“Si la imprenta no cambió nuestro cerebro, tampoco lo harán las TIC”

El neurocinetífico Facundo Manes reconoce las maravillas de la tecnología pero advierte que “su uso permanente produce una agotamiento cognitivo que impacta en el rendimiento y nos estresa más”, algo a tener en cuenta.
Gema EizaguirreMartes, 25 de abril de 2017
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Facundo Manes.

En una época en la que los grupos interdisciplinares cobran fuerza, la neurociencias y la enseñanza inician lazos de colaboración a través de Observatorio Iberoamericano de Neurociencia y Educación. El neurocientífico argentino Facundo Manes es su creador, y ya trabaja en la realización de un informe que sirva de ayuda a la Educación, en el que colabora Fundación Telefónica España.

¿Con qué objetivo nace El Observatorio de Neurociencia y Educación?
La Educación es básicamente reforzar el aprendizaje, y las neurociencias involucran el proceso del aprendizaje en el estudio del cerebro, por lo que resulta natural que ambas disciplinas empiecen a dialogar. La idea es formar a educadores, especialistas del cerebro para, primero brindar un estudio a toda Hispanoamérica sobre las neurociencias que pueden servir de ayuda a la Educación. Y segundo, derribar mitos o falsas creencias que no tienen evidencias científicas. Creo que se deben dialogar sin jerarquías, para aprender los dos ámbitos: Educación y neurociencia.

¿Qué lazos se puede generar entre científicos del cerebro y educadores?
Las emociones guían nuestra conducta; somos seres emocionales. La emoción facilita la consolidación de la memoria, influye en la toma de decisiones; no es tan lógica y racional como pensamos. Así que un beneficio de las neurociencias es enseñar a los docentes sobre las emociones humanas y cómo regularlas para evitar situaciones de estrés, que pueden degenerar en bullying… Enseñar cómo los humanos procesamos la emoción.

La neurociencia está siendo un tema recurrente en Educación, ¿se ha avanzado mucho en estos años?
Ahora sabemos que al cerebro le hace bien estar motivado o inspirarse para aprender, sabemos que saber dormir bien impacta en la consolidación en la memoria y la atención, y que el estrés impacta en el aprendizaje. Que una alimentación adecuada es muy importante para el cerebro. La desnutrición, sobre todo en muchos países de América Latina, produce atrofia cerebral. Si queremos educar, primero tenemos que tener un cerebro bien nutrido. También el ejercicio físico es importante para el cerebro. Esto ya lo sabe el docente intuitivamente, o por experiencia, pero hoy sabemos que genera nuevas conexiones neuronales, baja la ansiedad, mejora el ánimo, refuerza el pensamiento creativo. Sabemos que aprender una nueva lengua es bueno para el cerebro, más allá de tener otro idioma, porque mejora ciertos controles ejecutivos del lóbulo frontal.

¿Se están aplicando muchos conocimientos de neurociencias en Educación?
La Educación tiene que tener en cuenta lo que sabemos del cerebro, pero no creo que sea la única fuente, ni la fuente más importante de información. Tiene que ser un recurso más que la Educación tiene que tener en cuenta para elaborar programas de enseñanza, pero es un aporte muy importante.

Hay muchos mitos sobre el cerebro ¿Cuáles destacaría?
Que usamos el 10% del cerebro, porque el cerebro está continuamente conectado en red, usando toda su capacidad y nunca para de trabajar, ni siquiera cuando estamos dormidos. También que el cerebro derecho es más holístico y el izquierdo más analítico; esto es un mito, no tiene una evidencia científica.

¿Cómo funciona el esfuerzo en el cerebro?
El esfuerzo impacta en las habilidades y en la inteligencia, porque no son algo fijo. Esto es muy importante porque decir a un niño: “¡Qué talento tienes para la música o para los números!” puede ser contraproducente, que deje de esforzarse y en unos años rinda menos. Los docentes y padres deben reivindicar y apoyar más el esfuerzo, porque las habilidades se pueden mejorar.

¿La tecnología puede sustituir al profesor?
El contacto humano es importante. En EEUU hicieron un experimento con niños de 4 y 5 años que solo habían tenido contacto con el idioma inglés y se les enseñaba chino. Se hicieron tres grupos, todos con el mismo docente chino, pero en uno era clase presencial, en otro por televisión y el tercero por auriculares. Al final, aunque los tres grupos tenían el mismo docente, la misma técnica y el mismo tiempo, los del primer grupo fueron capaces de aprender a diferenciar grupos de palabras, los otros no aprendieron nada. Lo que fue clave fue el contacto personal. El contacto personal motiva, inspira… y eso nunca va a desaparecer.

