“El MIR puede generar problemas graves de ejecución y de financiación”

La portavoz de Educación del PSOE en el Congreso, Mª Luz Martínez Seijo, cree que un año de prácticas tuteladas se adapta más a nuestro sistema actual, y considera que el MIR tiene un encaje complicado y puede atacar directamente contra un porcentaje importante de docentes interinos.
Adrián ArcosMartes, 27 de febrero de 2018
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Se muestra disconforme con que se haya introducido el tema del MIR cuando realmente lo que toca ahora es hablar de financiación. La portavoz de Educación del PSOE en el Congreso, Mª Luz Martínez Seijo, considera que si se llega a un acuerdo en financiación, se abrirán las puertas para hablar de otros temas en el pacto.

¿Cómo se encuentra ahora mismo la Subcomisión para el pacto?
Ahora toca hablar de financiación, y eso sí que es importante para el sistema educativo, porque si somos capaces de alcanzar un acuerdo en financiación se abrirán las puertas para hablar de Pública y Concertada, de la formación inicial del profesorado, de la FP, del currículum educativo y de los verdaderos problemas que tiene la Educación en este país. Adelantar otros debates cuando no proceden no es la mejor forma de dar credibilidad a un acuerdo educativo.

¿Qué porcentaje del PIB debe dedicarse a Educación?
Nosotros hablamos del 5% para llegar al 6%, y lógicamente nunca vamos a renunciar al 7%, pero también somos conscientes del esfuerzo que supone recuperar lo que se ha perdido y, además, con la previsión de seguir incrementándolo para tener unos niveles de inversión asumibles por el Estado. Lo que hemos planteado es algo que si estuviéramos en el gobierno asumiríamos plenamente, y es un incremento de 1.500 millones de euros anuales hasta alcanzar el 5% del PIB y seguir incrementando la inversión en Educación con esa progresión hasta el año 2033.

En cuanto a la formación docente, he visto que el PSOE propone una prueba antes de entrar en el Grado.
Sí que nos parece importante contrastar y verificar que los futuros docentes tengan una verdadera vocación, que dispongan de esas habilidades sociales que les permitan ejercer la profesión docente, porque yo creo que se deben tener una serie de rasgos de personalidad y de empatía con los niños. Esa prueba podría ser tipo test o una entrevista, habría que perfilarlo, pero sí que deberíamos incluir este elemento en el debate del pacto.

¿Cuáles serían los pasos en esa formación?
La docencia debe ser más flexible y se tiene que ir adaptando a la sociedad actual y a las nuevas necesidades del sistema educativo. Eso demanda un mayor conocimiento en el uso de las TIC, mejor metodología en el tratamiento de la convivencia, formación sobre la orientación al alumnado, trabajo con las familias, el propio conocimiento de la legislación educativa, la dinámica de grupos, de convivencia, de metodologías basadas en la inclusión… Y todas estas cuestiones tienen que introducirse en la formación inicial. Nosotros sí que entendemos que la parte práctica tiene que formar parte de esa formación inicial. Un joven que realice el Grado debe tener un año de prácticas en los centros, con el acompañamiento permanente de un tutor.

¿Solo un año de prácticas?
Sí, y que sea acompañado por un tutor, que evidentemente tendría sus beneficios, bien a través de una reducción horaria o de alguna compensación. El tutor tiene que participar de esa evaluación final de las distintas asignaturas del Grado, incluida la parte práctica.

¿Cómo sería esa evaluación?
Yo incluso propondría que la realizara un tribunal, en el que pueda participar el profesorado que esté trabajando en el Grado universitario junto al profesorado del propio centro educativo, y que pueda participar también la Administración. Eso respecto al título de Grado. En cuanto al Máster de Secundaria, planteamos también un año de práctica en un centro de Secundaria con un tutor que realice el seguimiento. Al final se obtendría el título de Grado para los estudiantes de Educación, el Máster para los de Secundaria o para acceder a la FP, y esas prácticas serían un requisito para acceder a cualquier puesto docente, ya sea en la enseñanza pública –a través de unas oposiciones– o en la concertada.

¿Qué cambios se producirían en el sistema de interinos?
Proponemos un tiempo transitorio para que los interinos puedan acreditar ese año completo de dedicación en los centros, y también tendrían la oportunidad de ser evaluados con ese tribunal. Es decir, aquellos que no tengan ese periodo de prácticas ya computado, entendemos que tienen que ser evaluados también de esa parte de la práctica, para acreditar que están preparados.

¿Sería el último proceso del MIR?
Nosotros no entendemos esto como un MIR. Yo hablo de la formación inicial del profesorado, y el MIR es algo diferente. Nuestro proyecto se adapta a nuestro sistema actual y es perfectamente realizable en los centros educativos con la oferta que tenemos. Creo que el sistema MIR tiene un encaje muy complicado, que aún quedan muchas lagunas por ser resueltas y puede generar un problema muy importante tanto de ejecución como de financiación. Además, puede atacar directamente contra un porcentaje importante de docentes interinos y, sobre todo, puede acabar en precariedad laboral, que es precisamente lo último que queremos en el sistema educativo actual.

¿Qué tipo de lagunas?
¿Cuántos profesores va a haber? ¿Los interinos y los del MIR en la misma aula? Yo creo que hay muchas cuestiones que no se han analizado a la hora de lanzar esta propuesta.

En su caso, ¿se pagaría a esas personas en prácticas?
Como el periodo de prácticas forma parte de la formación inicial, si hay una normativa estatal que regule el pago de prácticas del alumnado universitario, estarían en ese mismo régimen.

Los sindicatos denuncian que no están contando con ellos.
A mí no me ha gustado que se haya introducido este debate cuando no tocaba, y lo estoy diciendo claramente. Creo que hay que ser muy respetuoso con los momentos de negociación en el pacto. Si realmente queremos conseguirlo, no se puede estar lanzando propuestas para desviar la atención sobre otros temas de verdadera importancia como la financiación, y además condicionándonos a los demás grupos parlamentarios, que nos sentimos obligados a responder porque otros ya han lanzado sus propuestas. No me parece el clima adecuado, y por lo tanto entiendo el malestar de los sindicatos.

Me llama la atención que el PSOE haya sido el abanderado del MIR desde que lo propusiera Rubalcaba, y ahora apueste más por un año de prácticas.
Cuando Rubalcaba habló del MIR, introdujo ese debate sobre la necesidad de una formación práctica sin concretar la manera. Lo que se ha hecho ahora con el MIR es copiar el modelo sanitario. Yo no veo que el MIR educativo tenga que ser una copia del modelo sanitario, sino que lo entiendo más como un periodo de prácticas claro. Lo que sí me gusta es que, a partir de esas declaraciones de Rubalcaba, todo el mundo tomase conciencia de que era importante y necesario abrir un debate sobre la formación inicial del profesorado.

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