Inclusión en el aula de Lengua
Como docentes una de las cuestiones más comunes es cómo podemos asegurar la participación y el avance de todo el alumnado en las clases de Lengua. Debemos tratar la inclusión como el eje que guíe nuestra práctica docente. En este artículo, abordamos recursos, propuestas y dinámicas adaptadas a distintas etapas educativas para garantizar la participación, el aprendizaje y la expresión de todos y todas en nuestra clase.
Un reto pedagógico y una obligación educativa
La diversidad en el aula es una realidad constante, y en cada aula podemos encontrar alumnado con distintos ritmos, intereses, culturas, niveles competenciales, necesidades educativas especiales o incluso con desconocimiento de la lengua española. Por ello, trabajar desde un enfoque inclusivo en el área de Lengua es esencial para desarrollar las competencias comunicativas de todo el alumnado, conociendo sus puntos de partida y promoviendo el progreso de cada uno.
El currículo oficial ya recoge esta necesidad: debemos garantizar el acceso, la participación y el aprendizaje de todos. Esto implica adaptar los contenidos, las metodologías y los recursos sin caer en la extrema simplificación, pero seguir fomentando la autonomía, la participación y aprovechando la riqueza que aporta la diferencia.
Principios clave para una enseñanza inclusiva de la Lengua
Vamos a recordar algunos principios que sirvan de guía para hacer inclusiva cualquier propuesta didáctica del área de Lengua:
- Diseño Universal para el Aprendizaje: Conocido como DUA, consiste en planificar para la diversidad desde el inicio, y no como adaptación posterior.
- Evaluación flexible: Adaptar los instrumentos a cada situación concreta y ofrecer multitud de vías para demostrar el aprendizaje.
- Uso de metodologías activas y cooperativas: Favorecen la interacción y la construcción conjunta del conocimiento, haciendo el aprendizaje significativo.
- Variedad de canales y lenguajes: Incluir lectura, escritura, oralidad, gestualidad, imagen, audio y todo tipo de vías favorece la transmisión de contenidos por diferentes estímulos.
Dinámicas y recursos para distintas etapas educativas
A continuación te ofrecemos dinámicas prácticas para favorecer la inclusión total en el aula, segmentadas en etapas educativas y totalmente adaptables.
Educación Infantil
- Cuentacuentos multisensorial: Utilizar cuentos adaptados con elementos táctiles, visuales y auditivos facilita la comprensión de todos los miembros del grupo.
- Teatro de sombras o marionetas: Esta experiencia permite a niños con dificultades verbales expresarse desde otras formas de comunicación, así como comprender los contextos de forma visual además de auditiva.
- Alfabetización visual: Uso de pictogramas (como los de ARASAAC) para trabajar vocabulario básico o secuencias de acciones.
Educación Primaria
- Lecturas adaptadas y por niveles: Selección de cuentos o fragmentos con diferentes niveles de complejidad léxica y sintáctica. Existen historias con onomatopeyas o recursos visuales para favorecer la entonación de la lectura.
- Rincón de escritura libre: Un espacio con diferentes materiales para escribir en formatos diversos: cómics, cartas, diarios, recetas… De esta forma los alumnos pueden experimentar la forma de comunicación que más interesante les parezca.
- Grupos interactivos o cooperativos: Roles distribuidos para fomentar la participación de todo el grupo (coordinador, lector, secretario, portavoz…). En pequeños grupos es más fluida la comunicación y reduce el estrés o la vergüenza.
- Dictados inclusivos: Llevar a cabo dictados compartidos, autocorregidos o con apoyo visual para reforzar la ortografía y la memoria auditiva.
Educación Secundaria
- Debates: Organizar debates guiados con esquemas visuales u ofrecerles frases modelo para apoyar la intervención del alumnado con más dificultades.
- Blogs o diarios digitales: Estas herramientas fomentan la motivación a la hora de trabajar la expresión escrita, empleando diferentes formatos y tiempos.
- Lectura fácil y audiolibros: es conveniente buscar obras adaptadas para alumnado con dislexia, TDAH o alumnado extranjero, para que todo el grupo pueda comprender los materiales por igual.
- Evaluación diversificada: Significa dar múltiples opciones para que los estudiantes demuestren sus conocimientos (vídeo, mapa mental, podcast, presentación, ensayo…).
Bachillerato
- Club de lectura: Se pueden organizar grupos flexibles con lecturas voluntarias, acompañadas de guías de lectura o foros online de discusión sobre temas actuales o de su interés.
- Producción de podcasts o vídeos didácticos: Hacer que el alumnado explique conceptos gramaticales o literarios de forma oral, visual o escrita impulsa el aprendizaje significativo.
- Proyectos interdisciplinares: El área de Lengua es de las más fáciles de integrar con otras áreas, por ejemplo con Educación Plástica (carteles), Música (letras de canciones) o Historia (diarios de época).
Herramientas digitales que favorecen la inclusión
A continuación te dejamos algunas herramientas digitales para usar en el aula. Pueden ser de utilidad a la hora de fomentar el aprendizaje inclusivo.
- TextHelp Read&Write es una extensión para Chrome ofrece lectura en voz alta, resaltado, diccionario visual o predicción de texto.
- Genially y Canva son conocidas plataformas de edición son ideales para que el alumnado exprese contenidos visualmente, con opciones de accesibilidad y un diseño intuitivo.
- Kahoot, WayGround (Quizizz) y Wordwall permiten gamificar el aprendizaje con cuestionarios muy visuales fácilmente adaptables para distintas necesidades.
- Liveworksheets es un gran banco de recursos que también nos permite crear o modificar fichas interactivas con audio, imágenes o feedback inmediato.
Ir más allá: crear una cultura de aula inclusiva
Aún usando todos los recursos disponibles, es fundamental crear una cultura de aula donde se respete el ritmo y las diferencias de cada estudiante, se valoren todas las aportaciones y se fomente la colaboración. Algunas prácticas efectivas pueden ser:
- Establecer una tutoría entre iguales, en las que los compañeros ayudan a otros compañeros, ya sea a resolver conflictos o a desenvolverse mejor cuando encuentren dificultades.
- Emplear un lenguaje inclusivo y positivo, evitando etiquetas, reforzando lo que se consigue y animando a responder sin miedo al error o los juicios.
- Hacer un uso flexible del tiempo, donde se respete el ritmo individual en tareas, lectura, escritura u oralidad.
Hoy en día, la inclusión no es una opción, es un compromiso ético y legal. En el área de Lengua, tenemos la responsabilidad y la oportunidad de garantizar que todos los alumnos puedan desarrollar sus habilidades comunicativas cada uno desde su punto de partida, con acompañamiento, flexibilidad e ilusión.
Con estas dinámicas cooperativas y recursos adaptados, podremos conseguir que el aula de Lengua se convierta en ese espacio donde todas las voces cuentan por igual. ¿Y tú, conoces alguna herramienta o dinámica efectiva que te haya funcionado? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!



