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Un proyecto para educar en TIC en tiempos de pandemia

Mireia Portero Aylagas, maestra y coordinadora pedagógica en el Colegio "Santa Teresa de Jesús" de Carmelitas Misioneras en Terrassa (Barcelona) nos presenta un proyecto sobre la educación en TIC en tiempos de pandemia. En él no se pierde de vista la situación actual marcada por la Covid-19 y los cambios que está viviendo la escuela.
Fernando BoillosMiércoles, 4 de noviembre de 2020
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Nuevas tecnologías
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Tras el confinamiento, las nuevas tecnologías, Internet y el mundo digital se han convertido en herramientas muy valoradas y apreciadas.

Sensibilización
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Como tutora de sexto, Portero ha desarrollado diferentes ideas para trabajar la sensibilización y el uso responsable de las TIC.

Objetivo
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El objetivo principal era aumentar el interés, motivación e implicación del alumnado trabajando metodologías activas y pedagogías innovadoras.

Transversal
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En el proyecto se ha trabajado de forma transversal. Se han puesto en práctica aprendizajes activos por medio del juego y la interacción y se ha respetado el ritmo de cada uno.

Autonomía
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Siguiendo este tipo de metodologías se ha fomentado la iniciativa personal y la autonomía de los niños.

Redes sociales
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Otra actividad importante fue un trabajo de investigación sobre el contenido teórico de las redes sociales.

Tras el confinamiento, las nuevas tecnologías, Internet y el mundo digital se han convertido en herramientas muy valoradas y apreciadas. Los alumnos utilizan la tecnología a diario para comunicarse, para expresar lo que piensan, para entretenerse, para aprender y en el futuro la usarán para progresar en su vida profesional. Se están educando en una sociedad que se está transformando digitalmente. Por este motivo, es importante que los docentes sean conscientes de esta realidad y sepan convertirlos/las en usuarios competentes delante de este entorno virtual. Los docentes tenemos que educar a los niños para que utilicen los medios digitales de una forma responsable, coherente, positiva, crítica y segura.

Durante el confinamiento se ha hecho evidente que las nuevas tecnologías han venido para quedarse, por este motivo, como tutora de sexto, Portero ha desarrollado diferentes ideas para trabajar la sensibilización y el uso responsable de las TIC. Desde principio de curso el alumnado y yo hemos estado realizando un proyecto que se inició en Informática, pero tiene un carácter multidisciplinar ya que une las áreas de Lengua Catalana y Castellana, Conocimiento del Medio y Educación Artística. El objetivo principal era aumentar el interés, motivación e implicación del alumnado trabajando metodologías activas y pedagogías innovadoras. Los estudiantes se convirtieron en protagonistas de su propio proceso de aprendizaje a través de la Gamificación y el Flipped Classroom. Lo que permitió reforzar el tiempo útil en el aula.

“En el proyecto se ha trabajado de forma transversal. Se han puesto en práctica aprendizajes activos por medio del juego y la interacción y se ha respetado el ritmo de cada uno. Este trabajo ha aportado diferentes herramientas y métodos para enseñar en el aula los conceptos básicos de seguridad digital y ciudadana. Añadir que el proyecto ha contemplado una serie de actividades online y se ha basado en el uso de aplicaciones como herramienta del proceso de enseñanza/ aprendizaje. Hemos utilizado entornos digitales como Plickers, formularios de Google, Genially, Quiver, Kahoot, Edpuzzle, Canva, YouTube, Google Classroom, entre otros. Actualmente el alumnado está más familiarizado con la red digital y aprende a través de medios virtuales”, explica Portero.

Este trabajo ha aportado diferentes herramientas y métodos para enseñar en el aula los conceptos básicos de seguridad digital y ciudadana

Siguiendo este tipo de metodologías se ha fomentado la iniciativa personal y la autonomía de los niños desde el punto de vista competencial y pluridisciplinar. Todos han puesto en práctica la empatía a través de la creatividad, el trabajo cooperativo y han mejorado las relaciones sociales entre ellos y con su entorno. Se ha creado un aprendizaje más cercano, emocionante y real. Con este tipo de trabajo se demuestra que los jóvenes que participan en este tipo de actividades están más motivados para el estudio, obtienen mejores resultados académicos, relacionan mejor los conceptos, muestran actitudes más positivas y mejoran sus relaciones interpersonales. Las emociones son imprescindibles en los procesos de aprendizaje y toma de decisiones.