Pero tendrán que adaptarse a los nuevos tiempos…
Claro, porque antes el docente solo transmitía información y hoy la información está en los teléfonos móviles. Hoy un joven tiene más información que cuando el presidente de EEUU decidió que se fuera a la luna.

¿Cómo será su nuevo rol?
Ahora el rol del docente no tiene que transmitir información, sino comunicarla, generarla y trabajarla en equipo. El docente tiene que reinventarse, pero nunca va a desaparecer porque el factor humano es muy importante para motivar, generar atención y mayor aprendizaje.

Entonces, ¿qué papel tendrá la tan extendida formación on line?
Es complementaria. La Educación del futuro será mixta, presencial y a distancia. El contacto personal es clave, y por eso la Educación a distancia, que es importante, no reemplazará nunca al contacto humano.

¿Cómo motivar a las nuevas generaciones?
La tecnología es fantástica, pero hay que tener cuidado porque los recursos cognitivos son limitados, y cuando uno cambia de tarea súbitamente, entre Instagram, Facebook, Twitter…, se produce una agotamiento cognitivo que impacta en el rendimiento y nos estresa más.

¿Cómo afecta el estrés al aprendizaje?
La exposición crónica a situaciones de estrés puede generar efectos adversos en el aprendizaje. El estrés afecta el desarrollo cerebral dañando neuronas en las áreas asociadas a las emociones y el aprendizaje (como el hipocampo y la corteza prefrontal). De este modo, afecta negativamente la capacidad de memoria de trabajo, el autocontrol emocional y la capacidad atencional. Así, un niño que reacciona con ansiedad extrema a las pequeñas tensiones diarias en la escuela puede tener dificultades para interactuar con sus compañeros y en su rendimiento escolar.

En el aula se está experimentando con la adaptación a lo tecnológico. ¿En algún momento se normalizará?
Como está pasando ahora mismo, es difícil saber los beneficios de las herramientas digitales, pero creo que habrá una combinación de lo digital con el factor humano. No me parece que prevalezca lo digital. El cerebro no cambia en décadas sino en milenios; así que, si la imprenta no cambió el cerebro, tampoco lo va a cambiar la tecnología. Al contrario, el factor humano será cada vez más importante.

Algunos de sus estudios se centran en el déficit de atención. ¿Es cierto que hay más casos ahora?
Biológicamente es bastante convincente que existe; incluso hay estudios que muestran que es más hereditario que muchos tipos de cáncer. Lo que pasa es que hay mucho sobrediagnóstico, muchos chicos que realmente no lo tienen aunque se les diagnostique. Y lo contrario también, mucho subdiagnóstico. ¿Cómo se resuelve esto?: Con más información a la sociedad y mejor formación de los médicos.

FALSOS MITOS

¿Las neuronas no se regeneran?
Manes reconoce que durante mucho tiempo se ha pensado que cuando el cerebro se termina de desarrollar no produce más neuronas, pero hoy se sabe que sí se producen neuronas en el cerebro de un adulto. Además, estas cambian permanentemente porque siempre se están formando nuevas conexiones. Las neuronas pueden morir por procesos degenerativos o por toxicidad.

¿Los zurdos son más inteligentes o más creativos que los diestros?
No hay ningún estudio que avale esta teoría, pueden ser igual de inteligentes los zurdos y los diestros, a pesar de que los primeros sean una minoría en el mundo. “De lo contrario, debería existir un 10% de la población que fuese Mozart o Einstein”, explica el experto.

¿La música de Mozart mejora el aprendizaje?
El efecto Mozart tiene su origen en un polémico artículo publicado por la revista Nature en 1993, sobre la influencia de la música de este compositor en la ejecución de tareas espaciales como doblar un papel. Sin embargo, Manes asegura que ningún estudio más avaló la teoría de este análisis, por lo que no puede considerarse como válido.

¿Es cierto que solo utilizamos el 10% del cerebro?
El cerebro está continuamente conectado en red, usando toda su capacidad. Además, el cerebro nunca para de trabajar, ni siquiera cuando estamos dormidos, por lo que este es un falso mito.

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