La Ceapa se suma a la condena del "genocidio" en Palestina
En un comunicado señalan que en estos momentos, la población civil «y de manera dramática la infancia» está sufriendo las consecuencias de un conflicto que vulnera sistemáticamente los derechos humanos y que les priva de derechos tan fundamentales como la vida, la educación, la salud y la protección. «Desde Ceapa nos unimos a la voz de quienes reclaman un alto el fuego inmediato, el respeto al derecho internacional humanitario y la apertura de vías que garanticen la ayuda humanitaria y la reconstrucción de las condiciones básicas de vida», han incidido al tiempo que han instado a la comunidad educativa y a los responsables políticos «a trabajar para detener esta tragedia».
Ceapa recuerda que la escuela pública debe ser un espacio de valores, de respeto a los derechos humanos y de compromiso con la paz y reitera su solidaridad con todas las víctimas y su compromiso con una educación que forme a ciudadanos y ciudadanas capaces de rechazar la violencia y construir un mundo más justo y humano.
Por otra parte, la Universitat de València recurrirá la sentencia del juzgado de lo Contencioso Administrativo número 8 de Valencia que anula el acuerdo de «Compromiso con Palestina», en el que se comprometía a no firmar acuerdos ni promover la actividad científica con universidades israelíes, por considerarlo «discriminatorio». Fuentes de la institución académica han informado a Efe de que los servicios jurídicos de la Universitat «están trabajando en la elaboración del recurso ante el TSJCV (Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana), que se interpondrá lo más pronto posible». Según las fuentes, la Universitat de València «respeta» las decisiones judiciales pero «no comparte el sentido» de esta sentencia ni de otras que afectan a las universidades públicas españolas.
En la sentencia, se estima el recurso contencioso administrativo interpuesto por la Asociación Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM) contra el pronunciamiento del Consejo de Gobierno de la UV de 2024 por el que rompía las relaciones con universidades israelíes. En ese acuerdo de mayo de 2024, la UV se comprometía a no firmar ningún acuerdo ni convenio de colaboración con instituciones, universidades y centros de investigación israelíes y a evitar la explotación de infraestructuras científicas por el personal investigador de estas instituciones, así como suspender las estancias tanto entrantes como salientes.
Asimismo, acordaba reclamar en la Unión Europea que no permita el acceso israelí a la financiación de I+D de programas europeos. «A la vista del citado compromiso es preciso concluir que el mismo es contrario a la prohibición constitucional de discriminación (art. 14 CE)», afirma el fallo.
Igualmente, el rector de la Universidad de Granada, Pedro Mercado, ha adelantado que los servicios judiciales de la institución ultiman el recurso de casación que formalizarán ante el Supremo contra la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) de anular la ruptura de sus relaciones con Israel. Mercado ha explicado a preguntas de los periodistas que la UGR mantiene el «máximo respeto» al fallo del TSJA que, este mes de septiembre, ha anulado el acuerdo por el que la Universidad aprobó romper sus relaciones con las israelíes que no hayan condenado de manera expresa la invasión de Gaza.
El TSJA atendió con su sentencia el recurso interpuesto por la asociación Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM) contra el fallo dictado en marzo de este año por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo 3 de Granada que sí avaló el acuerdo alcanzado por el Consejo de Gobierno de la UGR. El rector granadino ha adelantado que preparan el recurso con todos los argumentos posibles y ha recordado que el Consejo de Gobierno y la UGR aprobaron romper una serie de medidas ante un conflicto internacional de «extremísima gravedad» y de violación de derechos fundamentales.
El TSJA anuló con su sentencia el acuerdo aprobado el 17 de mayo de 2024, un texto formado por seis puntos que incluían suspender la colaboración científico-técnica y de movilidad con universidades e instituciones israelíes. Mercado ha dicho que seguirán peleando porque la UGR entiende que actuó dentro de la autonomía universitaria y sin vulnerar otros derechos, una «posición institucional» que mantienen para velar por sus objetivos y sus valores. Ha añadido que los acuerdos que se suspendieron eran mínimos y este año tienen, en la práctica, poco impacto porque no se han recibido solicitudes de convenios de movilidad.
El rector ha aclarado además que la Universidad de Granada no ha dejado de estar en ningún consorcio, solo ha cesado su relación con los centros israelíes que no han condenado la invasión de Gaza, un acuerdo que tampoco ha tenido impacto económico en la institución.