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“El alumnado en los estudios tecnológicos viene bajando desde hace 10 años”

Carlos Conde, rector de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), cree que la bajada de alumnos de estudios tecnológicos no está solo en la crisis ni en la burbuja sino en la falta de vocaciones de ingenieros.
Milagros AsenjoMartes, 7 de October de 2014
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La Universidad Politécnica de Madrid (UPM), la primera entre las de su naturaleza, con 41.000 alumnos y 4.000 egresados cada año, busca fórmulas para afrontar los desafíos del siglo XXI. La crisis se deja sentir en la afluencia de alumnos a sus aulas, sobre todo a las relacionadas con las áreas verdes y la edificación, y sus responsables se afanan por innovar. Su rector, Carlos Conde, doctor Ingeniero de Minas y catedrático de Matemática Aplicada en la ETSI de Minas y Energía de la UPM, considera especialmente preocupante el bajísimo índice de mujeres que cursan algunos estudios tecnológicos y anuncia programas específicos para promover una mayor presencia femenina en los estudios de Ingeniería y Arquitectura. En relación con el futuro de los estudios politécnicos, el profesor Conde advierte que “todavía nos falta la agilidad necesaria para captar alumnos”.

¿Están en crisis los estudios de Ingeniería?
Depende. Lo cierto es que el número de estudiantes de nuevo acceso a los estudios de Ingeniería y Arquitectura en España ha decrecido en los últimos años en proporciones que no son de recibo, en torno al 21-22%, que es mucho. Pero eso es en su conjunto, porque cuando uno analiza Ingeniería Aeroespacial o Ingeniería Industrial, hay un número mayor al del curso pasado. Sin embargo, ha bajado el número de alumnos en Edificación o en Ingeniería Civil, debido, entre otras causas, al pinchazo de la burbuja inmobiliaria y a la a crisis de las infraestructuras. No obstante, el alumnado en los estudios tecnológicos viene bajando desde hace 10 años. La razón no está solo la burbuja y en la crisis sino en que faltan vocaciones de Ingeniería.

¿Por qué?
Afectan muchas cosas. Por señalar las dos que creo más importantes, por un lado que en Bachillerato las materias que conducen a estudios universitarios de Ciencia e Ingeniería y Arquitectura se perciben por parte de los alumnos como más duras y eso les hace que opten mayoritariamente por las ramas de Bachillerato que no incluyen estas disciplinas, duras y bastante exigentes. Además, mientras que antes alguien veía que un ingeniero tenía un reconocimiento social, traducido en salario y en prestigio notable, ahora los chicos valoran si ese esfuerzo vale la pena.

¿Qué grado de responsabilidad tienen las universidades en este fenómeno?
Las universidades tenemos también parte de culpa porque somos muy rígidas y nos cuesta poner en marcha nuevas carreras más adaptadas a los tiempos actuales. Es cierto que hemos implantado titulaciones como Ingeniería Biomédica o Biotecnología o Ingeniería de la Energía, ramas que antes no había. Pero todavía nos falta la agilidad necesaria para captar alumnos.

¿Qué diferencias detectan entre alumnos y alumnas?
En los estudios tecnológicos pasa algo singular. Y es, frente a las demás áreas de titulaciones universitarias, el bajísimo porcentaje de mujeres. Hace tiempo llegamos a un porcentaje máximo del 33% pero de ahí no pasamos y ahora ese índice de alumnado femenino en las titulaciones de tecnología impartidas en España no supera el 28-30%.

¿Por qué sucede esto?
Llevo años haciéndome esta pregunta, al igual que muchas empresas de ingeniería, en las que les faltan ingenieras. No es un problema solo español, porque lees la prensa inglesa o americana y ocurre lo mismo. Hay estereotipos como que no son carreras para mujeres por la dureza de la profesión pero, curiosamente, donde menos porcentaje femenino se produce es en Informática. Creo que tiene que ver con la Educación, que todavía es muy sexista, los juguetes son distintos para las niñas y los niños, los mensajes publicitarios también. Creo, además, que la Educación de la mujer le hace tener una inclinación mayor, por forma de ser, hacia los temas que se perciben como más sociales o de cooperación.

¿Qué carreras les atraen más a las alumnas?
Les atrae la Biotecnología, la Biomedicina, la Ingeniería Química y la Arquitectura y el mundo del diseño. Ahí tenemos más mujeres. El mundo de las matemáticas o la física les atrae menos, aunque son tan brillantes o más que los chicos.

¿Han implantado alguna iniciativa para cambiar la tendencia?
Sí. En colaboración con siete empresas, de momento. Este verano realizamos unos campamentos tecnológicos, en los que queremos que haya una gran participación de mujeres. Nuestro objetivo es visualizar que el papel de la mujer entre los ingenieros es muy importante. Acabamos de celebrar “El aprendiz de Ingeniero, la I Feria de Ingeniería y Arquitectura de la UPM” en el recinto de la Escuela de Ingenieros de Caminos, una feria tecnológica dirigida no a las empresas sino a chicos y chicas de entre 12 y 16 años, a los queremos transmitir que la Ingeniería, además de ser divertida, no entiende de género. Tenemos también un programa de fomento de vocaciones con una red de colegios con los que nos reunimos periódicamente y con los que hemos establecido una red informática para el intercambio de ideas. Hemos ideado el camión de la ingeniería, que irá por los colegios. En este contexto, tendremos 12 actividades de difusión de la tecnología en muchas de las cuales contamos con la colaboración de empresas, que encuentran problemas para cumplir lo que marca la ley de paridad en el ámbito de sus trabajadores con titulación de Ingeniería.

¿Influyen los colegios en la elección?
Influyen en que en el Bachillerato son relativamente pocos los que ofrecen materias de tecnología y, por tanto, muchos centros no trabajan en esa línea. A los de nuestra red de colegios les estamos ofreciendo ayuda para acercar la tecnología a la formación de sus estudiantes. Asimismo, se deben hacer más prácticas asignaturas como Matemáticas y Física y fomentar la creatividad de los alumnos.

En conjunto, ¿cuál es el área más afectada por la caída de matrícula?
Sin duda, en mi universidad, el sector “verde” (Forestales, Montes, Agrónomos y Agrícolas). En estas carreras viene cayendo la demanda desde hace tiempo, desde que cambiaron las políticas agrarias. Solo la Biotecnología está ayudando algo. Más recientemente, las relacionadas con Edificación e Ingeniería Civil.

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