La pobreza en la infancia: limitaciones en la socialización, el ocio y el aprendizaje
La infancia es el único grupo de edad en el cual la pobreza se ha incrementado en los últimos años. © ADOBE STOCK
La vida de un infante bajo el umbral de la pobreza supone una diferenciación en el acceso a recursos esenciales respecto al resto de niños y niñas. No solo tienen que lidiar con el hecho de pasar hambre o vivir sin luz y agua corriente, sino que además deben dejar a un lado ciertas actividades de ocio, clave para su socialización y desarrollo cognitivo y emocional.
Con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la pobreza (el pasado 17 de octubre), la Plataforma de Infancia ha presentado el informe Privaciones materiales en la Infancia. Algunos de los datos que recoge el estudio sobre los hogares españoles en situación de vulnerabilidad económica son los siguientes:
- El 4,5% no puede proporcionar ropa nueva a sus hijos e hijas menores de 16 años.
- El 6,4% no puede costear excursiones o eventos escolares.
- El 35,6% no pueden permitirse ir de vacaciones.
- Más del 5,5% de los y las adolescentes de 15 y 16 años presenta limitaciones en el acceso a actividades, como la celebración de ocasiones especiales, participación en actividades de ocio o la disposición de equipamiento recreativo al aire libre (bicicletas, patines, etc.).
El reclamo de la infancia
España ha sido el país de la Unión Europea (UE) con la tasa más elevada de pobreza infantil (29,2%) en el año 2024, diez puntos por encima de la media comunitaria.
En suma, la infancia es el único grupo de edad en el cual la pobreza se ha incrementado en los últimos años, mientras que el resto han visto reducidos sus índices. El resultado es que más de dos millones de niños, niñas y adolescentes están obligados a sobrevivir con bajos recursos.
Ante esta grave situación, la Plataforma de Infancia ha elaborado un Manifiesto de la infancia contra la pobreza y por la igualdad de oportunidades, con el fin de recopilar los reclamos de infantes y adolescentes de varios municipios y grupos de participación de todo el país bajo el umbral de la pobreza.
Además de reivindicar la garantía de derechos básicos, como alimentación saludable, vivienda o salud, también piden espacios y materiales gratuitos destinados al ocio y el juego. «La pobreza nos roba la infancia, nos hace sufrir y pone en peligro nuestro bienestar», denuncian los niños y niñas en el texto.
La acción de la Plataforma de Infancia
Desde la institución reclaman un compromiso político sostenido y transversal, cuyo plan de acción tenga como meta la erradicación de la pobreza infantil. Algunas de las medidas propuestas son:
- Ayuda a la crianza universal a través de deducciones fiscales reembolsables en el IRPF.
- Mejora en el acceso y la cuantía del Ingreso Mínimo Vital y del Complemento de Infancia.
- Incremento del gasto público para becas y ayudas al estudio hasta el 0,44% del PIB.
- Acceso gratuito al comedor escolar para la infancia en situación de pobreza.
- Asentamiento de un cupo específico de viviendas protegidas.
- Ayudas en el alquiler para familias con hijos e hijas en situación de vulnerabilidad.
El director de la Plataforma de Infancia, Ricardo Ibarra, ha declarado que «escuchar la voz» de la infancia «es imprescindible para construir políticas que de verdad cambien las cosas».



