Encuentro en Londres con el portavoz de Google Educación

El profesor de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense, Santiago Ortigosa, mantuvo una entrevista con Jaime Casap, representante de Educación Global en Google
Santiago OrtigosaMartes, 5 de marzo de 2013
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Jaime Casap es el representante de Educación Global en Google, Inc. California. Defiende el potencial pedagógico de la web, la tecnología y las herramientas educativas de Google. Su equipo es responsable de mostrar ese potencial a millones de maestros y estudiantes de todo el mundo. A Casap se le considera uno de los diez expertos más relevantes en tecnología y Educación, por eso la primera pregunta es por qué Google ha decidido unirla web a la Educación. “Toda una generación de estudiantes ‘viven’ en la web y tienen mil medios –dice– como tablets, móviles, etc. que les facilitan estar ahí.”. “Antes el lugar en el que vivías condicionaba tu acceso a la información: bibliotecas, material escolar… Hoy, esto ya no es así, el lugar en el que obtienes información está exactamente a la distancia de tus dedos”, añade. “Cualquiera, en cualquier lugar puede aprender. Y en esto consiste la grandeza de la web. Puedo aprender bastante o casi todo usando la web”.

Casap pone como ejemplo de eso Duolingo, un website en el que enseñan gratuitamente a aprender idiomas y, simultáneamente, traducen todos los documentos que hay en la web a todos esos idiomas. A la vez que traduces documentos aprendes idiomas. “El poder de la web está en las personas y en cómo la usan”, señala Casap.

La comunicación web
¿Por qué ese atractivo de la web? Casap cree que atrae tanto porque “la comunicación, el diálogo, pertenecen a la naturaleza humana. Necesitamos sentirnos parte de una comunidad”. También cree que “es difícil anular la necesidad humana de relacionarse”. Lo mismo que antes hablábamos por teléfono; y eso ha sucedido durante años, ahora existen otras formas de comunicación. “El hangout (quedar, charlar y verse) es una conversación en red cara a cara. El 80% de lo que decimos lo mostramos en el rostro, es lenguaje de gestos; nos vemos y hablamos: esto es una mejora real de nuestra comunicación, sobre todo si lo comparamos con el uso del teléfono”.

Esperando a Superman es un documental de Geoffrey Canada sobre los problemas de profesores y estudiantes en EEUU. Casap conoce este documental y es consciente de los niveles de eficiencia de la escuela pública norteamericana. Pero, ¿qué hace Google para aumentarlos?: “Geoffrey y yo tenemos mucho en común. Él vivía en el sur del Bronx en los años 70 con su madre y yo crecí en Nueva York, también en los 70 en el mismo ambiente social. Es mi amigo personal, y en su escuela usan las aplicaciones de Google para enseñar. Ambos tenemos el mismo objetivo: lograr que disminuya la brecha entre unos estudiantes y otros. Hacer más accesible la Educación para todos”.

Además, Casap asegura que “buena parte de la investigación de aula en las escuelas norteamericanas se centra en cómo trabajar con la web para conseguir el mejor ambiente educativo”. “Así que, estoy completamente convencido de que es algo que pedagógicamente funciona”, añade.

Aprendizaje espontáneo
En relación con las llamadas comunidades espontáneas de aprendizaje”, nos interesa saber la opinión de Casap sobre qué es mejor, si el aprendizaje espontáneo o el aprendizaje guiado. “Ambos”, responde Casap. Otro ejemplo concreto es el de Minecraft es un juego virtual –en la red– que permite hacer cosas juntos y aprender unos de otros. Un chico de 11 años aprende a usarlo mirando un vídeo, después habla con sus amigos, y graban otro vídeo para enseñar a otros a jugar. No hay ningún profesor implicado en el tema. Tampoco es un aprendizaje académico; pero en lugares como Brasil, África o India existen comunidades educativas análogas. “No suplen al profesor, pero ayudan”, señala Casap.

A la hora de hablar de móviles, tablets o portátiles, suponemos que un representante de Google apostará por el Chromebook, su nuevo portátil. Sin embargo, Casap asegura que “un tablet es solo un aparato”. Y añade: “cuando hablo de Google y Educación estoy hablando de creatividad y no de aparatos. En segundo lugar, hablo de aplicaciones que están en la nube y no en los aparatos. Es decir, me muevo en términos de sitios web y de opciones de acceso a la nube”. Es decir, que “son millones las personas que pueden acceder a internet, con independencia del aparato que usen para hacerlo. Mi perspectiva es la de una “ducación accesible a millones de personas”.
¿Dónde está entonces la clave educativa, si no es en los aparatos? Casap cree que “la pregunta fundamental no es cuántos tablets u otros aparatos tienes, sino cómo y para qué organizas la Educación en la nube”. “Yo haría la siguiente pregunta”, dice este portavoz de Google: “cuando introduces tecnología en tu sistema, ¿lo único que buscas es la automatización de la Educación o buscas cambiar el modo en que educas?”. “Dicho de otro modo, trasladar los libros a formato electrónico, no modifica el hecho de que tu modelo educativo siga centrándose exclusivamente en el uso de libros de texto. Eso es automatizar la Educación. No pienso que la mejor opción educativa sea usar smartphones para automatizar lo que ya se venía haciendo”, enfatiza.

Uso educativo de la web
Una pregunta lleva a la otra, ya que si educar en la red y con la red no es automatizar ¿qué es? Casap responde que “el uso educativo de la red consiste en acceder a la web e interactuar con todo cuanto puedes utilizar educativamente”. Por lo tanto, Casap habla de “cambiar el modelo educativo introduciendo creatividad”.

Todos sabemos que Google News es la agrupación de todas las noticias del mundo que se producen en tiempo real; pues bien, eso es un modelo distinto al de “automatizar” algo. “Opino –dice Casap– que se trata de trastocar un poco el modelo educativo clásico. Ser tan disruptivo, creativo, etc., como lo está siendo el uso y acceso cotidiano a la red como parte de nuestras vidas”.

Google apps for Education es una plataforma para comunicarse y colaborar, con independencia del medio ambiente educativo en el que te desenvuelvas. “Sea cual sea tu opción pedagógica, nuestras aplicaciones existen para comunicación y colaboración. Si lo que se busca es enseñar sólo en la propia ciudad y únicamente sobre ella, desde luego, no son necesarias”, afirma Casap.
¿Y qué hay de Chromebook? “Lo que en Google nos gusta del Chromebook es que, en clase, se convierte en algo invisible; porque no lo usamos para enseñar ‘tecnología’. Es una ventana al mundo exterior. Insisto, el debate realmente educativo no es sobre tecnología, ni sobre aparatos: es sobre la web y su evolución imparable. Como siempre, en Educación, el debate es sobre finalidades y el mejor modo de alcanzarlas”.

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