Cómo la inteligencia artificial está transformando la formación personalizada del profesorado en los centros educativos
Durante años, la formación del profesorado ha seguido un modelo homogéneo: mismos contenidos, mismos ritmos y mismas herramientas para realidades profesionales muy distintas. Sin embargo, en un contexto marcado por la aceleración tecnológica y la irrupción de la inteligencia artificial en los entornos educativos, cada vez más centros se enfrentan a una pregunta clave: ¿cómo ofrecer una formación realmente útil, personalizada y adaptada a las necesidades de cada docente?
En respuesta a este reto, varios centros educativos se han sumado a un proyecto de formación basado en inteligencia artificial que ya acompaña a cerca de 1.000 docentes en procesos de aprendizaje personalizados. Una experiencia que está demostrando que la IA, bien aplicada, no sustituye al profesorado ni estandariza la formación, sino que permite adaptarla, humanizarla y hacerla más relevante para quienes están en primera línea educativa.
Los centros educativos son conscientes de que la formación del profesorado es una de las palancas fundamentales para la mejora continua. Sin embargo, diseñar planes formativos eficaces no resulta sencillo. La diversidad de perfiles docentes, las distintas etapas educativas, los niveles desiguales de competencia digital y la falta de tiempo disponible hacen que muchos programas terminen siendo poco útiles y, en ocasiones, poco transformadores.
A esta complejidad se suma el desafío que plantea la incorporación de la inteligencia artificial. Aunque existe un creciente interés por comprender su potencial educativo, muchos docentes demandan una formación práctica, contextualizada y ajustada a su punto de partida real, alejada de enfoques genéricos o excesivamente teóricos.
Ante este escenario, los centros que se han sumado al proyecto coincidieron en una premisa común: la formación debía adaptarse a cada docente, y no al revés. No se trataba solo de introducir tecnología, sino de repensar el modelo formativo para hacerlo más flexible, relevante y sostenible.
Para ello, el proyecto se apoya en AI2LEARN, una plataforma de formación basada en inteligencia artificial que permite personalizar los itinerarios de aprendizaje en función del perfil, las necesidades y el ritmo de cada docente. La IA analiza el punto de partida personalizado y propone contenidos, recursos y actividades ajustados, evitando tanto la sobrecarga como la repetición innecesaria.
Como señala José Luis Martínez, CEO de AI2LEARN: «Para los equipos directivos es muy complicado diseñar planes de formación que se adapten a todos los docentes. Con este modelo, la formación se ajusta a cada persona: los docentes están más motivados, aprenden lo que realmente necesitan y a su ritmo, y además se favorece la conciliación con su actividad diaria».
Este enfoque ha permitido a los centros mantener una visión estratégica común sobre las competencias a desarrollar, al tiempo que ofrecen una experiencia formativa personalizada y flexible para cada docente.
Desde la perspectiva del profesorado, la diferencia principal radica en que la formación deja de ser un itinerario cerrado e idéntico para todos. Cada docente inicia el proceso desde su propio punto de partida y avanza a su ritmo, con recomendaciones y recursos directamente vinculados a su práctica educativa. La generación automática e instantánea de contenidos y recursos es un activo que aporta gran valor a los usuarios.
La flexibilidad del modelo ha resultado especialmente relevante en claustros diversos, donde conviven perfiles con distintos niveles de experiencia y competencia digital. Además, los itinerarios individuales se complementan con espacios compartidos de reflexión y aprendizaje colectivo, favoreciendo la creación de una cultura común de innovación pedagógica.
Tras su implantación, los centros participantes destacan un mayor nivel de implicación del profesorado en los procesos formativos. La percepción de utilidad y aplicabilidad ha aumentado, al igual que la confianza en el uso de la inteligencia artificial como herramienta de apoyo a la práctica docente.
Asimismo, la personalización ha permitido mejorar la coherencia de los planes de formación, atendiendo a las necesidades individuales sin perder una visión estratégica de centro. La experiencia acumulada con cerca de 1.000 docentes demuestra que este modelo no solo es viable, sino también escalable y transferible a distintos contextos educativos.
Más allá de los resultados actuales, este proyecto abre la puerta a una nueva manera de entender la formación del profesorado: más flexible, más centrada en las personas y mejor alineada con los retos reales de los centros educativos. La inteligencia artificial, aplicada con criterio pedagógico, se consolida así como una aliada para impulsar el desarrollo profesional continuo.
La experiencia desarrollada muestra que es posible avanzar hacia modelos de formación más personalizados y sostenibles, capaces de adaptarse a la diversidad del profesorado y a las necesidades cambiantes del sistema educativo. Más información sobre este enfoque y el proyecto puede encontrarse en www.AI2LEARN.es
