El 13% de los jóvenes deja la universidad el primer año y el 9% cambia de carrera
Educación y salud son los ámbitos con las tasas de rendimiento más elevadas y los niveles más bajos de abandono, al ser titulaciones con un marcado carácter vocacional.
Según el último informe de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD) en el curso 2023-24 el abandono universitario fue mayor entre los hombres que entre las mujeres, al igual que las tasas de rendimiento académico. En este sentido el rendimiento en los estudios de grado, es decir, el porcentaje de créditos aprobados respecto a los matriculados, se sitúa en un 80% y ha crecido ligeramente desde el 77,5% desde el curso 2021-22.
Los expertos señalan que el repunte del rendimiento académico durante la pandemia y la bajada de la tasa de abandono se puede atribuir a varios factores: la reducción de la exigencia, mayor facilidad para copiar, la simplificación de las evaluaciones en línea, así como un mayor compromiso de los estudiantes ante la ausencia de alternativas durante el confinamiento. Casi seis años después de la vuelta a la normalidad las tasas de abandono han vuelto a sus niveles de 2015-2016 y el crecimiento del rendimiento se ha ralentizado.
Mayor abandono en las universidades a distancia
La tasa de abandono del estudio en primer año es superior en las universidades a distancia (44,7% frente a 17,1% en las presenciales) y ligeramente superior en las públicas (22,7%) que en las privadas (20%). En las privadas presenciales este abandono inicial es del 15% frente al 17,6% de las públicas presenciales mientras que en las públicas a distancia se dispara hasta el 56% frente al 29,7% de las privadas online. «Sería necesario revisar los sistemas de evaluación, promoviendo metodologías continuas y diversificadas, así como mantener cierta flexibilidad en las modalidades de aprendizaje, incorporando opciones híbridas y tutorías personalizadas, especialmente en el primer año, cuando se concentra el abandono”, recomienda la técnico del la Fundación CYD Montse Álvarez en el informe.
Educación y Salud, con mejores datos
Educación y salud son los ámbitos con las tasas de rendimiento más elevadas y los niveles más bajos de abandono, al ser titulaciones con un marcado carácter vocacional. Las menores tasas de abandono del estudio en primer año, por debajo del 10% se concentran en Medicina, Veterinaria y Formación de docentes de Enseñanza Infantil. En el otro extremo, informática figura entre los tres ámbitos con menores tasas de rendimiento y mayores tasas de abandono en primer año, junto con ingeniería, industria y construcción.
Desajuste entre la oferta y la demanda de estudios
En el curso 2024-25 la oferta se ha mantenido estable pero la demanda ha seguido creciendo hasta casi dos solicitantes por plaza en primera inscripción. Las universidades públicas presenciales ofrecieron 245.226 plazas de grado mientras que hubo 474.319 preinscritos en primera opción. La demanda ha crecido un 26% en la última década, impulsada especialmente desde el curso 2019-20. En el curso 2024-25, el 71% de los matriculados accedieron a su primera opción, cinco puntos menos que hace una década.
Informática y Salud y servicios sociales cubren todas sus plazas en las universidades públicas presenciales, mientras que también hay alta ocupación en Educación, Negocios, Administración y Derecho, Ciencias e Ingeniería, industria y construcción. Del crecimiento del alumnado de nuevo ingreso en Informática, Salud y Matemáticas en la última década, el sector privado ha absorbido el 68%, 76,4% y 49%, respectivamente. Servicios y Artes y humanidades son los ámbitos con más plazas vacantes: «El desajuste entre la oferta y demanda evidencia la necesidad urgente de que las universidades públicas ganen capacidad de adaptación, tanto para ampliar plazas en titulaciones clave como para reestructurar la oferta con baja demanda», recomienda la Fundación CYD que incide en el «rol creciente de las universidades privadas».
En el curso 2024-25, España contaba con 92 universidades activas: 50 públicas y 42 privadas (actualmente se han autorizado seis privadas más, lo que eleva el total a 98, 48 de ellas privadas). En la última década, las titulaciones han crecido un 9,9% en las universidades públicas y un 61,3% en las privadas.
