“La recuperación de los recortes ha de hacerse de manera progresiva”

El consejero castellano-manchego Ángel Felpeto reconoce que no se dan las condiciones para volver “de forma inmediata” a las 18 horas lectivas del profesorado de Enseñanzas Medias, ya que la prioridad es atender todos los ámbitos educativos.
José Mª de MoyaMartes, 9 de octubre de 2018
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La normalidad es la condición predominante con la que Ángel Felpeto (Lugo, 1947), consejero de Educación de Castilla-La Mancha, ha querido calificar el inicio del curso escolar en esta región. En MAGISTERIO hemos tenido la oportunidad de conversar con él sobre aspectos que atañen a su gestión en esta comunidad y sobre la situación de la Educación a nivel nacional a raíz de los últimos cambios de Gobierno.

Ya se han dado a conocer las especialidades de la oferta de empleo público de 2019 para el Cuerpo de Maestros , las primeras tras el acuerdo entre Ministerio y CCAA. ¿Qué valoración hace al respecto?
El curso pasado acordamos convocar los mismos cuerpos y los procesos selectivos en fechas similares. Esta decisión ha tenido como ventaja evitar que el profesorado viaje de una comunidad autónoma a otra, puesto que un porcentaje importante de los presentados reside en las regiones donde se ha examinado. Más del 80% del profesorado que ha aprobado estaba en nuestras bolsas de interinos, por lo que se cumple con el objetivo de la consolidación del empleo y la tasa de interinidad ha quedado en el 9%.

La convocatoria del año que viene se ha reforzado y alcanzará las 1.050 plazas. Creo que nos llevará también a que el Cuerpo de Maestros baje su tasa de interinidad y a cumplir los mismos objetivos. Por tanto, mi valoración es positiva y esto indica que puede haber acuerdos entre el Estado y las comunidades autónomas para mejorar la Educación en muchos ámbitos.

¿Cómo se han desarrollado las adjudicaciones de vacantes este comienzo de curso?
Ha habido un comienzo de curso muy tranquilo en lo que se refiere a las adjudicaciones de profesores. Estamos muy tranquilos respecto a las bolsas de trabajo, pues estamos seguros de que no se acotarán, como nos ocurrió el curso pasado. El nuevo sistema de gestión de bolsas lo garantiza.

Las Cortes han aprobado una PNL para mejorar la carga lectiva de la asignatura de Filosofía. ¿Cómo tienen pensado implantarla ahora?
Se ha aprobado en las Cortes una proposición por la cual nosotros, de cara al curso que viene, estudiaremos con las asociaciones, el profesorado y los representantes de los trabajadores mejorar la carga lectiva de Filosofía sin que esto vaya en perjuicio de otras materias. En estos momentos estamos en una situación transitoria, a la espera de que pueda existir una nueva ley en la que podamos ver esto de otra manera.

No se trata de una pelea, de ver quién tiene más horas. No es abrir un debate de a ver quién gana una hora más. Reconocemos que la carga lectiva de Filosofía perdió después de la Lomce y en esta comunidad autónoma no se ha avanzado en este sentido. Por tanto, mientras no se produce un cambio, aceptamos estudiarlo en el ámbito de la optatividad, tanto en Secundaria como en Bachillerato.

En la misma situación se encuentra Educación para la Igualdad. Tras el primer curso de funcionamiento en centros voluntarios, ¿está previsto generalizarla?
Estamos realizando esa experiencia en 30 centros. En este momento no nos parece normal generalizar esta materia. Primero, porque dijimos que antes escucharíamos las propuestas de la comunidad educativa. A esto se ha añadido, con el cambio de Gobierno, la posibilidad de que se introduzca una asignatura que pueda tener los mismos contenidos. Además, se ha aprobado en el parlamento regional la Ley para una sociedad libre de violencia de género y ahí se habla de una asignatura obligatoria similar.

En todo esto tenemos que ponernos de acuerdo, pero preferimos mantener el pilotaje, abriendo la posibilidad de que si algún centro se quiere incorporar, se incorpore.

¿Qué resultados ha obtenido el pilotaje?
Hemos hecho la valoración con los centros educativos y la vamos a presentar en el próximo pleno del Consejo Escolar. A grandes rasgos tendría que decir que no hemos tenido ninguna controversia, ni en los centros ni en el profesorado, ni en la comunidad educativa.

Yo mantuve en su momento, y sigo manteniendo, que el profesorado sabe cómo impartir los contenidos, sabe cómo tiene que gestionar el currículum de esa materia. A día de hoy las valoraciones que nos han llegado de los centros son que no ha habido controversia y que la asignatura ha sido muy bien aceptada y muy bien valorada, tanto por el profesorado como por las familias.

¿Considera entonces que las críticas de Concapa carecen de fundamento?
A mi juicio hay determinados prejuicios que no se han visto reflejados en la realidad de los centros. Yo respeto cualquier postura de cualquier asociación y seguiremos hablando en ese sentido. Es más, les he dicho que presenten alternativas y propuestas para que las podamos valorar.

Otro pilotaje ha sido el adelanto de los exámenes extraordinarios. ¿Qué resultados ha generado la medida?
En general la valoración es muy positiva. Sabemos que ha mejorado la promoción del alumnado. En 2º de Bachillerato ya nos vemos obligados a hacerlo porque la universidad ya hace la EVAU en julio. En el resto de los cursos hemos hecho una experiencia con 51 centros. En general los resultados objetivos que tenemos son que ha mejorado en hasta dos o tres puntos la promoción del alumnado y, en algunos casos, como puede ser en 1º de Bachillerato, la mejora ha sido de hasta diez puntos.

