Ayuso avisa que no consentirá que las universidades sean usadas para "guerra ideológica"
«Tampoco vamos a consentir que se instrumentalicen los colegios y los centros educativos para hacer ingeniería social», ha asegurado Díaz Ayuso en el acto celebrado en la Universidad de Alcalá de Henares (UAH), al tiempo que ha advertido de que tampoco va a «aceptar la llamada cancelación, que es un eufemismo para la censura, el totalitarismo y el sectarismo». Díaz Ayuso ha recalcado que «la educación no es compatible con las consignas, la manipulación» y «la colectivización», y tampoco con «las coacciones de ningún tipo». «Nos compete a las autoridades políticas y académicas garantizar el ejercicio efectivo de los derechos fundamentales de todos, empezando por el poder aprovechar pacíficamente y en libertad los años de formación universitaria», ha abundado la presidenta.
La jefa del Ejecutivo madrileño se ha pronunciado así en una semana en la que la izquierda y los sindicatos han denunciado la emisión de órdenes para retirar símbolos de apoyo a Gaza en centros educativos. Díaz Ayuso dijo que no dio «ninguna instrucción personalmente» en este sentido, pero igualmente exigió evitar el «adoctrinamiento político» en las aulas.
Ayuso también se quejó de que se haya autorizado una manifestación a las puertas del Rectorado de la UAH, organizada por los sindicatos CCOO y UGT, y a la que han asistido en torno a un centenar y medio de personas para reclamar mayor financiación a la universidad pública por parte del Gobierno regional. «La política no puede entrar en las aulas», dijo la presidenta al respecto, mientras que el delegado del Gobierno, Francisco Martín, ha afirmado esta misma mañana que la protesta fue comunicada «en tiempo y forma» y por ende se autorizó «con total normalidad».
La directora del CEIPSO La Luna, situado en la localidad madrileña de Rivas Vaciamadrid, ha enviado una orden escrita al claustro del centro para informar que «no se permitirán reivindicaciones políticas de ningún tipo» ni la exhibición de símbolos como banderas y pancartas dentro del ámbito institucional, «independientemente de la causa». Así reza en la misiva remitida al profesorado del colegio de Educación Infantil, Primaria y Secundaria, a la que ha tenido acceso EFE y que está fechada el 17 de septiembre, el día en que el diario El País publicó que varios centros madrileños han recibido desde la semana pasada llamadas de la inspección de educación para que retiren toda simbología relacionada con el apoyo a Gaza.
En el documento figura como asunto el epígrafe «Política de neutralidad política y simbólica en el Centro Educativo» y en él se establecen una serie de directrices para «garantizar un ambiente educativo respetuoso, plural, seguro y libre de presiones o posibles conflictos». Además de no permitir «reivindicaciones políticas de ningún tipo», desde la dirección se señala que «tampoco se podrá llevar, exponer o distribuir simbología que abogue por causas políticas, ya que pueden interpretarse como adoctrinamiento o como actuación parcial», y cita como ejemplos banderas o pancartas políticas.
Se señala que estas medidas se orientan a «proteger los derechos de todas las personas», desde la «libertad ideológica» del alumnado, las familias o de la «integridad» de la función docente. De este modo, se solicita que se abstengan de «promover, exhibir o participar» en «manifestaciones políticas visibles», en las que pone de ejemplo que «no se permiten»: «banderas o pancartas políticas, murales con mensaje de apoyo o crítica política, distribución de propaganda, uso de símbolos partidistas en espacios visibles del centro».
Sin embargo, se señala en el documento que se podrán tratar en las aulas contenidos sobre «la paz, los derechos humanos, la convivencia, los conflictos internacionales, etc…, siempre desde una perspectiva educativa, reflexiva y con pluralismo, asegurando que no se favorezca ni se imponga una sola visión o causa». Desde la dirección señalan al claustro que, en caso de duda, sobre si «una actividad, símbolo o propuesta entra en lo político o puede considerarse parcializada, se debe consultar previamente con la dirección».
El sindicato UGT Servicios Públicos de Madrid ha exigido al Gobierno regional que rectifique «de inmediato» las «órdenes verbales» que, según la organización, se han emitido de retirada de los centros educativos de banderas, carteles y símbolos para pedir el fin del «genocidio» en la Franja de Gaza. El secretario del Sector de Enseñanza de UGT Servicios Públicos Madrid, Javier Becerra, sostiene en un comunicado que estas directrices suponen «un grave ataque a la libertad de expresión, a la libertad de cátedra y al compromiso de la comunidad educativa con los derechos humanos», y califica la medida como un intento de «censura política».
UGT Madrid ha recogido testimonios, a través de una encuesta realizada entre centros educativos y profesorado, que confirman la existencia de dichas «órdenes verbales» por parte del Ejecutivo regional. «La escuela debe ser un espacio de convivencia y pensamiento crítico, no de censura política», ha señalado el sindicato, que defiende el derecho de la comunidad educativa a manifestarse en favor de la paz y los derechos humanos.
Desde la organización sindical han recordado su propia historia de «luchas en favor de quienes no tenían voz» para justificar su posicionamiento. «No podemos callar ante lo que ocurre en Palestina. El pueblo palestino sufre una injusticia insoportable», han añadido. UGT asegura que este «intento de censura ha fracasado», ya que en los centros educativos de la región «se mantienen las banderas, los carteles, las camisetas y las iniciativas en favor de la paz». Según el sindicato, la respuesta de docentes y estudiantes ha sido «unánime y emocionante: más símbolos, más actos y más determinación en un mensaje sencillo y poderoso: paz».
Entre las actividades que se mantendrán en los centros se encuentran los ‘Martes con Palestina’ en los institutos de la región, que consisten en minutos de silencio, concentraciones y actividades para concienciar a los alumnos sobre el «genocidio» en Gaza.
