Proyectos de impacto con vocación global

‘Global Scholars’ conecta a más de 15.000 alumnos de 51 ciudades en todo el mundo. Mediante proyectos con fuerte énfasis digital, los chavales ejercitan la empatía y la iniciativa para aprender a mirar con óptica planetaria.
Rodrigo SantodomingoMartes, 21 de mayo de 2019
0

Son las 12:30 de un jueves. Momento Global Scholars para la clase de 1ºA en el IES “Josefina Aldecoa” (Alcorcón, Madrid). La diversidad del alumnado (magrebíes, caribeños, europeos del este) encuentra su correlato en la amalgama de cachivaches que pueblan el aula: tabletas variopintas, portátiles, PCs, algún notebook.

El tiempo discurre entre fluidas presentaciones en inglés y vídeos con aderezos TIC que los alumnos exhiben orgullosos. Alguna risa aislada quiebra fugazmente la atmósfera de respetuosa escucha. Al final de la sesión lectiva, pistoletazo para el intercambio de mensajes con chicos y chicas de ciudades como Cracovia, Boston o Taipei. Todo gira en torno al agua y su gestión eficiente. El tema del 2018-19 lanzado desde Nueva York por Global Cities (la organización detrás del programa), a su vez una iniciativa de Bloomberg Philanthropies.

Global Scholars se sustenta sobre varios de los pilares que, para muchos, están edificando la Educación del siglo XXI. Competencia digital. Destreza multimedia. Motivación galvanizada desde el interés genuino del estudiante. Derribo de los muros que acotan el aula. Impacto en el entorno. Uso comunicativo y en contextos reales del inglés como lingua franca. Trabajo por proyectos con permanente generación –a veces planificada, otras espontánea– de tentáculos interdisciplinares.

Y envolviendo este engranaje metodológico, una visión global. “Ven el punto de vista del otro, pueden comparar cómo culturalmente se abordan con enfoques diversos problemáticas comunes. Asimilan la diferencia y se convierten en ciudadanos del mundo”, apunta Nuria Cambroneros, profesora de Inglés, jefa de estudios y máxima impulsora del programa en el “Josefina Aldecoa”, que este curso también cuenta con la participación de un profesor de Biología.

Roles rotatorios

Cambroneros concreta más habilidades que están adquiriendo los alumnos. Sus palabras más su lenguaje no verbal: tándem compenetrado que destila entusiasmo y pasión docente. “La iniciativa y el trabajo en equipo resultan imprescindibles”, dice, puesto que son ellos mismos los que –en grupos de tres o cinco, mediante roles rotatorios– plantean y elaboran (fotografían, graban, editan…) los productos audiovisuales que luego se comparten, mediante una plataforma creada ad hoc, con estudiantes de otras urbes. “Prefiero darles total autonomía, aunque la factura técnica no sea perfecta”, explica.

Global Scholars se sustenta sobre varios de los pilares que, para muchos, están edificando la Educación del siglo XXI. Competencia digital. Destreza multimedia. Motivación galvanizada desde el interés genuino del estudiante

“Me gusta hacer las fotos”, cuenta Víctor, “y otra función que es ir dando consejos a los compañeros: yo les doy la plasta, y ya me he dado cuenta de que a veces no les gusta…”, añade con una mezcla de resignación e ironía. Maika, cuyas facciones eslavas no pueden ocultar su origen polaco, admite que la dinámica de grupos no siempre va como la seda. “Surgen choques, pero ahí está la profesora para intentar arreglarlo. Al final, son proyectos en los que todos estamos metidos”.

El sentido de responsabilidad sobre el propio aprendizaje se torna en necesidad con el discurrir de los proyectos. También se antoja imprescindible la pericia digital en el acceso al conocimiento. “Los chavales buscan información, se aseguran de que las fuentes sean fiables, contrastan. En definitiva, aprenden a aprender”, resume Cambroneros.

Acción directa

Global Scholars también anima a salir del aula para indagar sobre el tema propuesto. Su itinerario formativo va tomando forma de círculos concéntricos que se amplían geográficamente. Este curso, los alumnos del “Josefina Aldecoa” hicieron primero una auditoría sobre el uso del agua en el instituto e idearon propuestas para mejorar su eficiencia. Después visitaron lugares cercanos relativos al líquido elemento, como una instalación del Canal de Isabel II. Las producciones multimedia que –como colofón a cada unidad– comparten en la plataforma vienen a ser una síntesis creativa de ese trabajo de campo.

Global Scholars también anima a salir del aula para indagar sobre el tema propuesto. Su itinerario formativo va tomando forma de círculos concéntricos que se amplían geográficamente.

La visita de Magisterio coincide con el arranque de la siguiente tarea, en la que los pupilos trascienden fronteras para analizar la problemática de este recurso a escala mundial. Cuando se acerque el verano, llegará el momento de concretar acciones que aspiren al cambio positivo en el entorno más directo del centro. En 2016-17, dedicado a la sostenibilidad, los alumnos emprendieron una campaña de concienciación en colegios de Primaria alcorconeros. Y en sus visitas se armaron con materiales generados por ellos mismos.

Maika comenta que, para este 2018-19, varias ideas rondan las cabezas de la clase. Una pasa por hacer una secuencia visual “con cartulinas dando consejos sencillos para ahorrar agua”. Y mover el vídeo sin descanso (sobre todo por los alrededores virtuales) para aumentar al máximo las visualizaciones. Buen ejemplo de aprendizaje-servicio en la era digital.

0