Joaquín Ángel de Domingo: "Educar en justicia es educar en ciudadanía"
El programa Educando en justicia pretende ayudar a los estudiantes a comprender las normas, conocer los derechos y asumir los deberes como base de una sociedad libre, democrática y sin violencia.
A través de juicios simulados representados por los propios estudiantes, el alumnado descubre conceptos clave como la diferencia entre lo legal y lo justo, la responsabilidad personal o las consecuencias reales de determinados comportamientos. Una experiencia educativa que, más allá del aprendizaje teórico, apuesta por el diálogo, la prevención y el respeto como herramientas fundamentales para la convivencia.
El magistrado Joaquín Ángel de Domingo, uno de los responsables del programa, defiende que educar en justicia es educar en ciudadanía: comprender las normas, conocer los derechos y asumir los deberes como base de una sociedad libre, democrática y sin violencia.
Se trata de un Programa que lleva 20 años funcionando y nació como consecuencia de un Protocolo firmado entre el Consejo General del Poder Judicial, el Tribunal Superior de Justicia y la Consejería de Educación de la Región de Murcia, con la finalidad de acercar la justicia a los centros educativos, a través de la presencia de un juez en los mismos y el desarrollo de un juicio representado por los propios alumnos sobre tres guiones que previamente se les facilita para que elijan uno.
Porque el poder judicial es uno de los tres poderes del Estado, que junto con el ejecutivo y el legislativo, configuran el Estado de Derecho y el equilibrio entre los tres es la base de toda democracia.
Junto a Educar en Justicia existe la figura del «Juez de Paz Educativo» para resolver problemas entre iguales a través del dialogo
La diferencia entre lo justo y lo legal les sorprende siempre. Así como su responsabilidad personal penalmente, y la civil de sus progenitores o mayores encargados de vigilarlos en cada momento.
Se dan cuenta de que no se puede hacer en una sociedad lo que se quiere si perjudica a otra persona. Normalmente piensan que en ocasiones la sanción es pequeña para el hecho cometido.
Creo que se dan cuenta que la justicia emana del pueblo y que el juez es un servidor más del mismo, al que hay que respetar, pero no temer, pues en definitiva es una persona al igual que ellos, solo que es el encargado de velar por el cumplimiento de la ley. Y que nunca deben ocultar a padres, profesores, policía o jueces el problema que están sufriendo, sobre todo si es un acoso.
Sin lugar a dudas, la vida está hecha de normas para una sociedad civilizada que hay que cumplir, aunque se ignore su existencia. Por eso, considero necesario que se les inculque las ideas de ley y justicia, derecho y deberes.
Afortunadamente, en nuestra Región existe una asignatura optativa en 3º de la ESO sobre la Constitución. En mi opinión, quizás sería más adecuada en 4º de la ESO, si el número de optativas lo permite, e incluso me atrevería a sugerir que fuera obligatoria.
- No a la violencia, sí al diálogo.
- No a las drogas, sí a la vida.
- No al abuso de las redes sociales, sí a un uso adecuado.
- No al abuso escolar, sí al respeto a compañeros. Respeto que se extiende a profesores, en base al principio de autoridad.
