STECyL-i denuncia el progresivo deterioro de la convivencia en las aulas de Castilla y León
Buena parte del profesorado de Castilla y León califica de conflictivo o complicado, según los casos, el clima de trabajo, un 77,49 por ciento del profesorado consultado en esta comunidad autónoma, cinco puntos por debajo de la media nacional (82,62 por ciento).
Agresiones físicas y verbales
Este clima de adversidad tiene su origen en el aumento de las agresiones físicas y/o verbales por parte del alumnado, según el 82,32 por ciento de los docentes encuestados, muy cerca de la media nacional (83,15), ha explicado durante una rueda de prensa Chistina Fulconis, portavoz de STECyL-i. Estas cifras «reflejan una realidad preocupante alineada con la tendencia estatal a partir de indicadores que confirman un escenario de creciente dificultad para el desarrollo de la labor docente, datos sólidos que revelan una realidad docente preocupante», ha puntualizado la representante sindical.
En algunos casos, ha proseguido Fulconis, las agresiones pasan de verbales a físicas, una percepción que los profesores de Castilla y León revelan en sintonía con la media estataL (83,15), lo que a su juicio demuestra «un problema estructural que afecta también a los centros educativos de la comunidad autónoma». Esta atmósfera de conflictividad, según expresan los docentes en un 76,76 por ciento, se extiende también a las familias del alumnado con un incremento de las agresiones (físicas y/o verbales), casi la misma proporción que la media nacional en este punto (76,66).
Una abrumadora mayoría de los profesionales consultados en la comunidad autónoma, el 90,16 por ciento, achaca esta deficiente situación de la convivencia en las aulas al insuficiente ratio (profesor/número de alumnos) que no permite «una atención adecuada a un alumnado cada vez más diverso».
Salud y bajas laborales
Todo ello, ha resaltado Fulconis, «tiene un impacto directo en la salud del profesorado». «Queremos enseñar sin tener que tolerar insolencias, desconsideraciones u ofensas, sin sentirnos desprotegidos ante situaciones de conflicto cada vez más habituales», ha añadido. Fulconis se ha referido en este sentido al «desgaste profesional insostenible» con el consiguiente «aumento preocupante de las bajas laborales».