Expresión escrita en el aula: textos con propósito
La escritura: una herramienta esencial
La expresión escrita sigue siendo, sin duda, una de las capacidades más importantes en el desarrollo del aprendizaje de los alumnos, especialmente por su carácter comunicativo a la vez que creativo. Una buena expresión escrita no solo permite organizar ideas, argumentar y comprender el mundo, sino que también es una herramienta imprescindible en entornos académicos, sociales y profesionales para el futuro de los estudiantes.
Saber redactar con claridad y propósito es una habilidad transversal que conecta con múltiples competencias clave: aprender a aprender, competencia digital, sentido de la iniciativa, conciencia lingüística o educación en valores. Por ello es que esta destreza se puede trabajar enfocada desde múltiples ámbitos, algo que como docentes debemos potenciar.
Sin embargo, en muchas ocasiones la escritura se reduce en el aula a la realización de textos mecánicos, sin contexto ni propósito real. Y si queremos que nuestros alumnos escriban bien, necesitan tener motivos auténticos para hacerlo.
En este artículo vamos a proponer situaciones reales de escritura para el aula, donde los alumnos verán un propósito en sus actividades de expresión escrita.
¿Cómo trabajar la escritura con propósito?
Los textos que se redactan en el aula deben conectar con situaciones reales, con experiencias cercanas o con objetivos claros. Así el aprendizaje se vuelve más significativo. Vamos a partir de algunas claves para trabajar la escritura con intención:
- Establecer un propósito comunicativo claro: ¿Para qué y para quién se escribe?
- Enfatizar el proceso: desde la lluvia de ideas y la planificación hasta la revisión final.
- Incorporar la lectura como modelo: leer buenos textos inspira una mejor escritura.
- Usar soportes reales: redes sociales, blogs, periódicos, cartas, correos, carteles…
- Evaluar con criterios claros, con rúbricas. Dar espacio para la autoevaluación.
Propuestas por etapas
Educación Infantil (3-6 años)
Aunque aún no escriban de forma convencional, en esta etapa es muy beneficioso comenzar a transmitir que la finalidad del lenguaje es la comunicación. Algunas propuestas:
- Dictado al docente: El alumno “dicta” palabras o ideas para que el docente las transcriba. Pueden ser cartas a sus familias, carteles para el aula, mensajes para compañeros…
- Dibujos con frases dictadas: Combinar la imagen con una frase que resuma la escena potencia el vínculo entre lo visual y lo lingüístico.
- Murales colectivos: Redactar entre todos un cuento inventado o un diario de clase, ya sea con elementos visuales o dibujos.
Educación Primaria (6-12 años)
En esta etapa se consolidan los géneros textuales y se desarrolla la autonomía escrita. Propuestas:
- Cartas a personajes literarios o históricos: Conectar la escritura con otras áreas del currículo. Te dejamos este artículo en el que, gracias a la IA, hablamos con Miguel de Cervantes.
- Escribir para otros cursos: Por ejemplo, cuentos escritos por alumnos de 4º para leer en Infantil.
- Revistas escolares o periódicos de aula: Permiten combinar noticias reales o de su día a día, empleando artículos de opinión, crónicas, entrevistas… construyendo un producto final compartido.
- Campañas de concienciación o carteles informativos: Temas sociales, ecológicos, de salud… Ya sea para su entorno o para la escuela.
- Cadenas de relatos: Escribir historias por turnos entre compañeros, así se refuerza la cohesión y la creatividad.
Educación Secundaria (12-16 años)
Llegados a este nivel, la capacidad crítica y reflexiva aumenta, por lo que la escritura debe ir ligada al análisis y la argumentación:
- Artículos de opinión sobre temas de actualidad: A partir de noticias o debates de su interés, para así trabajar la escritura argumentativa.
- Blogs personales o temáticos: Permite desarrollar una voz propia y trabajar la identidad digital.
- Escribir para cambiar el mundo: Redactar manifiestos, peticiones, discursos o cartas abiertas con objetivos reales. Se puede vincular al desarrollo de la expresión escrita.
- Crónicas y reseñas: De libros, películas, salidas escolares, eventos deportivos… Cualquier tema de interés para el alumno del que pueda desarrollar un comentario.
Bachillerato
En esta etapa, se puede abordar la escritura desde un enfoque más académico o profesional:
- Ensayos argumentativos: Trabajar la estructura formal del ensayo, la tesis y los contraargumentos a partir de la información documentada.
- Currículum y cartas de presentación: Introducir la escritura funcional para el mundo laboral sirve para concienciar la utilidad real de la expresión escrita.
- Proyectos de escritura creativa: Narrativa breve, microcuentos, poesía… Se puede vincular con el estudio de los movimientos literarios.
- Simulación de escritos: Recrear situaciones reales como correos electrónicos de trabajo, o del casero, o de la comunidad… en los que deban adecuar su respuesta.
Conexiones con el mundo real
Escribir no solo es una forma de expresarse, también puede ser una forma de influir. Hay múltiples propuestas que podemos llevar a cabo para llevar la escritura más allá:
- Enviar cartas a representantes públicos para proponer mejoras locales.
- Redactar y grabar cuentos como audiocuentos para la biblioteca escolar.
- Publicar artículos en el blog del colegio o revistas digitales.
- Participar en concursos literarios o de microtextos.
- Crear un podcast de relatos o una cuenta de Instagram literaria.
Estas experiencias aumentan la motivación, el compromiso y la autoestima del alumnado.
Recursos para el aula
Te dejamos además algunos materiales digitales que pueden servir de apoyo para el trabajo de la expresión escrita en el aula:
- En recursosdidacticos.es disponemos de un banco de textos por género para poder explorar los distintos tipos de producciones escritas.
- Si queremos crear nuestra rúbrica para evaluar las expresiones escritas, Rubistar nos permite tanto hacerla de cero hasta utilizar ejemplos y personalizarlos.
- En la plataforma calameo.com se pueden publicar revistas escolares de forma digital, una forma atractiva de dar vida a los trabajos escritos de nuestros alumnos.
- Además, es bueno buscar concursos o certámenes de escritura locales y nacionales en los que poder participar.
Redactar textos con propósito nos permite trabajar la escritura de forma funcional y motivadora para los alumnos. Como docentes de Lengua, tenemos la oportunidad de hacer de nuestras aulas espacios donde se escriba con propósito, sea revisada y compartida sin prejuicios, otorgando a los estudiantes una gran herramienta que les servirá para toda la vida.
Porque escribir no es solo cumplir una tarea escolar, sino aprender a pensar, a comunicar y a dejar huella. ¿Y tú, qué propuesta real de escritura has puesto en marcha en tu aula? ¡Te leemos en comentarios!