Una actividad que ha vertebrado el proyecto ha consistido en contestar a la pregunta: ¿Está la tecnología cambiando la forma de comunicarnos? A partir de esta cuestión los estudiantes en el área de lengua prepararon una presentación oral incluyendo un soporte visual. Para presentar su discurso tenían que utilizar algún programa aprendido durante este curso. Su comunicación oral se evaluó mediante una autoevaluación y una rúbrica. Tanto estudiantes como docentes quedamos muy satisfechos de los resultados obtenidos. Otra actividad importante fue un trabajo de investigación sobre el contenido teórico de las redes sociales (características, tipos de redes sociales, historia, ventajas, inconvenientes, privacidad, peligros de Internet, seguridad en la red, etc.). Los alumnos siguieron una base de orientación y se autoevaluaron la competencia digital. Cuando la situación sanitaria esté controlada los/las niños/as podrán escuchar una ponencia de una especialista en este tema.

“El proyecto gamificado llegó a su fin y, como colofón, se realizó un trabajo participativo que consistía en elaborar un podcast de dos minutos de duración máxima. En él se tenía que transmitir un mensaje sobre el buen uso de la tecnología por parte de los/las menores. El formato que escogimos para grabarlo fue MP3 y utilizamos la aplicación especializada Slack. Durante la actividad de desarrollo, el alumnado adoptó uno de los roles cooperativos y juntos desarrollaron las habilidades comunicativas. Las dinámicas que se habían propuesto habían permitido desarrollar las capacidades de todo el alumnado y descubrir el potencial a través de ellas. Este mismo día se presentó un cartel/spot publicitario, el cual se diseñó con mucha ilusión en Educación Artística y posteriormente se digitalizó usando diferentes programas de diseño gráfico modernos y actuales” añade Portero.  Durante su ejecución mejoraron sus actitudes y competencias sociales, el alumnado dejó volar su imaginación, fomentando el pensamiento crítico, la iniciativa y el espíritu emprendedor.

Una actividad que ha vertebrado el proyecto ha consistido en contestar a la pregunta: ¿Está la tecnología cambiando la forma de comunicarnos?

“Para acercarme a una evaluación formativa de este proyecto he contado con una herramienta muy eficaz: los recursos digitales de algunos programas comentados durante el artículo. Estos me han ayudado a obtener diferentes calificaciones mediante porcentajes y ponderaciones. Estas me han permitido tomar decisiones acertadas y hacer un buen feedback individualizado de los aprendizajes que he considerado más significativos” cuenta Portero.

Esta joven maestra quiere destacar que la implicación de las familias en la educación, si bien es esencial, sigue siendo un gran reto educativo: “Los padres y madres del centro deben estar informados y, además, disponer de unos canales comunicativos bidireccionales. Este curso, la comunicación no puede ser presencial y estamos llevando a cabo múltiples acciones como la comunicación por el correo electrónico corporativo, las videoconferencias por Zoom o Meet, las llamadas telefónicas, el uso de la plataforma Alexia, etc. Todas pueden considerarse buenas prácticas porque mejoran la comunicación entre docentes y familias. Para que los progenitores puedan recibir formación digital a distancia el propio centro educativo ha elaborado tutoriales sobre las posibilidades que ofrecen estas herramientas tecnológicas. Me gustaría reconocer el gran esfuerzo que hacen algunos padres y madres para adaptarse a los entornos digitales. Las familias están logrando metas difíciles gracias a la paciencia, el valor y la energía puesta por su parte. La constancia está dando grandes frutos”.

Con la aparición de la actual situación sanitaria algunos procesos educativos han cambiado o se han vuelto difíciles. Igualmente se ha demostrado, en esta época tan compleja, que las personas somos flexibles y tolerantes y este proyecto es un claro ejemplo de ello.

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