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Arranca Campus Rural, un programa para atraer talento joven a los pueblos

Benifallim (Alicante, con 103 habitantes) y Villatuerta (Navarra, 1.258) son dos los pueblos que recibirán este próximo miércoles a universitarios de la primera edición de Campus Rural, un programa de prácticas formativas, remuneradas con 1.000 euros al mes, que busca hacer sentir y comprender en propia piel la lucha de estas zonas por no desaparecer.
RedacciónLunes, 30 de mayo de 2022
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En total, más de 300 estudiantes de grado o máster participarán en Campus Rural, impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, con el apoyo del Ministerio de Universidades y CRUE Universidades. La iniciativa, dotada con 1,5 millones de euros y que tendrá lugar en administraciones, organizaciones y empresas de estos entornos, pretende conseguir los mismos resultados que el programa europeo Erasmus: afianzar el conocimiento y la cohesión del territorio.

Este programa permitirá a los estudiantes de cualquier disciplina completar su formación con el desarrollo de prácticas académicas, curriculares y extracurriculares, en municipios de menos de 5.000 habitantes o núcleos rurales por debajo de ese umbral, con el objetivo de acercar talento a los pueblos en situación de vulnerabilidad territorial.

Las 36 universidades públicas españolas que se han adherido al programa podrán implementar por primera vez este modelo de inmersión rural, contribuyendo a dinamizar el tejido productivo social e institucional de estos entornos, visibilizar las oportunidades socioeconómicas, fijar nueva población y favorecer el requilibrio y la cohesión territorial. Fomentará la conexión emocional de los alumnos con el territorio y el conocimiento del medio rural, rompiendo prejuicios y estereotipos y promoviendo la consideración del medio rural como lugar de oportunidades cualificadas de futuro.

El beneficio es mutuo: el alumnado podrá conocer y entender mejor su país, y los territorios despoblados recibirán una aportación de talento. “Este no es solo un proyecto ilusionante, sino enormemente transformador, y una clara muestra de la política pública de cohesión y transformación territorial que está impulsando el Gobierno”, considera la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera. “Es imprescindible establecer lazos más profundos entre los jóvenes y el territorio. Debemos entender nuestros pueblos como espacios de emprendimiento, empleo y oportunidad”, ha señalado.

Una experiencia laboral, pero también vital

Las prácticas durarán entre tres y cinco meses, se desarrollarán entre el 1 de junio y el 31 de octubre y contarán con una ayuda económica de 1.000 euros brutos mensuales por alumno, junto a la obligada cobertura de gastos derivados de la Seguridad Social. Los estudiantes, que deberán residir en el municipio donde realicen las prácticas, tendrán la oportunidad de protagonizar una verdadera inmersión en el lugar de destino; una experiencia laboral, pero también vital.

Aunque es la primera vez que se pone en marcha a nivel estatal, existen precedentes de éxito que respaldan este modelo de formación y territorio. La Universidad de Zaragoza ha completado ya la tercera edición del programa ‘Desafío’ y la Universidad de Castilla-La Mancha ha celebrado este curso la segunda edición de ‘UCLM-Rural’. Los resultados obtenidos han motivado a replicar este modelo a nivel nacional, extendiéndolo a otras universidades públicas. Las prácticas deben tener un carácter formativo y en ningún caso podrán sustituir un puesto de trabajo estructural.

En la vega del río Júcar

En la vega del río Júcar, rodeado de pinares y campos de cultivo de secano, se ubica Villalgordo del Júcar (Albacete). El luminoso de la cruz verde enseña el camino hacia los dominios de Mateo, el farmacéutico que ha visto cómo su pueblo ha ido perdiendo población estable, envejeciendo un poco cada año. Ni los veranos son ya lo que eran. “Villalgordo necesitaría 2.000 habitantes más, para empezar”, admite Mateo Córdoba. Eso no está en su mano, pero sí el abrir las puertas a un estudiante universitario a través del programa Campus Rural para que le ayude en las tareas diarias de la farmacia.

“Los jóvenes tienen la formación muy reciente, traen ideas, y me permiten dedicar más tiempo a controlar la medicación de los pacientes, a promocionar la salud”. Con esta iniciativa “ganamos todos”, subraya Mateo, que subraya que en los pueblos el trato es muy cercano con el paciente. «Es bonito. Hay tiempo para hablar”.

Otros ejemplos de pueblos que darán la bienvenida a jóvenes estudiantes son Benifallim, un municipio alicantino de montaña de casitas blancas con 103 habitantes, y la localidad de Villatuerta (1.258 habitantes).

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