La FP Dual cumplirá dos años en 2026 pero su llegada a las empresas avanza lentamente

La Formación Profesional Dual, que conecta al alumno con la empresa desde el primer año de estudio, cumple dos años en 2026, sin embargo su implantación en las empresas está siendo desigual según territorios y sectores, y la pugna de los centros por colocar a sus alumnos es una realidad del día a día.
Ruth del MoralLunes, 16 de febrero de 2026
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La FP intensiva solo crece en las grandes empresas, pero no en las pequeñas y esto genera grandes disonancias entre un modelo y otro y diferentes velocidades entre los propios alumnos. © Fauxels / Pexels

«Los centros tienen dificultades para encontrar empresas», es la frase más repetida por todos los expertos consultados por Efe y que señalan como freno para las pymes los Contratos de Formación en Alternancia (CFA), necesarios para acoger alumnos de la FP en su nivel intensivo (aquel que concentra la estancia en la empresa el último año). Así lo reconocía el director del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), Gerardo Gutiérrez, al explicar recientemente en un foro de la Fundación Bertelsmann que la cifra «no está creciendo» y se firman unos 3.000 contratos de este tipo al mes. Y es que, en un país donde el tejido empresarial es del 99% de pymes y microempresas, se hace complicado contratar a 1,8 millones de alumnos de FP.

«Es una grandísima responsabilidad y el problema no está en la cotización del alumno sino en todo el plan de trabajo que se debe acordar con el centro y que conlleva desde una evaluación hasta cursos de prevención en riesgos laborales», explica el director de Educación y Formación de la CEOE, Juan Carlos Tejada, que incide en que cada semana recibe decenas de llamadas de centros solicitando empresas para que su alumnado pueda titular. «Si el joven no hace la estancia en la empresa, no titula. Es el gran perjudicado», recuerda al tiempo que explica que muchos centros han decidido cursar la FP Dual en el modo general (con menos horas de estancia en las empresas que la intensiva).

La ley de FP Dual establece dos tipologías de formación: la general y la intensiva. La primera contempla entre el 25% y 35% del tiempo de formación en la empresa y el alta en la Seguridad Social; y la segunda, entre el 35% y el 50% de la formación en la empresa y el contrato de formación en alternancia. «La FP intensiva solo crece en las grandes empresas, pero no en las pequeñas y esto genera grandes disonancias entre un modelo y otro y diferentes velocidades entre los propios alumnos», señala el responsable de la CEOE que incide en que cada Comunidad Autónoma gestiona las horas en las empresas con diferentes fórmulas.

La gran mayoría de las regiones estipulan pocas horas el primer año y las concentran en el segundo. Como Madrid: 120 horas el primer año y más de 300 el segundo, explica Tejada, que alerta de que hay autonomías buscando sustituir la estancia en la empresas por formación dentro del centro. «Y esto tiene una dudosa legalidad», recalca.

Mucha burocracia para las empresas

El director de Zona FP y de la Feria La Red Dual, Roberto Cereijo, coincide en que «el problema no es tanto de costes sino de carga de trabajo y burocracia». «¡No tengo gente para tutorizar!, es la frase que más me repiten las empresas. La ley exige que tanto el centro como la empresa tenga personal específico para este alumnado y es difícil», señala mientras afirma que la matriculación en las grandes ciudades crece más que el número de empresas.

La falta de plazas también está vinculada a los territorios y a las diferentes ramas. Regiones despobladas se encuentran con una demanda que no puede ser absorbida por la oferta empresarial de su entorno: «Hay centros que tienen que retrasar la titulación porque no consiguen las prácticas». Y este problema también se da en la FP pública, sobre todo en la rama sanitaria, donde hay pocas plazas que pueda ofertar la administración.

La secretaria de FP en CCOO, Lourdes Núñez, recuerda que «son ciclos que necesitan un nivel de dotación muy elevado y para la red pública tiene un elevado coste». El último informe de este sindicato recalca que el aumento de la demanda de FP no ha venido acompañado de una «expansión equivalente de la red pública ni una planificación territorial suficiente» lo que provoca un aumento «muy significativo» de la matrícula en la privada, sobre todo en Madrid, Euskadi o Aragón que a su vez representan mayor dificultad de encontrar empresas.

El caso del IES Luis Vives de Leganés, centro de excelencia

Con 1.480 alumnos y 6 familias profesionales: Administración y Gestión de empresas, Mecatrónica, Informática, Fabricación mecánica, Automoción e Imagen personal, el director, Juan Carlos Morales, comenta que aún siendo un centro de excelencia se las ve y se las desea para colocar en empresas a todo su alumnado, que va desde la FP Básica hasta la superior. Reconoce que la implantación está siendo «muy complicada». Por un lado hay ramas como Informática donde hay mucha competencia y no es fácil encontrar estancias y por otro, las pymes quieren estudiantes de segundo curso y no de primero, con lo que al año siguiente todavía se produce mayor cuello de botella y se desorganiza el currículo académico.

«Los profesores empiezan a sentirse agotados porque tienen que llamar a las empresas para que cojan alumnos de primero», incide tras recordar que sobre el papel de la ley «se aguanta todo, pero la realidad es otra y nuestro país es de pequeñas empresas». «Sin lugar a dudas se está ampliando mucho la oferta y esto hace que haya más alumnado y hay batallas entre centros y entre algunas familias profesionales por colocar al alumnado», asevera Javier Nieto profesor en el departamento de Transporte y Mantenimiento de vehículos de este centro.

Morales, por su parte, apuesta por la FP de modalidad intensiva, en la que están todo el año en el centro y todo el segundo en la empresa, aunque advierte de que a partir de 2028 las empresas tendrán que pagar al estudiante una beca equivalente al salario mínimo por la intensiva. «Y esto supondrá un obstáculo para una peluquería de barrio», señala. Carlos y Gonzalo están en primero de automoción, en la modalidad intensiva, y reconocen que con una estancia de un año entero «es más fácil» que te contraten.

¿Qué piden las empresas?

Modificar el contrato de formación en alternancia, que se percibe como excesivamente rígido, fomentar el papel de las organizaciones intermedias, como patronales y cámaras de comercio que pueden ayudar a reducir la burocracia, son algunas de las soluciones que propone la CEOE. Incluso financiar la mitad del salario del alumno por parte del Estado o dar una ayuda directa a la empresa, como en Francia. También pagar un suplemento a los tutores para motivarlos, pues deben tener conocimientos pedagógicos o un sello de reconocimiento.

La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) apunta a un plan de Relevo Generacional porque en los próximos años cerca de 600.000 trabajadores por cuenta propia se jubilarán. La Fundación Bertelsmann aboga por permitir una selección acordada de los estudiantes entre centro y empresa, ya que según la ley, la última palabra la tiene el centro educativo. Mayor coordinación territorial entre centros y empresas y aumentar la participación de las empresas públicas y de las organizaciones sin ánimo de lucro, son otras recomendaciones.

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