La escuela de la fantasía #Rodari2020

Durante el año 2020 celebraremos el 100 aniversario del nacimiento del italiano Gianni Rodari. Un hombre polifacético que, entre otras cosas, planteó la necesidad de abordar la aproximación a la lectura y la escritura desde un enfoque creativo.
Estrella López Aguilar
Maestra y licenciada en Ciencias de la Educación
14 de octubre de 2019
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Periodista, escritor, pedagogo, maestro y revolucionario de la literatura infantil. En 1970 recibió el Premio Hans Christian Andersen, también conocido como el Pequeño Nobel. Su gran aportación fue transmitir que la creatividad puede aprenderse y también enseñarse, por lo que la escuela debe abrir puertas y ventanas a la imaginación.

Autor de la Gramática de la Fantasía, texto dedicado a que niños y adultos descubrieran la capacidad de las palabras para crear mundos. Eso que, a fin de cuentas, es lo que hacen los buenos libros.

Sus textos repletos de humor y de una fantasía desbordante, no escaparon a una crítica del mundo actual con un lenguaje muy pintoresco y espontáneo.

¿Cómo podemos celebrar el 100 aniversario de Rodari en las aulas? Sin duda, leyendo y escribiendo con altas dosis de fantasía

Algunas propuestas de Rodari para escribir y leer fantásticamente:

  • El binomio fantástico:

Se le pide a un niño/a que escriba una palabra en la pizarra, y mientras otro/a se tapa los ojos. Cuando todos han visto la palabra que ha escrito su compañero/a, se borra esa palabra, y el niño/a que se tapó los ojos sale a escribir otra al azar. Este rito preparatorio crea un clima de espera y atención.

Hay que tener en cuenta que para que el juego surta efecto tiene que haber una cierta distancia entre las dos palabras. Así por ejemplo: Caballo-perro no es en realidad un binomio fantástico Si ocurriera esto, convendría cambiar el binomio.

Los ejemplos de Rodari son:

Ladrillo-canción, Caperucita-helicóptero, luz-zapatos, perro-armario.

La forma de trabajar con este binomio puede ser:

1- Narrando  libremente historias que contengan las dos palabras.

2- Estableciendo relaciones entre las palabras colocando preposiciones:

El perro con el armario

El armario del perro

El perro sobre el armario

El perro en el armario…

  • Hipótesis fantásticas:

Rodari parte de la idea de que las hipótesis son redes. Lanzas la red y, tarde o temprano, algo encuentras. Para formular la pregunta se escogen al azar un sujeto y un predicado. Ejemplos de hipótesis serían:

¿Qué pasaría si…?

-De repente pudieses atravesar las paredes.

-Si vas en un ascensor y aterrizas en la Luna.

-Si todas las gallinas ya no pusieran nunca huevo.

Para darle más interés a sus historias, se les puede sugerir que comenten:

-Reacciones de las distintas personas.

-Incidentes de todo tipo que ocurrirían.

-Diálogos que surgirían.

-Escoger protagonista de la historia.

-Introducir a  personas que conocen.

  • La piedra en el estanque:

Rodari parte de que: “una palabra lanzada al azar en la mente produce ondas superficiales y profundas”, provocando asociaciones, recuerdos, fantasías… Se trata, por lo tanto, de proponer a los niños una palabra y trabajar con los contenidos que les sugieran.

Por ejemplo, con la palabra “roca”, podría trabajarse así:

-Observar las asociaciones mentales que les sugiere y narrar alguna historia o sensaciones que les produzca.

-Trabajar las afinidades de sonidos con otras palabras que empiezan por “ro”: rodilla, romero…; que acaban en “oca”: toca, oca, loca…

-Trabajar las afinidades semánticas: piedra, mármol, ladrillo, peña, adoquinas, lápiz.

– Elaborar acrósticos:

R Raptan —–Reposan

O orangutanes—olvidadas

C cinco—— cincuenta

A amigos—-arpas

-Reflexionar sobre los diferentes usos que podemos dar a una roca.

Todas estas prácticas son piedras en el estanque que estimulan a imaginación y que sirven de punto de partida para crear y leer buenas historias.

  • El prefijo arbitrario:

La idea consiste en deformar las palabras para hacerlas productivas Una manera eficaz de deformar una palabra es poniéndole un prefijo arbitrario. “Supermán” sería una palabra que da ejemplo de la aplicación de este prefijo. Pensemos las posibilidades que pueden tener palabras como:

Semifantasma (mitad hombre y mitad fantasma)

Supercerilla (pega fuego a la Vía Láctea)

Microhipopótamo (en una pecera)

Es buena idea elaborar  tablas de prefijos y sustantivos, unirlos al azar y luego los niños definen la palabra e inventen historias.

El error creativo, la construcción de adivinanzas, los cuentos del revés, la palabra extraña en una serie, el ¿qué sucedió después?…son otras de la técnicas infalibles para que el alumnado cree, escriba y lea sus propias producciones.

¡Gracias Rodari!

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