicas. La ciencia ayuda a tomar conciencia de la realidad y, por tanto, a construir la ciudadanía democrática”, defendió.
Marchesi lamentó que la mayoría de los niños no tengan muchos conocimientos científicos. Ante la pregunta de por qué existe la luz en casa, muchos de los pequeños responden “porque la paga mi padre”, se queja Marchesi. De ahí el tirón de orejas que dio a todos los docentes responsables de transmitir conocimientos científicos: “La enseñanza de la ciencia no debería estar desconectada con el impacto y las transformaciones que ésta genera en la vida de las personas”. En esta línea de cómo se debe enseñar continuó el filósofo José Antonio Marina, que animó a los docentes a “ser más eficaces enseñando y a aprovechar mejor los medios que tenemos”.
Marina defendió la docencia como una profesión de élite y que como tal debe hacerse una serie de preguntas básicas como qué convendría que supiera este niño cuando haya salido del sistema educativo.
Los profesores del IES de Rivas-Vaciamadrid “Las Lagunas”, José Antonio Martínez Pons y Fernando Prada Pérez de Azpeitia, tienen claro, al menos, que les gustaría que cuando sus alumnos abandonen el centro tengan un conocimiento integrador, de ahí que hayan desarrollado con sus estudiantes el proyecto El Museo del Prado y la Química. Los dos docentes utilizan cuadros de la prestigiosa pinacoteca madrileña para relacionar arte y ciencia en general con la química en particular. Así, los típicos retratos de personajes de la realeza con armas de fuego, sirven a estos profesores para hablar sobre la pólvora y su composición a los alumnos, por ejemplo.
En esta edición de Con Ciencia en la Escuela han participado los colegios de Fuhem “Lourdes”, “Montserrat 1”, “Montserrat 2” y “Santa Cristina”, así como la Ciudad Educativa Municipal de Fuhem “Hipatia”. A su vez, también han compartido sus experiencias científicas con los asistentes a las jornadas los alumnos de los colegios “Ramón y Cajal” y “El Pilar”, junto con los de los institutos “Las Lagunas” y “Europa”. Tampoco quisieron dejar de compartir su experiencia los miembros de la Sociedad Madrileña de Profesores de Matemáticas.