Ana Hernández, profesora madrileña de Dibujo, entre los diez mejores docentes del mundo

Por primera vez una profesora española se sitúa entre los diez mejores docentes del mundo y opta al primer puesto en el Global Teacher Prize, que premia con un millón de dólares al profesora más innovador, creativo, o implicado con una educación transformadora.
EfeJueves, 15 de enero de 2026
0

Ana Hernández, profesora del IES Julio Verne de Leganés.

Se trata de la madrileña Ana Hernández, profesora del IES Julio Verne de Leganés y que practica la codocencia en este centro desde 2017. Un tipo de enseñanza que, en su caso, implica la coordinación de hasta seis profesores de diferentes asignaturas para dar clase a 100 alumnos de 4 de la ESO durante casi tres horas. Esta educadora de secundaria es pionera en la docencia compartida y aunque nunca se planteó ser maestra su vocación se la reveló un trabajo temporal. Doce años después de servicio es líder en utilizar técnicas educativas innovadoras, en las que el alumnado participa muy activamente en la clase y debe trabajar con compañeros de otras aulas.

Hernández, que en julio salió nominada como mejor profesora de España, decidió presentarse al Premio Global al Docente de Educación (GEMS), una iniciativa de la Fundación Varkey organizada en colaboración con la Unesco y que fue fundada en los Emiratos Árabes Unidos. El galardón reconoce la contribución «sobresaliente» de los mejores educadores del mundo a su profesión, ya sea enseñando en aldeas remotas o innovando en escuelas de barrios marginales o promoviendo la inclusión, defendiendo los derechos de los niños o impulsando cambios positivos.

Educadores que inspiran a otras comunidades y a sus estudiantes, como es el caso de Ana Hernández, que explica a Efe cómo nació este proyecto de coeducación y consiguió convencer a sus compañeros. «Surgió de una anécdota. Yo estaba en mi clase hablando a mis alumnos de Francisco de Goya y pude escuchar como en el aula de al lado mi compañera de historia hablaba de la construcción del Museo del Prado, entonces al salir pues le dije: estamos hablando del Prado y yo de Goya, continente y contenido tan próximo y a la vez tan lejano, ¿por qué no el próximo día nos juntamos y damos la clase juntas?, a lo mejor los chicos y las chicas lo entienden mejor», recuerda.

A partir de ese momento las profesoras se dieron cuenta de que algo estaba cambiando y mejorando entre los alumnos, no solo la convivencia entre ellos, sino también el rendimiento académico, que ha aumentado y ya se titula casi el 98% de alumnado del centro. El proyecto que lidera Hernández se estructura en una clase que dan todos los lunes con el currículo de la materia de Geografía e Historia como hilo conductor y luego el resto de disciplinas van aportando a ese discurso.

La clase empieza con una introducción inicial y posteriormente los alumnos se agrupan de cinco en cinco para hacer hasta cuatro actividades. Se les otorga un rol a cada uno, para que ejerzan responsablidades, y van rotando por todos los grupos. «Damos clase a prácticamente entre 90 y 100 alumnos simultáneamente, lo que provoca que cambia radicalmente tu forma de dar la clase y también los alumnos de recibirla», señala tras valorar el enriquecimiento que hay entre los profesores al fomentar nuevos conocimientos.

El director del IES Julio Verne, Javier Bellón, también asegura a Efe la necesaria coordinación entre profesores, que de forma voluntaria hacen más horas en beneficio del alumnado. «Lo que me dicen los profesores es que aprenden cosas de los demás compañeros, porque un profesor de educación física nunca ha estado con un profesor de matemáticas o uno de historia. Entonces entre ellos aprenden bastante», incide. «Yo creo que los centros educativos no deberían solo ser el lugar en el que los alumnos aprenden, también aprendemos los profes. El capital intelectual y cultural que hay en el claustro de un centro es absolutamente maravilloso porque hay ingenieros, químicas, artistas, escritores, pintoras. Y, sin embargo, parece que no le sacamos todo el jugo que le podemos sacar», señala Hernández.

Esta profesora ha dedicado su carrera a garantizar la equidad educativa y tiene claro que la educación pública debe garantizar calidad, dignidad y oportunidades para todos los estudiantes, independientemente de su origen.

0
Comentarios