Navarra fija como servicio mínimo la atención al alumnado con dificultades
En la Orden Foral por la que se suspende la actividad presencial que se ha trasladado a todos los centros no universitarios de Navarra, la actividad docente dirigida a atender las necesidades del alumnado con más dificultades cobra la consideración de servicio mínimo. Se trata, especificó el consejero Carlos Gimeno al informar de la orden, de garantizar la atención del alumnado con necesidades especiales y con dificultades para acceder a recursos tecnológicos.
Desde el momento en que los centros se cerraron, se les ha requerido información a los equipos directivos y a los docentes para tener una información lo más detallada posible de estos alumnos con dificultades. Tan solo en la primera semana se detectaron 20 alumnos de 2º de Bachillerato con problemas de acceso a equipamiento, a los que se facilitaron equipos y, en la mitad de los casos, también conectividad. Como era de esperar, en los centros donde hay más alumnado desfavorecido es donde más dificultades se están percibiendo.
Según explicó el consejero, hay dos vías de actuación en estos casos. En primer lugar, a través de la Administración Local. Así, se ha hecho entrega de materiales didácticos a través de trabajadores municipales o miembros de las policías locales, Policía Foral o Guardia Civil y otras entidades como DYA, Cruz Roja o Secretariado Gitano. Por otro, los propios centros educativos pueden tomar decisiones para facilitar la transferencia de recursos. Además, el servicio de Inclusión va a trasladar actuaciones más concretas con alumnado de necesidades educativas especiales. «Estamos ante el experimento educativo más importante de la humanidad», remarcó el consejero Gimeno, «se ha pasado de presencial a distancia sin manual de instrucciones», constató. Aunque valoró la «gran experiencia acumulada» entre los docentes como un punto fuerte, reconoció que la situación actual «no es fácil».
Estamos ante el experimento educativo más importante de la historia de la humanidad
"«Una de las brechas que presenta situaciones más graves de desigualdad es la brecha socioeconómica, por lo que pondremos todo nuestro esfuerzo para que el salto a la transformación digital, acelerado durante la pandemia, no deje a nadie atrás”, aseveró Gimeno.
Tras garantizar la conexión de los alumnos llamados a realizar la EBAU, Educación sigue atenta al mapa de necesidades en virtud de la información que remiten los centros. Son estos los que determinan el número concreto de dispositivos necesarios para su alumnado. El Departamento de Educación cuenta con 1.500 equipos informáticos para tal fin entre chromebooks, portátiles y tablets.
Mientras, el Servicio de Tecnologías e Infraestructuras TIC Educativas del departamento trabaja para mejorar la conectividad del alumnado a través de tarjetas SIM o routers 4G. Euskaltel ha entregado 500 tarjetas SIM de 50 GB, y Orange, 200 tarjetas de 53 GB y 200 routers inalámbricos (Mifis). También han colaborado Telefónica, con 101 tarjetas SIM de 40 GB y Vodafone, con 75 de 60 GB y 200 Mifis. Educación reconoce que hay dificultades de conectividad en algunas zonas del Pirineo.