Además, los centros han diseñado un programa para que los alumnos que han superado todas las materias permanezcan durante ese periodo. Por ello, desarrollan actividades complementarias y extracurriculares hasta el último día del curso.

En líneas generales, ¿cómo valora el nuevo Gobierno?
La relación de la Consejería con el Ministerio es fluida. Nosotros hemos contribuido al trabajo en el pacto educativo y a la nueva ministra le he dicho que queremos seguir contribuyendo. Hay en estos momentos una medida sobre la mesa por parte del Ministerio, que es la derogación del Real Decreto-Ley 14/2012 relacionado con el gasto educativo.

La derogación de ese Real Decreto-Ley nos parece bien porque nosotros ya estamos avanzando en la regresión de los recortes. Pero tenemos que hacer la recuperación de manera progresiva, porque perdimos mucho (en recursos humanos, formación del profesorado, infraestructuras, etc.) y no podemos hacerlo todo de golpe.

¿No se dan las condiciones para recuperar las 18 horas lectivas en Enseñanzas Medias?
De forma inmediata, en absoluto. Nosotros estamos finalizando el cumplimiento de un plan de infraestructuras educativas, con más de 100 obras en centros y más de 100 millones de euros. Pero al mismo tiempo hemos rebajado a 20 horas el horario del profesorado de Secundaria. Hemos avanzado en la recuperación de los apoyos en Infantil, que los habíamos perdido todos. Y hemos avanzado en la bajada de ratios, sin culminarla.

Nos queda todavía camino por recorrer. El compromiso con la comunidad educativa es hacerlo de manera progresiva.

¿Cuál sería esa progresividad?
No lo hemos hablado porque con quien tenemos que hacerlo es con los representantes de los trabajadores y presentar un planteamiento en la Mesa Sectorial. Hacer unas medidas y dejar otras creo que no es bueno, sino que debemos hacerlo de manera progresiva y atendiendo a todos esos ámbitos: infraestructuras, recursos humanos y ratios.

Pero, ¿es prioritaria la bajada de horas?
No dedicaría solo el presupuesto a bajar horas sin más. Lo dedicaría a bajar horas, a bajar ratios, a mejorar infraestructuras y a atención a la diversidad, entre otras cosas.

Hacerlo solo en uno de esos ámbitos sería desatender a los demás. Nosotros vamos a hacerlo paralelamente en todos los ámbitos de gestión. Puedes bajar un año una hora y al mismo tiempo continuar con un curso de bajada de ratios y al mismo tiempo una parte de atención a la diversidad.

¿Cuál sería el coste de cada una de esas medidas?
Volver a las 18 horas en Secundaria cuesta más de 20 millones de euros. Cada bajada de ratios en un curso por cada nivel se acerca a los 10 millones de euros. A las infraestructuras cada año estamos dedicando 20 millones también. El coste de la medida general superaría los 80 millones de euros. No estamos en condiciones de aplicarlo.

No obstante, si el Gobierno de la nación y las comunidades autónomas logramos ponernos de acuerdo con un sistema de mejora de financiación, nosotros nos apuntaremos a ello.

Los resultados del Panorama de la Eduación señalaban que las condiciones del profesorado en España no estaban tan mal si se comparaban con la media de países de la OCDE. ¿Cuál es el problema, entonces?
Todos, no solo el profesorado, queremos estar mejor. Yo reivindicaría un reconocimiento de la labor del profesorado por parte de sociedad española. Para mí eso es tan importante como el salario. Esa ausencia de entusiasmo que podemos percibir entre parte del profesorado con su trabajo está motivada por algo más.

Yo creo que en general el profesorado está comprometido con su trabajo y con el proyecto educativo de su centro, pero demandaría, como responsable de la gestión de Castilla-La Mancha, el reconocimiento de su trabajo. Aspiraría a que la de profesor fuese una profesión reconocida.

¿Cree que estamos en condiciones de alcanzar el ansiado pacto educativo?
No lo doy por muerto. Está ahí en stand by. Con el cambio de Gobierno se ha producido una situación de impás, pero creo que debemos retomarlo porque las futuras generaciones nos pedirán a las actuales administraciones cuentas por no haber llegado al acuerdo educativo que llevamos muchos años esperando.

¿Cuál es su postura en torno a la controversia creada en torno al concepto “demanda social”?
No había razones para introducir en la Lomce un elemento que que no fue consensuado y que en algunos casos ha sido utilizado para favorecer a unos centros en perjuicio de otros. Es demostrable que en esta región ocurrió.

¿Cómo ha de desarrollarse, desde su punto de vista, la oferta educativa?
Ni en la red de centros públicos ni concertados puede existir una oferta que no vaya asociada a la planificación. ¿Alguien puede entender que habría que incrementar el número de unidades en cualquier centro de la red en función de la demanda sin limitación alguna? Estaríamos abriendo y cerrando unidades todos los años y eso cualquiera entiende que es absurdo.

¿Cuál es el procedimiento que se sigue en Castilla-La Mancha?
No cerramos centros ni unidades, se suprimen administrativamente unidades en la red pública o no se conciertan en la red concertada si no hay alumnos.

¿Cuál es su experiencia?
Hemos demostrado con la nueva normativa de admisión que no existen razones, ni en la red pública ni en la concertada, para pensar que la Administración está favoreciendo o perjudicando a ningún tipo de centros. Más del 95% del alumnado obtiene plaza en el centro que elige en primera opción.

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